No era problema de señal

El pasado lunes 12 de enero, a las 13.50 horas, José Antonio Sardiñas Falcón, lector residente en la calle Eladia, No. 179, entre Martí y Onelio Hernández, en la capital provincial, pasó por el centro gastronómico  Romagnola, en la ciudad de Ciego de Ávila, y preguntó si se podía pagar por transferencia y le respondieron que no había señal, que habían intentado con dos personas y la señal no llegaba.

Así iniciaba ¿Qué señal? publicado en la Sección Sin rodeos, y continuaba refiriendo “No sé qué señal, si Transfermóvil no trabaja con señal. Era asiduo a pagar por transferencia en ese lugar cuando se vendía por la puerta trasera, desde que cambiaron las ventas por la entrada principal, no he visto más el código QR y esa vía me es cotidiana varias veces al día. Es la segunda ocasión que me sucede lo mismo con ese dependiente. Si las administraciones no controlan eso los consumidores seguirán sufriendo”.

Es esta una situación que, con frecuencia, se presenta en varios establecimientos de la ciudad avileña y que se contrapone al proceso de bancarización que viene llevando a cabo el país, el cual beneficia a los trabajadores y al personal que recibe el pago de su salario mediante tarjeta magnética.

Esta semana recibimos la respuesta enviada por Gilsy Soriano González, directora de la Unidad Empresarial de Base Romagnola, quien explica: “Una vez que conocimos de esta situación, se realizó el análisis con el trabajador implicado y el mismo reconoció que tiene responsabilidad y, además, es consciente de que será objeto de medida disciplinaria en correspondencia con la gravedad de los hechos.

“Se dejó claro a todo el colectivo que el pago por transferencia es una indicación del Banco Central de Cuba, lo cual es de obligatorio cumplimiento.

“El código QR de nuestra unidad está visible y todo el cliente está en su derecho de pagar el servicio recibido por esta vía.

“No obstante, realizamos la aclaración de que, en algunas ocasiones, la plataforma del Banco ha presentado demoras por estar saturadas las líneas, según nos han explicado; en todos los casos haremos el esfuerzo que se requiera para resolver cualquier situación.

“Solicitamos, al compañero José Antonio Sardiñas Falcón, disculpas por las molestias causadas, y agradecemos su inquietud en aras de mejorar nuestro trabajo diario”

Aunque Soriano González no explica en su misiva cuál fue la medida disciplinaria aplicada al trabajador, consideramos que la situación y lo que de ella se derivó, sirva de experiencia para continuar prestando un servicio de calidad a la población.