Tesoro en vertederos

Lecciones de economía circular ofrecen los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base de Recuperación de Materias Primas en el municipio de Morón, al implementar iniciativas que evitan la pérdida de valiosos recursos en vertederos y otras áreas públicas, además de favorecer la salud ambiental 

A diario, toneladas de materiales reutilizables terminan sepultados en vertederos o abandonados en espacios públicos. Cartón que pudo convertirse en nuevas cajas, envases plásticos susceptibles de fundirse para fabricar tuberías, latas de aluminio listas para reincorporarse a la industria. 

tesoro2El director de la UEBR Morón ratificó el respaldo de los recicladores moronenses a la Campaña de Bien Público Cuba Recicla

La mala gestión de los residuos sólidos, debido a la prevalencia del modelo tradicional de producir, consumir y desechar, no solo genera un problema estético, sino también una hemorragia de recursos valiosos, contaminación y gastos económicos que pueden evitarse.

Conscientes de la importancia de adoptar esquemas de economía circular, los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base de Recuperación (UEBR) del municipio de Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, ayudan a revertir esta situación, al aplicar las reconocidas como iniciativas Costo Cero, enfocadas en recuperar bienes sin desembolso monetario.

En alianza con comunidades, comerciantes e instituciones educativas, contrarrestan pérdidas de recursos y consiguen beneficios económicos, sociales y ambientales.

tesoro3Las instituciones educacionales representan una fortaleza para la recuperación de materias primas

El reciclaje pendiente

La Campaña de Bien Público Cuba Recicla, lanzada el pasado mes de marzo plantea que en Cuba existen importantes reservas en la actividad de reciclaje pues “una parte de los residuos se mezclan con la basura y van a parar a los depósitos de desechos, lo que impacta negativamente en la economía, la salud humana y el medioambiente”.

tesoro4Los recicladores de Morón continúan su labor para satisfacer demandas de los mercados nacional e internacional, a pesar de las limitaciones impuestas por el bloqueo del gobierno estadounidense contra Cuba

Como principales limitaciones se determinan la insuficiente logística para la clasificación de los residuos en su origen y la recogida sistemática, así como la poca cultura del reciclaje en la sociedad.

El reto es transformar ese panorama mediante la generalización de buenas prácticas, de manera que se pondere el reciclaje como oportunidad para recuperar valores y convertirlos en bienes.

De acuerdo con la información del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma), en Cuba apenas se recicla el 40 por ciento de los residuos sólidos urbanos. El resto termina en vertederos o, peor aún, en espacios naturales. Es insuficiente el número de organismos que implementan prácticas de reutilización.

Cada envase no reciclado significa una materia prima que pudo ahorrar energía y evitar extracciones del entorno, además de constituir un posible contaminante de los ecosistemas.

tesoro5En medio de una crisis con el combustible, el triciclo eléctrico es, prácticamente, la única opción para trasladar materias primas

Frente a esta realidad, la UEBR Morón actúa. La modalidad Costo Cero es una de sus herramientas principales, por permitir la obtención de materiales reciclables gratuitamente, a través de recogidas en vertederos y otras áreas públicas, convenios con instituciones y actividades comunitarias. Lo que algunos consideran basura, se convierte en recurso.

Los resultados son elocuentes: durante el primer trimestre del año 2026 recaudaron más de 26 toneladas (t) de materias primas por esa vía y, en 2025, la cifra alcanzó las 76.7, lo que generó un aporte económico superior a los 46 mil pesos en moneda nacional.

Los insumos recuperados incluyen cartón, pomos PET (botellas de agua mineral y refrescos gaseados), metales, papel, envases de plástico y vidrio, latas de aluminio, frascos de medicamentos y desperdicios textiles.

Cada producto tiene un destino: el cartón se reincorpora a diferentes procesos, los plásticos se funden para nuevas manufacturas, los metales se reutilizan en la construcción y diversas fábricas, y los envases retornan a las industrias productoras de alimentos, bebidas y medicamentos.

Melquiades Sordo Pardo, director de la UEBR Morón, explicó que, Costo Cero se comporta en ascenso: durante la primera quincena de abril, por ejemplo, reciclaron cuatro toneladas de cartón.

“Uno de los aciertos es que los beneficios no se quedan en la empresa. Los gestores reciben el 60 por ciento de los ingresos generados, lo que convierte esta modalidad de reciclaje en un incentivo económico directo y sostenible”.

El caso de Giraldo Fabá González, chofer del triciclo eléctrico utilizado para la recolección, es ilustrativo: solo en marzo, el cartón recuperado, mediante Costo Cero y sin gran esfuerzo, le reportó más de 3000.00 pesos moneda nacional por encima de su salario básico, representativos de una mejora en su calidad de vida, además de estimular el compromiso con la actividad.

Para la UEBR, los beneficios también son claros. Obtener materias primas por esta vía reduce los gastos, la necesidad de importar materiales y la presión sobre los recursos naturales. Cada tonelada recuperada disminuye, en igual medida, las necesidades de extracción del medioambiente.

Al reciclar productos que, de otro modo permanecerían o terminarían en vertederos, aminoran la acumulación de desechos, prolongan la vida útil de los bienes y evitan emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la descomposición de diferentes residuos, argumentaron especialistas de la Subdelegación de Medio Ambiente del Citma en Ciego de Ávila.

Además, la recuperación de bienes como el aluminio y el vidrio consume significativamente menos energía que su producción a partir de materias primas vírgenes. Cada lata reciclada y envase reutilizado representan un ahorro de electricidad y una reducción de la huella de carbono.

tesoro6La recogida en el local de la feria agropecuaria es una rutina de cada lunes

Los ambientalistas avileños coinciden al reflexionar sobre otra cuestión: hay un beneficio adicional que a menudo pasa por alto y es la protección de los océanos. Los restos de plásticos que no se recobran en tierra tienen un alto riesgo de terminar en el mar, donde se fragmentan en microplásticos, son ingeridos por la fauna marina y entran en la cadena alimentaria. 

Al liberar la zona costera de residuos, la iniciativa Costo Cero actúa como una barrera que impide que esos contaminantes lleguen al ecosistema marino.

¿Cómo materializan Costo Cero?

La UEBR Morón despliega una red de fuentes de abastecimiento que convierte la recolección en actividad sistemática y comunitaria.

En el local de la feria agropecuaria, los lunes es habitual la recogida de grandes volúmenes de cartón generado por las ventas del fin de semana. Así, los comerciantes resuelven de manera consciente la problemática de los residuos sólidos derivados de sus actividades y los gestores de materias primas obtienen materiales generalmente limpios y abundantes, subrayó Sordo Pardo.

En instituciones educativas, mediante festivales pioneriles realizados con regularidad, involucran a los estudiantes en la recolección. El propósito es la entrega mensual de dos kilogramos de materias primas por alumno.

Escuelas primarias como Paquito González, Ricardo Companioni e Ignacio Agramonte, participan de forma activa, y los pioneros destacados reciben estímulos.

tesoro7Los festivales pioneriles posibilitan recuperar materias primas y formar una cultura de reciclaje en las nuevas generaciones

En febrero de 2026, la Organización de Pioneros José Martí entregó 246.5 t, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media superó las 2000 y la Federación Estudiantil Universitaria contribuyó con más de 600.

La UEBR también organiza ecoeventos en lugares como La Laguna de La Leche y playas cercanas, especialmente tras actividades festivas.

En el primer trimestre de 2026, esta vía posibilitó recolectar más de 600 t de latas de aluminio, envases plásticos, cartón y cristal.

Los ecoeventos que se realizan en playas cercanas y en La Laguna de La Leche —áreas contempladas dentro de un humedal de importancia internacional, catalogado como Sitio Ramsar— cumplen una función crucial: interceptar los residuos antes de que lleguen al agua.

Al recuperar latas de aluminio, envases plásticos, cartón y cristal en estos espacios, se impide que esos materiales se conviertan en contaminantes marinos.

Además, estos eventos tienen un efecto educativo sobre los visitantes y la comunidad local. Ver a los trabajadores de esta unidad recolectando envía un mensaje claro: la playa no es un basurero, y lo que dejas en la arena puede terminar dañando la vida marina.

Es una lección de responsabilidad ambiental que se aprende en el terreno, no en los libros.

Cuba Recicla...y Morón se suma

Estas acciones locales se inscriben en la campaña nacional que insta a la población a reciclar en barrios, comunidades, entidades económicas de los sectores estatal y no estatal, e instituciones sociales.

A nivel nacional, el Grupo Empresarial de Reciclaje trabaja anualmente con 300 000 t de desechos, aunque ello solo representa el 40 por ciento de las potencialidades. De ese total, el 10 por ciento se destina a exportaciones y el 90 por ciento sustituye importaciones. 

A los recicladores avileños, integrados a diferentes organizaciones, asiste el compromiso y la responsabilidad de incrementar esas cifras para bien de la economía nacional y la salud ambiental.

La UEBR Morón, con su modelo Costo Cero, es ejemplo de cómo se materializa esa estrategia. No con grandes discursos, sino con un triciclo eléctrico, festivales pioneriles, ecoeventos en playas y la decisión de no dejar que los recursos valiosos se pudran en un vertedero o terminen en el mar.

En un mundo de recursos finitos y una crisis ambiental que no da tregua —con océanos cada vez más amenazados por el plástico y basureros que se desbordan—, esta es una lección de sentido común aplicado.

No requiere grandes inversiones ni tecnologías complejas, solo organización, alianzas comunitarias y la convicción de que no desperdiciar es la primera regla de la sostenibilidad.