Dificulta bloqueo estadounidense procesamiento lechero en Ciego de Ávila

La empresa avileña de Productos Lácteos enfrenta un complejo panorama, pero continúa la búsqueda de alternativas con el propósito de salir del círculo negativo de las entidades con pérdidas en la provincia

El recrudecimiento del bloqueo económico, financiero y comercial por parte de la actual administración estadounidense acrecienta su impacto en la calidad de vida del pueblo cubano, como lo evidencia la débil actividad económica en la Empresa de Productos Lácteos de Ciego de Ávila, la que apenas recibe el 15 por ciento de la leche vacuna prevista en su plan diario de procesamiento industrial.

 Ello representa una cifra insuficiente para satisfacer la demanda de consumo, lo cual se traduce en una cifra que oscila entre 4800 y 5000 litros, de los 33 700 litros por día previstos, según precisa a Invasor Daniel Moll Espinosa, director de Negocios en el enclave. 

Agrega el directivo que la entidad estatal —una de las 21 que registra pérdidas económicas en la provincia al cierre del cuarto mes del año—acopia el vital alimento sorteando diversos escollos, relacionados en primera instancia con el déficit de combustible, las continuas y prolongadas interrupciones del servicio eléctrico y la escasez de piezas y partes imprescindibles para mantener la vitalidad de los medios de transporte. 

En medio de un contexto en el que priman obstáculos como los anteriores, solo se traslada la leche desde los municipios de Chambas, Ciro Redondo, Venezuela y Ciego de Ávila.

Añade que las inestables condiciones para la adecuada refrigeración en los escenarios de la producción, conservación, traslado, y en las estructuras de la industria láctea, provocan la frecuente acidificación del producto, y el consiguiente retraso en los ciclos de distribución.

Acerca de este último asunto, comenta Moll Espinosa que en los municipios de Ciego de Ávila y Morón, los más complejos y con mayor densidad de población, la distribución planificada es cada tres días, pero son frecuentes las quejas de los consumidores, toda vez que en reiteradas oportunidades permanecen hasta más de seis días sin recibir lo previsto.

En cuanto al tiro directo que asumen aquellos productores del sector campesino y cooperativo con posibilidades de entregar la leche vacuna por su cuenta y mediante medios alternativos a la bodega más cercana, se cumple en comunidades de la periferia del municipio Ciego de Ávila, entre ellas, Grego, 9 de Abril, Modesto Reyes, Ceballos, Jicotea y el Plan Piña. 

La actual contingencia energética también explica la decisión de que Educación y Salud en el municipio de Ciego de Ávila se encarguen de recoger la leche en la industria y llevarla a sus centros respectivos, algo que contribuye al ahorro de combustible asignado al Lácteo.

MENOS DE UN LITRO

Diversas inquietudes del pueblo están relacionadas con la cantidad del líquido que se expende en las bodegas; subsiste el criterio de que no se ofrece en algunos casos el volumen establecido.

“Para el mes en curso, estamos distribuyendo un pomo de leche para los niños de 1 a 2 años, que no significa exactamente un litro del alimento porque equivale a 0.917 mililitros, que es la medida con que trabaja la industria y esto es bueno aclararlo. 

“Mediante donaciones llegadas a la provincia, fue posible entregar en los meses de abril y mayo leche en polvo a los pequeños de ese grupo etario.

“En el caso de los infantes de 2 a 6 años de edad, la cantidad se reduce a medio pomo, al igual que a las embarazadas y a las personas con dietas médicas por enfermedades crónicas que tenemos en el municipio de cabecera, siempre que lo permita la asignación de combustible y otros factores que a menudo afectan la distribución”, refiere el directivo.

Como es conocido, para los niños de cero a un año de edad se garantiza la venta de leche entera en polvo, que se recibe desde el nivel central, luego de adquirirse en el exterior. A ellos, en el quinto mes del año, se les distribuyeron tres bolsitas de 600 gramos. 

ALTERNATIVAS

Abocada a salir del círculo negativo que agrupa a las entidades estatales con pérdidas económicas en Ciego de Ávila, todas las alternativas en función de ampliar y diversificar el objeto social de la industria láctea resultan válidas.

Y no se trata exclusivamente al procedimiento establecido desde mucho antes en cuanto a que la leche que se acidifica se utilice como materia prima para la elaboración de queso, alimento que preferentemente se comercializa en centros de carácter social como escuelas y círculos infantiles, hogares de ancianos y hospitales. 

A partir de gestiones de la entidad, se ha adquirido materia prima, principalmente harina, destinada a la elaboración de alimentos como croquetas, pan, dulces y pizzas, “que es lo que nosotros estamos comercializando en un punto de venta en la propia industria, en función de adquirir recursos imprescindibles con esos ingresos”, argumenta Moll Espinosa.

Refiere, además, el encadenamiento con el PDL La Finquita, enfilado a la elaboración de helados y yogur en la industria. 

No son escasos los valladares que hacia lo interno y en el tejido económico de la provincia y la nación, encaran los colectivos laborales del Lácteo avileño, entre ellos, el viejo problema de la cadena de impagos, al punto que, al cierre de esta información, les debían 13 millones de pesos al sector campesino y cooperativo, aunque, asegura Moll Espinosa, ya han recibido ese monto para saldar el compromiso contractual, “con un financiamiento que se aprobó a nivel del país”.