El entorno para emprender en Cuba experimentó una evolución significativa, aunque no se pueda calificar de fácil. Si a la actualidad la comparamos con la etapa anterior a 2021, el sector privado enfrentaba mayores restricciones y un marco legal más limitado.
Hoy existen nuevas vías y oportunidades que antes eran inaccesibles.
Para un emprendedor, una expoferia es una oportunidad que desafía la visibilidad, la conexión y el crecimiento necesarios para posicionarse. En estos espacios, la teoría se encuentra con la práctica del mercado, permitiendo vender en ocasiones, y si no, aprender, asociarse, incluso acceder a financiamiento para escalar sus proyectos en un entorno económico complejo.
Consciente de esa importancia, mujer de luz larga, Yordanka Ortega Álvarez, titular del proyecto Percha Fiesta, se ha dado a la tarea de organizar expoferias en Ciego de Ávila, creadas por su emprendimiento.
“Estas expoferias son esa necesidad de ayudar a quienes comienzan en el mundo del emprendimiento. Como un día comencé y también tenía esa necesidad de hacerme ver, de hacerme notar, siento que puedo ayudar a estos pequeños emprendimientos que surgen a tener mayor visibilidad”.
“Fue más bien eso, la necesidad de ayudar a las personas con ánimo de emprender que están surgiendo”, comentó Ortega Álvarez a Invasor
Su proyecto, Percha Fiesta, acumula ya catorce años de trayectoria, inicialmente centrado en la creación de productos para todo tipo de celebraciones. Hace seis años, el equipo amplió sus horizontes y comenzó a organizar eventos en diversos formatos, sumando experiencia y consolidando un portafolio integral de servicios para la comunidad.
Es habitual que la Asociación Hermanos Saíz (AHS) avileña le ofrezca acogida a estos encuentros, como el ocurrido en febrero por el Día del Amor y la Amistad.
Estas actividades también han ocupado otros espacios de la ciudad, como ocurrió en el emblemático hotel Ciego de Ávila por el Día de la Mujer, ocasión en la que se lanzó una campaña de bien público por la inclusión de las personas con síndrome de Down, liderada por Hany Jiménez Luzardo, titular del estudio de diseño y sublimación Hany Arte de Imprimir.
Sobre los retos en la organización de estas ferias, Ortega Álvarez explicó que presentan muchas dificultades, pero nada que los haga descontextualizarse. “Realmente nos hemos unido personas con tanto deseo de hacer cosas para el disfrute del pueblo que no nos hemos centrado tanto las dificultades” afirmó.
¿Lo más difícil? Cualquier aspecto relacionado con la actual situación electroenergética, pero lo han tratado de solucionar por sus medios y nada les ha hecho “caer en un bache como para sentirse mal con lo que hacen”.
Y agregó sobre lo más valioso de estos encuentros: “ A veces no es tanto el vender un producto, sino conectar con personas que a fin o no a nuestro emprendimiento, puedan crear lazos, vínculos, una especie de gran comunidad entre los que surgen y los que ya están de algún modo posicionados con sus negocios”.
En otras palabras, estas expoferias representan más que un espacio comercial, son escenarios donde se tejen relaciones de colaboración, amistad y oportunidades laborales, ampliando los horizontes de los emprendedores y fortaleciendo el ecosistema económico local.
Cuando se le consulta sobre la continuidad de estas iniciativas, Ortega Álvarez afirma que habían hecho una pausa para ganar en conocimientos y buenas prácticas, para aprender y llevar a cabo su aspiración de una forma correcta y más organizada.
“Creo que vamos madurando un poquito, vamos ganando en personas que sienten el interés de participar, por tanto creo que para el futuro vamos tener mucho más que ofrecer y sé que será mejor”.
En estas actividades es posible encontrar emprendimientos con objetos sociales como impresión, adornos de todo tipo, luminarias, peluquería, manualidades y otras ofertas especiales, donde no falta el colorido, el buen gusto, la laboriosidad y el deseo de complacer a los clientes.
Las expoferias, reducidas por muchos a vitrinas de productos y servicios, son puntos de encuentro de creatividad, talento y oportunidades de negocio.
Incluso, considero que los medios de comunicación que ofrecen bienes y servicios a entidades estatales, privadas y a la ciudadanía, y que muchos aún desconocen que prestan, deberían insertarse en este circuito en expansión.
¿Por qué no aprovechar la ocasión para aprender de estás expoferias para emprendedores y adaptarlas a la comunicación?