Autoridades del Ministerio del Interior (Minint) de Cuba presentaron evidencias del plan terrorista de ciudadanos residentes en Estados Unidos que recientemente intentaron infiltrarse por mar en la isla.
Los altos oficiales mostraron en el programa Razones de Cuba de la televisión nacional el armamento incautado tras la captura de la embarcación, consistente en fusiles de distintos calibres, una escopeta Winchester, fusiles tipo DB AR-15, un fusil Delta y 11 pistolas.

Asimismo, embargaron un módulo individual para cada uno de los diez ocupantes, que incluía fusil, pistola, cuchillo, uniforme de camuflaje, medicamentos, pasamontañas, casco y otros aditamentos, además de medios de comunicación, equipos de visión y materiales estériles.
Fueron contabilizados 134 cargadores y un total de 12 846 municiones de diferentes calibres, entre ellos 5.56 x 45 mm y 7.62 mm (AKM), junto a una pistola con capacidad para perforar chalecos antibalas.

De acuerdo con el segundo jefe del Órgano Especializado de los Delitos contra la Seguridad de Estado del Minint, coronel Víctor Álvarez, las investigaciones en curso han identificado la autoría intelectual de la ciudadana Maritza Lugo Fernández, residente en Estados Unidos, cabecilla del grupo contrarrevolucionario 30 de Noviembre.
La intención, según las evidencias y pesquisas era infiltrarse en territorio cubano y ejecutar actos violentos, atacar unidades militares, y reclutar a personas para cometer esas acciones, detalló el coronel Álvarez.
Los delitos cometidos tipifican como de terrorismo y pueden conllevar penas severas, explicó por su parte el fiscal jefe de la dirección de la Fiscalía General de la República, Edward Robert Cambell, quién resaltó que los implicados violaron también normativas legales estadounidenses.

También incurren en delitos las personas que financiaron la acción en territorio de ese país, por lo que las autoridades de Estados Unidos deben cumplir los acuerdos internacionales y su propia legislación, y llevar ante la justicia a los infractores, apuntó Robert Cambell.
En tanto, el jefe de Estado Mayor de la Dirección de Tropas Guardafronteras, primer coronel Ybey Carballo, afirmó que desde los primeros momentos las autoridades cubanas mantienen la comunicación detallada con su contraparte estadounidense con el fin de esclarecer los hechos.

Señaló que los guardacostas cubanos cumplieron rigurosamente los protocolos establecidos y solo respondieron, proporcionalmente, cuando fueron agredidos con la metralla que ocasionó heridas en el abdomen y el brazo al patrón de la unidad de superficie guardafronteras, el capitán Yosvany Hernández.
Hernández, quien no abandonó su puesto a pesar de las heridas, fue asistido posteriormente, al igual que los heridos del bote agresor, y se encuentra fuera de peligro con pronóstico de evolución favorable, informó el jefe de Servicios Médicos del Minint, coronel Juan Antonio Ramírez.