El Programa de Ciencias Sociales de la provincia consolida sus resultados en 2025 con proyectos que abarcan desde la Primera infancia hasta la Educación Superior, aunque persisten desafíos en áreas clave como salud, energías renovables y alimentos
El año 2025 marcó avances significativos para el Programa de Ciencias Sociales en la provincia, con especial énfasis en el fortalecimiento del sector educacional en todos sus niveles de enseñanza, aunque aún persisten importantes brechas por llenar en áreas estratégicas.
Según declaró la Doctora en Ciencias Roselia Del Risco Machado, jefa del Programa de Ciencias Sociales, a pesar de que este es el programa con mayor cantidad de proyectos en la provincia, “todavía no hemos logrado que todas las instituciones, todos los organismos se acerquen a nosotros”, reconociendo la necesidad de mayor transversalidad de las ciencias sociales en todos los proyectos ejecutados en el territorio.
Proyectos que transforman desde la base
Uno de los proyectos destacados es la estrategia metodológica para la atención a la infancia de 0 a 12 años con enfoque inclusivo, presentada por Guillermina Minelia Martínez Ford. La iniciativa abarca tanto el proceso educativo en el grado preescolar como la enseñanza-aprendizaje desde primer hasta sexto grado, beneficiando a 121 niños en ocho casitas infantiles distribuidas en Morón, Baraguá y Primero de Enero.
Este proyecto, que aún se encuentra en fase de preparación, tiene como objetivo elevar el nivel de preparación metodológica de los agentes educativos, incluyendo promotoras, personal docente, familias, cuidadores y personal del sector no estatal. “Muchas personas no tenían formación docente, por lo tanto había que prepararlos desde otras funciones”, explicó Martínez Ford.
En el ámbito histórico, el proyecto liderado por Ramón Vidal López sobre aprendizaje desarrollador de la Historia cierra en 2025, tras tres años de ejecución. La iniciativa involucró no solo a profesores universitarios, sino también a personas que aplicarán directamente los resultados, como Norys Frometa, metodóloga principal de Historia, y Ángel Cabrera, historiador de la ciudad.
Entre las entidades participantes destacan la Facultad de Humanidades de la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez (UNICA), el Archivo Provincial, la Dirección Provincial de Patrimonio, la Unión de Historiadores de Cuba y las direcciones de Educación de Ciego de Ávila y Morón. El proyecto ya ha comenzado la introducción de sus resultados en Morón, con la colaboración de María Antonia desde la Dirección Municipal de Ciego de Ávila.
La educación emocional también tiene espacio propio en la provincia. Lisbet Catalina Vázquez Quintana presentó los avances de un proyecto que cuenta con el apoyo de estudiantes de la carrera de Licenciatura en Educación Pedagogía Psicología, y que abarca cuatro líneas de investigación: orientación educativa y atención psicopedagógica a docentes y directivos, intervención escuela-familia-comunidad, orientación de género (incluyendo racialidad y violencia) y desarrollo de competencias emocionales.
Los beneficiarios directos son estudiantes del Ministerio de Educación y del Ministerio de Educación Superior, mientras que entre los clientes y usuarios se encuentran ambas universidades avileñas, la Dirección Municipal de Educación, el Centro de Promoción para la Salud, la Sociedad Cubana de Psicología, la Dirección Provincial de la UJC y el PCC Municipal.
Desde la carrera de Derecho de la UNICA, el professor Kevin Marcos Delgado Álvarez, expuso los resultados del proyecto sobre envejecimiento poblacional y protección victimal de las personas mayores en el municipio cabecera. La estrategia aplicada ejecutó 75 acciones en 11 medidas propuestas, incluyendo nueve sesiones de grupo, 21 conversatorios, cinco talleres comunitarios y 18 charlas comunitarias.
Se crearon 16 grupos de apoyo comunitario voluntarios y se habilitaron registros estadísticos en cada organismo encargado de atender al adulto mayor violentado. Además, se organizó un grupo de especialistas en la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia. El proyecto generó ocho participaciones en eventos científicos en 2023, tres en 2024 y dos en 2025, con publicaciones en 10 revistas científicas de alto impacto y un libro en 2024.
Desafíos pendientes
Del Risco Machado fue enfática al señalar las áreas donde aún no existen proyectos: “No tenemos proyectos para líneas que tienen que ver con salud específicamente con las enfermedades. Todavía no hemos tenido el logro de proyectos que tengan que ver con energías renovables. No tenemos proyectos específicamente con la parte de alimentos”.
Sin embargo, destacó el trabajo conjunto con el observatorio sociodemográfico provincial, que permitirá dotar a la provincia de herramientas para trabajar las vulnerabilidades comunitarias.
“Estamos abiertos también a hacer esas intenciones para poder entre todos llegar a lo que tenemos que hacer”, concluyó la directiva, ofreciendo el apoyo del programa para la parte social de proyectos externos.
El vicerector de Investigación y Posgrado de la UNICA, Andrés Israel Yera Quintana, recordó que los procesos educativos requieren tiempo y seguimiento: “En la educación del ser humano, todos los procesos son mucho más lentos que lo que pueda darse en un proceso natural. Pero aquí son a más largo plazo”, subrayando la importancia de la continuidad en estos resultados científicos.