El pasado 23 de marzo se celebró el Día Meteorológico Mundial. Este año fue dedicado a las observaciones meteorológicas. bajo el lema “Observar hoy para proteger el mañana”.
Cuando se habla de Meteorología y de sus fenómenos, a la mayoría nos viene a la mente los pronósticos del tiempo que se emiten por la radio, la televisión, las redes sociales o las aplicaciones móviles. Pero muchos no saben que, detrás de esos pronósticos, existen miles de hombres y mujeres que trabajan día y noche, bajo cualquier situación, en lugares remotos y bajo condiciones climáticas extremas, para, mediante las observaciones, aportar los datos del estado del tiempo que son la base de los pronósticos e investigaciones realizadas en los servicios meteorológicos.
Para que la predicción del tiempo sea de calidad, es muy importante que los datos observados, inicialmente, sean precisos. Los observatorios meteorológicos aportan información que sirve como base al pronóstico.
La Meteorología está ligada a los avances tecnológicos, para poder tener capacidad de reacción más rápida ante fenómenos de esta índole, y se puede auxiliar en los complejos análisis y pronósticos que generan, diariamente, los especialistas.
Sin embargo, la base de toda buena predicción y buen análisis está en la capacidad que tenga el meteorólogo para observar e interpretar las variables y señales que la atmósfera esté dando.
Lo primordial para empezar un pronóstico eficaz es tomar los datos de las estaciones meteorológicas. Estas se componen de un grupo de observadores —si son del tipo Convencional, pues la Automática no necesita presencia de una persona para su funcionamiento.
Un observador meteorológico observa y registra las condiciones meteorológicas de la atmósfera, dígase temperatura, viento, visibilidad, nubosidad, presión, lluvia, humedad y radiación solar, entre otros, para su uso en el anuncio del tiempo y en la climatología.
De esta forma, suministran la información recopilada a través de varios canales de comunicación que requieren los usuarios del Instituto de Meteorología y de otras entidades, internacionalmente.
La evidencia científica del cambio climático es inequívoca. El mismo, provocado por el ser humano, ya está afectando a todas las regiones del planeta y se registran extremos meteorológicos y climáticos con mayor frecuencia.
Las observaciones son la principal fuente de información sobre estos fenómenos. Aunque se reconoce que las históricas disponibles, realizadas por los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, son incompletas, afianzan la comprensión de los procesos climáticos fundamentales.
Los registros de series largas procedentes de estaciones meteorológicas terrestres y a bordo de buques, radiosondas, satélites y otros instrumentos de observación, proporcionan los datos a largo plazo necesarios para comprender nuestro clima, que se encuentra en rápida evolución.
En nuestra provincia existen tres estaciones meteorológicas sinópticas, ubicadas en las localidades de Júcaro, Venezuela y Falla, esta última también es agrometeorológica. En ellas se mide, procesa y transmite el estado de las variables meteorológicas durante las 24 horas, las cuales, conjuntamente con las estaciones meteorológicas automáticas (EMAs), contribuyen a dar una visión del estado del tiempo en la mayor parte de Ciego de Ávila, durante el día y la noche, así como la alerta ante fenómenos meteorológicos.
Las observaciones meteorológicas sinópticas se realizan cada tres horas en condiciones normales y cada una hora ante situaciones hidrometeorológicas extremas, como los ciclones tropicales.
Estas observaciones se transmiten hacia el Instituto de Meteorología y luego se comparten hacia el resto del mundo, como parte de la red mundial de observaciones meteorológicas. Las observaciones agrometeorológicas miden una serie de variables relacionadas con el estado de los cultivos; estas se transmiten cada 10 días.
Y no solo constituyen un eslabón más dentro del sistema meteorológico, sino que constituyen la base principal de los sistemas de alerta temprana y el pilar principal para la confección de los principales servicios e investigaciones climáticos, y la planificación ante impactos de fenómenos meteorológicos.
Los observadores realizan una labor vital para la Meteorología y, por tanto, para la sociedad cubana y el mundo en general. Desde nuestra sección queremos reconocer el sacrificio, la valentía y la profesionalidad de estos héroes anónimos los cuales observan hoy, para proteger el mañana.
*Meteorólogo del Centro Provincial de Meteorología