Denuncian en Panamá actos provocativos contra embajada de Cuba

Organizaciones solidarias con Cuba e integrantes de la Asociación Martiana de Cubanos Residentes en Panamá denunciaron actos provocativos realizados hoy por grupos de perturbadores frente a la embajada de la isla, en esta capital.

Los alborotadores, reunidos en el parque Belisario Porras, identificados como integrantes de la organización de fachada «Camino a la Democracia de Cuba», iniciaron a finales de abril último una vigilia frente a la Cancillería de Panamá, para exigir la libertad de personas detenidas en La Habana por atentar contra el orden constitucional, según las acusaciones.

En aquella y esta ocasión, los participantes en la manifestación, hicieron caso omiso a las explicaciones dadas incluso por el canciller de la República, Javier Martínez-Acha, quien visitó Cuba y se reunió con los detenidos y las máximas autoridades del país.

En la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, el diplomático también recibió recientemente a familiares de los siete connacionales todavía en proceso de investigación para explicar las gestiones de la cancillería por indicación del presidente José RaúlMulino.

Aún así, impulsados por grupúsculos contrarrevolucionarios llegados al istmo desde Miami, según se constató, el reclamo inicial lo han convertido como justificación para criticar al Gobierno de la isla y su gestión.

El propio Martínez-Acha señaló que debían ser respetuosos de las leyes y la soberanía de Cuba y que continuarán las gestiones necesarias para evaluar la situación de los aún detenidos, en medio de un proceso de investigación por atentar contra el orden constitucional, el pasado 28 de febrero, cuando difundían propaganda contra ese Estado, según explicó.

El pasado 25 de abril, el Gobierno de Panamá confirmó la liberación de tres ciudadanas panameñas entre 10 personas detenidas en Cuba, investigadas por actos de contravención al orden constitucional interno.

El comunicado oficial destaca un giro favorable en un caso que había generado atención diplomática y una reciente visita a la nación caribeña de Martínez-Acha.

El pronunciamiento enmarca la medida como un “gesto de humanidad y amistad” por parte de las autoridades cubanas hacia Panamá, se alega.

De acuerdo con el informe, la decisión también toma en cuenta la colaboración brindada por las detenidas durante el proceso, bajo figuras legales como el “colaborador eficaz y el criterio de oportunidad”, mecanismos contemplados dentro del ordenamiento penal en la isla.

Ese mismo día, las panameñas liberadas -Evelyn Castro, Cinthia Camarena y Abigail Gudiño-, arribaron al Aeropuerto Internacional de Tocumen.

El Ejecutivo precisó entonces que continúa con las gestiones diplomáticas para lograr liberar a los siete panameños que aún siguen apresados, trascendió.

Igualmente se conoció que Mulino instruyó nuevamente a la cancillería a realizar todas las gestiones necesarias para garantizar la defensa jurídica, la protección diplomática y la asistencia consular de los detenidos, con el objetivo de lograr su pronta liberación.

La administración de la nación istmeña también expresó su agradecimiento al presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, al ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, así como a todas las autoridades cubanas.

Según el diario Bayano Digital, en el contexto de una seria amenaza de invasión militar de Washington contra la soberana isla caribeña, los manifestantes increparon a Martínez-Acha, para que exija al gobierno de La Habana la liberación inmediata de siete panameños detenidos.

La absurda exigencia, agrega el informativo, se intensificó luego de que La Habana liberara a tres ciudadanas de ese grupo. Ese gesto oficial cubano fue altamente ponderado por el canciller panameño, quien resaltó la “gran amistad” que identifica a ambos países.

Bayano Digital asevera que el movimiento de protesta tiene nexos directos con facciones en Miami, Estados Unidos, que pretenden crear una brecha en las respetuosas relaciones diplomáticas entre Cuba y Panamá.

Subraya además que pese a todas las evidencias y las explicaciones oficiales en el ámbito judicial, sobre el caso ventilado a nivel de Estado, los provocadores han amenazado con realizar tales despliegues hostiles frente a la legación diplomática en la nación canalera.

Se trata, añade, de una acción de desafío propagandístico y político que se ajusta a los planes de subversión elaborados en Washington para intentar aislar al pueblo cubano y a su Revolución y generar un peligroso escenario intervencionista y de confrontación en el ámbito regional.

El informe recuerda además que Cuba ha insistido en el pedido oficial a Panamá, a través Interpol, para la extradición de Boris Betancourt, quien desde el 2024 cumple sentencia por tráfico de estupefacientes en el Centro penitenciario de máxima seguridad “La Nueva Joya”, en esta capital.

Como ha quedado evidenciado, el narcotraficante Betancourt posee vínculos con elementos subversivos que atentan contra la seguridad y la paz del pueblo de Cuba.