El padre del afrobeat

FelakutiTomada de Ecured Me considero amante de la música. Además de escucharla, disfruto, de vez en cuando, tararear alguna melodía y hasta tirar algún que otro pasillo, sobre todo al ritmo de una buena orquesta que me haga vibrar.

Precisamente eso hacía, el pasado domingo, mientras arrojaba agua a las ventanas y piso del portal, cuando, al mirar hacia la acera, me encontré, parado frente a la reja de entrada, ya con su mano dispuesta tocar el timbre, al estimado cófrade Cundo.

Aproveché la visita para sentarme un ratico, tomar un cafecito y conversar —claro que sobre varios géneros musicales—. Entre feeling, trova, son y salsa, también me enteré, por este acucioso investigador, que existe un género musical llamado afrobeat, del que yo ni idea tenía.

Ya saben ustedes amables lectores lo que complace al amigo que me vaya “con una bola mala”, lo que siempre provoca una picaresca risita al emprender la partida.

Ya en la tarde, al concluir las tareas hogareñas, les confieso a las amigas y amigos de la Gran Red de Redes que no resistí la tentación de buscar entre los libros, documentos y revistas algunas referencias y luego, también, acudir a Google; aquí les cuento lo encontrado.

Resulta que, durante los años 60 y 70 de la pasada centuria, nace en Nigeria un fascinante género musical llamado afrobeat,su creador: FelaKuti, (1938-1997), activista de los derechos humanos considerado como uno de los músicos más importantes del continente africano.

Introdujo al mundo una mezcla explosiva combinando el jazz, el funk y elementos de la música tradicional africana, con lo cual fue capaz de crear cautivadores y complejos ritmos.

Nacido en una familia cristiana acomodada de la capital de Nigeria, llegó a Londres a los 20 años con el propósito de estudiar música. Allí fundó su primera banda, los Koola Lobitos, con la cual practicaba una extraña fusión rítmica del jazz más clásico con las músicas del África occidental.
De regreso a su Nigeria natal, continuó con su banda y, posterior a una visita que realizó a los Estados Unidos, entró en contacto con el Black Power, en pleno apogeo de Los Panteras Negras, justo antes de sus múltiples escisiones.

También se movió entre las nuevas vías de experimentación del acid jazz, el hard bop y el R&B; así su mensaje político comienza a radicalizarse, su compromiso social se volvió inquebrantable, y su música se convirtió en algo genial.

Sepan los amables internautas que, tras ser deportado de Estados Unidos, de vuelta en Nigeria, decidió cambiar el nombre de su banda por Africa’70; al mismo tiempo, sus composiciones abandonan la temática popular y amorosa por el mensaje eminentemente político.

Introduce cambios en su vida personal, reemplaza su segundo nombre original, Ransome, el cual consideraba nombre de esclavo, por Anikulapo (el que lleva la muerte en los bolsillos), se inicia en la religión yoruba y abandona el cristianismo.

Según los documentos consultados,comienza a alternar sus canciones entre el idioma yoruba y el dialecto con el que se comunican los diferentes grupos étnicos que conviven en Nigeria y demás países angloparlantes de la región (inglés pidgin), con el objetivo de que su mensaje panafricanista y afrobeat llegara al mayor número posible de personas.

Sus grabaciones de ahí en lo adelante, fueron continuas, conciertos interminables, y miles de horas de sesiones pendientes de editar. Su creatividad no conocía límites, llegó al margen de los 45 álbumes publicados en solo 20 años.

Fela Kuti, siempre tenía cosas nuevas que contar, su universo no se detenía. Cada concierto era una ocasión para despertar al pueblo, agitar conciencias y con los años, casi se convirtieron nada más y nada menos que en mítines políticos del autoproclamado presidente negro, así como zumba y suena.

El afrobeat se convirtió en la música total para unir a todas las Áfricas, de modo que los Africa ’70 eran la gran big band africana, con Tony Allen en la batería, también era la mano derecha de Fela Kuti durante muchos años, uno de los principales responsables de aquel peculiar sonido, de quién el propio Kuti afirmó la tan repetida frase de que “sin Tony Allen no hay afrobeat”. Estas palabras perseguirían durante toda su vida a Tony quien, cansado de escándalos y excesos, se desvinculó de Kuti para evolucionar su sonido a lo que luego se llamó afrofunk.

Una curiosidad de las canciones de Kuti es que la mayoría se extienden por más de 10 minutos y algunas llegan incluso a pasar la media hora. Eso quizás fue una de las razones por las cuales Kuti no llegó a ser un artista popular fuera de África.

En la letra se habla, generalmente, de temas sensibles a los derechos humanos y a las luchas por la liberación de los pueblos oprimidos, con un estilo llamado “pregunta y respuesta” en el cual un coro responde a las palabras de la voz principal.

Fela Kuti se negaba a reconocer que padecía SIDA, lo que lo llevó a la muerte con 59 años, luego de que en toda su carrera grabara 77 discos, de los cuales, quizás, los más conocidos sean The 69' Los Ángeles sessions, Expensive Shit, Zombie, que figura en la lista de las 100 mejores canciones de la revista Time.

Además, grabó Fela’s London scene, FelaRansome-Kuti and The Africa'70 with Ginger Baker: Live, Gentleman, No agrement, Sorrow tears and blood, Coffin for head of state, Underground systemy The best of The Black President, entre otras.

Otras fuentes señalan que el músico nigeriano fue un artista inconformista, un pionero musical, una fuente de inspiración constante en todo el mundo y un activista intrépido por la justicia social, lo cual lo convirtió en una espina clavada para los sucesivos gobiernos militares de Nigeria.
Kuti utilizó su música en la década de 1970 para combatir los valores coloniales y la brutal dictadura. Considerado el padre del afrobeat, se caracterizaba por su trabajo vocal y una sección rítmica más el agregado de una sección de vientos proveniente del jazz y del funk.

Curiosidades

• Es bastante probable,amables internautas, que la música que te gusta o que te haya gustado alrededor de tus 25 años de edad sea el tipo de música que te va a gustar más durante el resto de tu vida.

• Tempus fugit, que significa “El tiempo se escapa”, es porque nos hacemos viejos y no tenemos forma de capturarlo.

• Sepan que el nintendocore parece salido de la consola de alguien con demasiada cafeína: combina la agresividad del metalcore o el hardcore punk con los sonidos puros y alegres de los videojuegos retro, así como zumba y suena.

• “Pienso que una vida dedicada a la música es una vida bellamente empleada, y es a eso, a lo que he dedicado la mía”, certera sentencia rubricada por el tenor italiano Luciano Pavarotti (1935-2007).

• Aunque Michael Jackson (1958-2009) tuvo el álbum más vendido, no fue el de mayores ventas de todos los tiempos en la industria de la música pop. Ese título lo ostentan nada más y nada menos que los chicos de Liverpool, The Beatles, quienes conquistaron el país con sus canciones de rock-pop, con miles de fans femeninas gritando, desmayándose y llorando de puro placer al escuchar su música.