Eliminar problemas acumulados

Consciente de los problemas existentes con el transporte y apoyando la adopción de alternativas con la transportación animal para paliar la situación, nos escribió Mayra Nodarse Díaz, residente en el apartamento 8 del edificio 170, en calle Serafín Sánchez, entre Onelio Hernández y Pasaje Fajardo, en el municipio cabecera, en carta titulada Esperanza no es lo mismo que solución (24 de mayo).

Ni ella ni sus vecinos estaban a favor del hecho de que, en el lateral de la edificación donde viven, y al frente de la misma, existiera una piquera informal de coches, con las consecuencias negativas que esto trae: “orina, heces fecales, hedor y, sobre todo, mucha indisciplina social de cocheros y población cuando se les llama la atención.

“Las faltas de respeto son mayúsculas, nos acusan de creernos dueños de las calles, nos ofenden, y los usuarios se suman a ese incorrecto tratamiento, exacerbando el descontento, la afectación y la inconformidad de los vecinos”.

Así, después de tramitar la problemática a todos los niveles, acudían a nuestro medio de prensa “con la esperanza de que, quienes lo leen y deciden, lo solucionen”.

Luego de varios meses en absoluto silencio, nos llega una muy escueta respuesta de Alexis García Estenoz, director de Inspección en el municipio de Ciego de Ávila.

El directivo expresa: “Se visitó el área en compañía de inspectores de Transporte, haciendo un llamado de atención a dichos cocheros; se les explica que ese lugar no es una piquera, que no pueden permanecer allí y, de incurrir en esa situación, se les aplica la multa que corresponde por hacer piquera en un área no aprobada para ello”.

Esta misiva también da contestación a la queja publicada en la sección Sin rodeos Igual que entonces (11 de abril 2026), pero no le da solución a la referida situación, que aún se mantiene igual, y resulta muy desagradable para los vecinos enfrentarse constantemente a semejante problema.

Estar siempre al lado del pueblo, sobre todo en la búsqueda de soluciones para atenuar o eliminar los problemas que se han acumulado, es una de las premisas esgrimidas por la máxima dirección del país y los problemas subjetivos que afectan a la población deben ser enfrentados con mayor energía y control por los organismos decisores, lo que posibilitaría eliminar con eficiencia las ilegalidades e indisciplinas sociales que hacen más compleja la vida de los pobladores.