Editorial: Sin dilación ni desespero: ahorro extremo y eficiencia

Todas las cuerdas se tensan. Es lógico. El David de estos tiempos enfrenta, sereno, a un Goliat con ínfulas de dominador planetario que esgrime un discurso fascista. El acoso reviste proporciones harto peligrosas.

Pero ni con auxilio de todas las felonías podrá detener el curso de la historia, aunque acuda a la intoxicación mediática, al poder de fuego más potente de la historia; dispuesto a violentar el destino del vecino pequeño en extensión territorial y número de habitantes que jamás será ni pretende erigirse en un peligro real para su existencia.

Cuba también extrema las cuerdas del ahorro de sus recursos, incluidos los energéticos. En medio de esas condiciones adversas, las autoridades han dejado bien claro que se concentrarán de lunes a jueves en las actividades administrativas fundamentales, la imperiosa necesidad de incrementar la producción de alimentos a nivel territorial y de garantizar el abasto de agua, la producción de medicamentos y servicios imprescindibles de la Salud Pública y el transporte, entre otros asuntos vitales, sin descuidar ni un minuto la preparación para la defensa.

El éxito de la resistencia creativa, a la que llama reiteradamente Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido  Comunista de Cuba y Presidente de la República, pasa por la utilización con eficiencia y austeridad de las fuentes energéticas disponibles y la búsqueda de alternativas locales, amén de que a persecución de buques que transportan combustible hacia Cuba, junto con el posicionamiento de unidades navales estadounidenses en el Caribe, dificultan las importaciones.

Se tensan todas las cuerdas, pero no se pierden la ecuanimidad, el valor y la inteligencia que demandan los tiempos heroicos. A la búsqueda de soluciones, a partir de la voluntad expresa de gobiernos, pueblos, entidades y amigos que hacen realidad la solidaridad internacional, debe sincronizarse el esfuerzo y la eficiencia en la producción y los servicios en cada escenario de la geografía nacional, provincial y local.

La unidad del pueblo en torno a su Partido y gobierno, imbuidos todos de una conciencia individual y colectiva del ahorro, y la potenciación creciente de las fuentes de energía renovable, harán de esta batalla desigual otra victoria de Cuba frente a las pretensiones hegemónicas del Goliat que nunca pudo ni podrá doblegarnos.