Tomada de EcuredQue nadie tenga dudas, disfrutar de una función de ballet es una experiencia maravillosa, y cuando la interpretación invita a la reflexión para, a través de movimientos virtuosos, crear una obra de arte, el resultado es espectacular.
Con esto tiene mucho que ver Rudolf Xämät ulı Nuriev, conocido como Rudolf Nureyev (1938-1993), un bailarín de ballet ruso, quien fuera declarado el mejor bailarín del siglo XX por una buena parte de la crítica especializada.
Sepan las amigas y amigos de la Gran Red de Redes que nació nada más y nada menos que ¡en un viaje de tren! Creció en un pueblo y, desde muy pequeño, se destacó en el baile de danzas folclóricas bashkirias.
Comenzó sus estudios —que estuvieron retrasados por causa de la Segunda Guerra Mundial—, en el Instituto Coreográfico de Vaganova, dependiente del Ballet Kirov de Leningrado. Sin embargo, su carrera como bailarín dio inicio en el Ballet Mariinsky de San Petersburgo.
Allí, muy pronto se convirtió en el alumno más destacado y a la vez conflictivo, pero, en apenas dos años, se convirtió en uno de los bailarines rusos más conocidos.
Poco después tuvo el privilegio de asistir al Festival Internacional de la Juventud y bailó en Viena. No obstante, dada su conducta, no se le permitió volver a viajar fuera de la ex Unión Soviética y quedó restringido a giras por las provincias de esa nación.
Tras un accidente del principal bailarín del Kirov, Konstantin Sergeyev, lo eligen como su sustituto para viajar la Ciudad Luz. Allí, en la capital francesa, fue muy bien acogido por la crítica y el público, y entonces decidió quedarse para jamás regresar a su patria.
Un éxito instantáneo fue su actuación en La bella durmiente, junto a Nina Vyroubova, contratado por el Grand Ballet du Marquis de Cuevas, solo una semana después de quedarse en París.
Fue su enorme talento lo que lo convirtió en una estrella internacional, al punto de poder decidir dónde y con quién bailar.
De gira por Dinamarca, conoció a Erik Bruhn el amor tocó su puerta. Era 10 años mayor que él y también bailarín; pronto se convirtieron en amantes, lo fueron durante varios años, pero con una relación muy tormentosa por la promiscuidad de Nureyev.
Entabló amistad con Margot Fonteyn, principal bailarina británica de la época, la cual lo introdujo en el Royal Ballet de Londres, en el que permaneció el resto de su carrera.
Conozcan los amables internautas que con una versión de Las Sílfides hizo su debut en el cine y luego, en 1976, llegó al séptimo arte, pues en la película Valentino, representó a Rodolfo Valentino, bajo la dirección de Ken Rusell, pero sí así era bueno en el baile, era malo en la actuación.
En el Ballet Nacional de Holanda experimentó con danza moderna. Más tarde Robert Helpmann, lo invitó a una gira por el país continente con una producción propia del bailarín, Don Quijote, que fue su primer trabajo como director. Además, viajó por Estados Unidos con una reposición del musical de Broadway: El rey y yo.
Continuó bailando en el Ballet de la Ópera de París, aun cuando fue nombrado su director y fue coreógrafo jefe hasta octubre de 1992. Durante esa época produjo algunas de las coreografías más revolucionarias de la época.
Su última aparición sería allá por los años 90 de la pasada centuria, para ser condecorado con la medalla de Caballero de la Orden de las Artes y Letras, el mayor galardón que otorga Francia.
Víctima del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), que lo golpeó a comienzos de los años 80, falleció, a los 54 años, dejando una admirable obra como bailarín.
Curiosidades
• El timol es una sustancia presente en dos hierbas aromáticas muy usadas para cocinar: el orégano y el tomillo, las que, a su vez, son usadas para la conservación de los libros, gracias a que combaten los hongos.
• In absentia, que significa “en ausencia”, es una locución utilizada en el ámbito jurídico, cuando la persona juzgada no está presente.
• Los números cuadrados son aquellos que resultan de multiplicar un número por sí mismo. Por ejemplo, cuatro es un número cuadrado porque es 2x2, y nueve es un número cuadrado porque es 3x3. Una de las curiosidades sobre los números cuadrados es que la suma de los primeros en números impares siempre resulta en un número cuadrado. Así, 1+3=4 y 1+3+5=9.
• Sepan los amables lectores que el Río Hirviente, o Shanay-Timpishka: es un río geotérmico en la Amazonía peruana cuya temperatura puede alcanzar, nada más y nada menos que los ¡94 °C!, de ahí que sea uno de los pocos ríos con ebullición natural del mundo, así como zumba y suena.
• “Los libros nos dan consejos que no se atreverían a darnos nuestros amigos”, una bella y profunda sentencia rubricada por Jean-Nicolas Bouilly (1763-1842), escritor, dramaturgo, libretista y político francés.