Aunque mi hermano se hizo estomatólogo y luego Cirujano Maxilofacial, hay un instrumento, y sobre todo un sonido, que caracteriza la visita a una consulta odontológica: el torno. Y yo tengo que confesarles a las amigas y amigos de la Gran Red de Redes que siento pánico por el sonido de ese taladro dental que gira a gran velocidad y que se utiliza en la odontología para retirar y reparar piezas dentales.
Buscando, precisamente, para mi hermano un documento en el viejo y destartalado librero, ayer, encontré esta interesante reseña sobre Ismael Clark Mascaró (1876-1964).
Y ustedes se preguntarán ¿y este hombre que tiene que ver con mi miedo? Y sí, claro que tiene que ver, pues Clark Mascaró se relaciona con la estomatología y, también, con el periodismo que me permite realizar estas breves reseñas biográficas.
Así como se los digo, Clark Mascaró fue doctor en Cirugía Dental, profesor y hasta periodista y escritor, así como zumba y suena. Resultó elegido como el primer Profesor Eméritus de la Facultad de Odontología de la Universidad de la Habana, en 1941 y, nada más y nada menos que a su iniciativa, se debió el diseño del emblema de la estomatología cubana.
Fueron sus progenitores José Coleto Clark Morera, patriota de esclarecidas luces que participó activamente en la causa por la independencia de la Isla, y Andrea Mascaró.
Cursó sus primeros estudios en la Escuela Pública de Regla, luego ingresó en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio, en el que recibió órdenes menores. Sería el estallido de la Guerra de Independencia de 1895 lo que cambiaría el destino de quien se preparaba para ingresar en el noviciado de la Orden de los Predicadores, en Francia.
Fue enviado, junto a su familia, rumbo al destierro. Estando ya en Cayo Hueso, se alistó en la expedición del coronel Loret de Mola, la cual arribó a Cuba por Boca Ciega, a bordo del remolcador Three Friends; luego de numerosas vicisitudes, cayó prisionero en las cercanías de Madruga y fue expulsado de la Isla.
Llegó a México y tanto en Veracruz como en la capital mexicana fue un revolucionario más al servicio de la independencia de la patria. Colaboró con los clubes cubanos, y en el periódico Las Dos Repúblicas, fundado por los hermanos Mateo.
Conozcan los amigos internautas que se unió a otros revolucionarios con quienes colaboró en diferentes misiones encaminadas a promover la causa independentista. Desarrolló, además una ardua labor como escritor, plasmada en sus obras inéditas Kempis Mundanizado y Leyendas Nacionales. Durante su estancia en la emigración, tuvo contactos con dos de los más relevantes poetas mexicanos de aquel momento: Juan de Dios Peza y Amado Nervo.
Retornó —una vez concluida la conflagración bélica— a su natal Regla e ingresó en el magisterio de instrucción primaria. Obtuvo, poco después, un puesto en el Ayuntamiento. En su participación en la reapertura del liceo artístico y literario de la localidad, dio a conocer su composición titulada Al Liceo.
Se incorporó a la Logia Guaicanamar, luego de 1903, y más adelante presidió la Logia Regla No 6, así como la “Pedro C. Someillán”.
Se desempeñó como director de la Escuela Pública No. 4 de Regla y más tarde fue nombrado para igual cargo en la Escuela Pública No. 19. Se doctoró en Pedagogía, y ocupó una alta responsabilidad en la Superintendencia Provincial de Escuelas. También fue Inspector Provincial de Instrucción Primaria de La Habana e interino de Camagüey, y fue profesor —por breve tiempo— en la Escuela de Maestros de La Habana.
Sepan los amables lectores que se presentó a un ejercicio de oposición —luego de retornar a los estudios— en la especialidad de Cirujano-Dental; como resultado, obtuvo la plaza de Catedrático de Terapéutica Aplicada en la Escuela Dental de la Facultad de Medicina y Farmacia de la Universidad de La Habana.
En la Escuela de Odontología, impartió la asignatura de estomatología con los textos propios Terapéutica aplicada a la Estomatología y Formulario Magistral Estomatológico. Resultó elegido decano de dicha Facultad y en 1936 se efectuaron las primeras gestiones para la construcción de un nuevo edificio para la Facultad, y al año entrante se le encomendó la redacción de un Reglamento de la Carrera Profesional.
Fue un prolífico escritor, fundamentalmente de obras pedagógicas como El método práctico, Concepto vulgar y científico de la educación, Tratado de Urbanidad, El lenguaje, y Gramática Aplicada.
Escribió, además, varios trabajos científicos: Operación de Johnson, Diagnóstico Terapéutico, Cáncer, Terapéutica de la Boca y Los Anestésicos.
También incursionó en la literatura, con títulos entre los que están: Leyendas Nacionales, La Tolerancia, Con las gafas del diablo, Fábulas y reversofábulas e Inanidad de las religiones, así como obras teatrales, de las cuales ameritan mencionarse: Regla año 1908, El Bloqueo, Crucifijos, Matrimonio Secreto y El Interventor.
Este eminente cubano falleció en La Habana y dejó una obra inédita extensa, entre la que se encuentra el formato completo de un Diccionario de términos médico-estomatológicos; tradujo al español libros como Pasos formales, de Herbert, escrito en alemán, Psicología Pedagógica, de Prince, en lengua inglesa, y La escuela nueva, originalmente en italiano.
Fue director de la Revista Guaicanamar, y colaboró con El Clarín, Letras, Regla Ilustrada, Heraldo de Cuba, La Escuela Moderna y Tesoro de la Juventud, así como en la Evolución de la Cultura Cubana. Miembro de la Asociación de Emigrados Cubanos y de la Academia de Artes y Letras, cuando presentó su trabajo titulado: La Fábula; sus elementos históricos, literarios, sociales y populares y mi intromisión en ella.
Sepan los amables internautas que resultó electo miembro de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, pero renunció a su puesto y no llegó a tomar posesión del mismo. Así como se los cuento.
Curiosidades
-Los rinocerontes tienen un período de gestación de entre ¡16 y 18 meses! y pueden tener un bebé cada 3 años. Estos fuertes animales viven entre 35 y 50 años y conozca que el bebé de un rinoceronte blanco siempre correrá delante de su madre, mientras que el bebé de un rinoceronte negro siempre lo hará detrás.
-“Es más sencillo obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada”, bella e inteligente sentencia rubricada, nada más y nada menos que por un dramaturgo, poeta y actor inglés, conocido en ocasiones como el Bardo de Avon, William Shakespeare (1564-1616).
-Sepan los amables lectores que el esmalte dental, —la capa exterior visible de los dientes— es más duro que los huesos, gracias a su alto contenido de hidroxiapatita, el mineral más resistente del cuerpo humano. Sin embargo, puede ser dañado por ácidos de alimentos o bebidas, y por malos hábitos como rechinar los dientes.
-Padezco la odontofobia, sí amigos internautas, así se le llama al miedo extremo a los procedimientos dentales. Es esta una condición psicológica reconocida que afecta a muchas personas y puede impedir que reciban atención adecuada. Quienes la padecemos tememos sufrir daño o dolor en la consulta, probablemente por experiencias traumáticas previas.
-La diseñadora gráfica estadounidense Noreen Morioka, piensa que “Ser un diseñador famoso es como ser dentista famoso”. Así como zumba y suena.