Sin rodeos (16 de mayo de 2026)

NO HAY AFECTACIÓN

Recibimos la respuesta a Chapea rápida (25 de abril), en cuya misiva —incluye fotos—, bajo la firma de Daniel Pérez García, director general de la Empresa Eléctrica Ciego de Ávila, refiere que “en la investigación del caso y teniendo en cuenta los elementos planteados y los verificados en el terreno (…) se pudo comprobar que el parque de cuatro megawatts que se encuentra en Morón no posee crecimiento de hierbas que puedan afectar la generación ni daños a los paneles, los trabajadores (…) tienen previsto la limpieza de las áreas”. Me parece muy acertado el trabajo que se realiza en esos centros, no obstante, en el tramo de la carretera de Morón a Ciro Redondo, se apreciaba otra situación al momento de redactar la nota. (PÉREZ)

MÁS QUE LA SALUD

En la calle Honorato del Castillo, entre Joaquín de Agüero e Independencia, cercana a la Clínica Estomatológica Centro, en el municipio de Ciego de Ávila, existe una fosa vertiendo aguas de albañales, en la que resaltan los desechos y excrementos. Resulta incómodo para quienes acuden al mencionado centro de salud en el cual la higiene —tanto dentro, como en sus alrededores— debe ser impecable, pasar por ese lugar y para quienes expenden flores y dulces en las afueras del mismo, también el desagradable olor les afecta más que la salud. (IGNA)

AVENIDA DEL ABANDONO 

En lugar de sitio en el que debiera rendirse tributo al buen decir y a la tradición radial y televisiva de Ciego de Ávila, la Avenida de la Locución se ha convertido en vulgar escenario que algunos no tienen reparo en utilizar como urinario público. Los signos del irrespeto incluyen, además, desechos sólidos y evidencias de la desatención por parte de los Servicios Comunales. (CARVAJAL)

NO PUEDEN ENTRAR

Vecinos del Edificio 170, sito en la calle Serafín Sánchez, entre Pasaje Fajardo y Onelio Hernández, en la capital provincial, observan, cuando llueve, cómo las aguas albañales corren desde la construcción aledaña al policlínico de Especialidades, por la pobre limpieza de los tragantes y el enyerbamiento del área cercada, lo que provoca que tanto la suciedad como el agua infestada inunde parte de la calle, impidiendo la entrada al inmueble. (MORGADO)