Teoría de conjuntos y topología geométrica, experticia de una mujer

LiudmilaTomada de mujeresconciencia.comLas matemáticas, amigas y amigos de la Gran Red de Redes, nunca han sido mi fuerte; a diferencia de Liudmila Vsévolovna Kéldysh (1904-1976), quien fue una matemática destacada: profesora titular y experta en teoría de conjuntos y topología geométrica.

Nacida en Oremburgo (Rusia), era la hija mayor, de una prole de siete. Debido a la naturaleza del trabajo de su progenitor, un ingeniero militar, la familia viajaba con frecuencia, por lo cual vivió en Helsinki, San Petersburgo y Riga, hasta que la invasión alemana obligó a la familia a huir a Moscú.

Terminó los estudios secundarios y continuó su educación en la Universidad Estatal de Moscú y mientras estudiaba, se unió al grupo de investigación de Nikoláai Luzin, llamado Luzitania, donde conoció a Piotr Serguéyevich Nóvikov, con quien, posteriormente, contrajo nupcias.

Enseñó en el Instituto de Aviación de Moscú. Y a partir de 1934, en el Instituto de la Academia de Ciencias de la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, donde se especializaría en teoría de conjuntos. Tenía un hijo de un matrimonio anterior y luego nacieron dos más, de los cuales, Serguéi Petróvich Nóvikov se convirtió en el primer matemático soviético en recibir la Medalla Fields.

Sepan los amables internautas que la familia pasó numerosas necesidades e incertidumbre, huyó del avance de las tropas alemanas, instalándose en Kazán, en los institutos evacuados de la Academia de Ciencias. Kéldysh y sus hijos no tenían el estatus de evacuados, solo el de refugiados. 

Finalmente fueron alojados en el gran gimnasio de la Universidad de Kazán, junto con varios cientos de refugiados como ellos. Su marido llegó, posteriormente, enfermo, pero resistieron y Liudmila defendió su tesis, supervisada por Luzin, en 1941, la cual trataba sobre conjuntos de Borel, recibiendo el título de doctora en Ciencias Físicas y Matemáticas.

A finales de 1942 regresaron a Moscú y la situación comenzó a mejorar. En esa época, el matrimonio tuvo dos hijas, Nina y Elena.

Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, su pasión por las matemáticas se mantuvo viva y en constante desarrollo, tanto así que su trabajo se centró más en la topología geométrica y publicó numerosos artículos de investigación. 

Fue nombrada profesora titular en la Universidad Estatal de Moscú, publicó el libro Embebimientos topológicos en el espacio euclidiano (en ruso) para ayudar a sus estudiantes de investigación.
Recogen los artículos consultados que se dedicó a la docencia hasta 1974, año en el que renunció a su trabajo, en protesta por la expulsión de uno de sus estudiantes.

Por todo su trabajo, entre otros, recibió, en 1958, el Premio del Presidium del Soviet Supremo.

Falleció en 1976, un año después de su marido, y en el centenario de su nacimiento, se celebró en Moscú el congreso, en su honor, “Topología geométrica, geometría discreta y teoría de conjuntos”.

Conozcan los lectores de estas breves reseñas biográficas que la pasión por las matemáticas de esta excelsa investigadora y su impronta quedó en su familia: todos los hijos se hicieron físicos y matemáticos, mientras que las hijas eligieron otras profesiones. 

Su hijo, el matemático Serguéi Nóvikov, (1938-2024) en 2001 comentaba, durante una entrevista realizada, que su familia jugó un papel muy importante en su decisión de dedicarse a la ciencia.
Particularmente emocionado, dijo que su madre: “(…) fue una matemática destacada: profesora titular y experta en teoría de conjuntos y topología geométrica (…), el hermano de mi madre era un matemático muy talentoso en la teoría de funciones de variable compleja y en ecuaciones diferenciales. Hizo una contribución especialmente fundamental a las ramas aplicadas de la aerodinámica (…)”

Curiosidades

• Sepan los amables lectores que las marmotas, que se pueden encontrar en regiones elevadas, a unos 2000 metros sobre el nivel del mar, hibernan por un período nada más y nada menos que de siete meses al año, así sobreviven, dentro de sus madrigueras, a las duras condiciones de frío y hambre del invierno. 

• El filósofo, matemático y escritor británico Bertrand Russell (1872-1970) decía: “Las matemáticas poseen no solo la verdad, sino cierta belleza suprema. Una belleza fría y austera, como la de una escultura”, vaya usted a saber por qué.

• ¿Sabían que hay 4.3 x 1019 configuraciones posibles del Cubo de Rubik?, y que cada configuración se puede resolver en 20 movimientos o menos? Así como zumba y suena.

• ¿Has jugado dominó?. Pues debes conocer que, en Latinoamérica, se juega con gran pasión y entusiasmo, y las partidas pueden durar horas; en ellas la habilidad y la estrategia son fundamentales, y los jugadores, a menudo desarrollan un lenguaje propio para comunicarse durante el juego. 

• Carpe diem, que significa “Aprovecha el día”, nos deja claro que hay que vivir el presente y/o no desperdiciar el tiempo ni las oportunidades.