Abocada agricultura avileña a la implementación de alternativas

La escasez de combustibles fósiles y energía eléctrica no puede significar el colapso de la producción de alimentos. A cada municipio le corresponde el diseño y aplicación de un “traje a la medida”

La búsqueda de alternativas para la producción y distribución de alimentos, a partir del empleo de fuentes renovables de energía, la racionalización y empleo eficiente de los recursos, y la potenciación de las empresas, unidades y productores individuales por municipios, resumen la estrategia multifactorial del sistema de la agricultura para encarar la escasez de combustibles y energía eléctrica en Ciego de Ávila.

Para que la leche vacuna llegue hasta los destinos priorizados se reajustaron los mecanismos de distribución del vital alimento mediante un cruzamiento que pone el énfasis en los productores situados en el radio de acción de los respectivos territorios, encargados de abastecer a las bodegas más cercanas.

Aclara Luis Rubén Dorta Fadraga, jefe de departamento de Ganadería en la Delegación Provincial de la Agricultura que, en los casos de los dos municipios de mayor complejidad y densidad de población, Ciego de Ávila y Morón, “las producciones locales no satisfacen ni la política de distribución ni la demanda total. Entonces también se trazaron estrategias con el objetivo de poder llegarle a los niños, a los ancianos, a las embarazadas y a las dietas especializadas de cada uno de estos territorios”. 

Agrega que se tomó la decisión que donde se acopia el mayor volumen —Chambas y Bolivia—, se va a continuar respetando su consumo y el excedente se destinará a los mencionados territorios.

Precisa el directivo que en tales casos “se va a traer leche para nuestra industria láctea con el fin de pasteurizarla, procesarla y cruzar con las bodegas, teniendo en cuenta todas las indicaciones emitidas por el departamento provincial de Salud Animal y con la anuencia del departamento provincial de Higiene y Epidemiología de Salud Pública.

También se estará al tanto de aquellos puntos de la geografía provincial donde se haga imposible el acarreo y existan personas en condiciones de vulnerabilidad.

En cuanto a la retribución monetaria, explicó que a las bodegas corresponderá certificar mensualmente las producciones de cada ganadero y la Empresa Láctea asumirá el pago correspondiente.

“También donde haya volúmenes de leche que no puedan acopiarse porque se trate de territorios apartados, u otras causas, hemos estado indicando que se haga queso en función de atender demandas puntuales como el caso del consumo social en hogares maternos, de ancianos, círculos infantiles y otros”, dijo a este medio Olga Lidia Mariño Valdivia, subdelegada de Ganadería en Ciego de Ávila.

Señaló que entre las alternativas se incluye el traslado de los animales hacia lugares con fuentes naturales de abasto de agua o que tengan respaldo de generación de electricidad mediante energía renovable.

Además, a las empresas, productores y organismos que dependían de maquinarias para la distribución del líquido se les ha ordenado el traslado de la masa hacia lugares adecuados para evitar mortalidad por sed u otra causa, siempre con apego a las medidas desde el punto de vista epizootiológico.

En lo que respecta a la deprimida producción cárnica, se hizo un levantamiento de las losas sanitarias que hoy cuentan con licencia para el sacrificio de ganado mayor. “La situación general es favorable, salvo el municipio de Ciro Redondo, los demás posean una o más losas”, señala Dorta Fadraga. 

“Se va a comenzar a sacrificar animales en cada uno de los territorios con el objetivo de satisfacer la demanda del balance cárnico previsto para dietas a embarazadas y niños, adultos en situación de vulnerabilidad, casos puntuales de enfermedad y el consumo social”. Puntualiza el jefe de departamento de Ganadería que “el destino de los excedentes que generen estos sacrificios lo determinará cada territorio”.

El incremento de las yuntas de bueyes es otra de las aristas del trabajo en las actuales circunstancias. Ulises Pérez Correa, jefe de departamento de Ingeniería Agropecuaria en la Delegación Provincial de la Agricultura acota que en la actualidad se contabilizan 1701, pero el propósito es llegar a 3067 al cierre de 2026.

De acuerdo con el criterio de los especialistas, tampoco ese guarismo resultará suficiente, a partir de las grandes extensiones que están a cargo de algunas empresas y el hecho de que todas las faenas no se pueden asumir con bueyes, pero sí constituirá un paliativo de consideración.

Como significa Jorge Luis López Domínguez, especialista de Maquinaria del departamento de Ingeniería en la Delegación Provincial de la Agricultura, la mayoría de las yuntas de bueyes en activo están en poder del sector privado, por lo que el reto mayor corresponderá a las empresas estatales que tienen bajo su responsabilidad áreas de mayor extensión y donde no están habituados a enfrentar la preparación de tierra y el cultivo sin el empleo de equipos.

No obstante, datos que resumen lo conseguido en el primer mes del año, reflejan que la preparación de suelo con tracción animal abarcó 330.5 hectáreas (ha), se plantaron y cultivaron 1396.6 ha, además de transportar casi un millar de toneladas (936) de mercancías, insumos y semillas mediante los animales. 

Tampoco escapa a la implementación de un “traje a la medida” de cada municipio avileño la gradual recuperación del parque de molinos de viento y estaciones de bombeo, “algo muy importante teniendo en cuenta que en la actualidad no podemos tirar el agua mediante pipas”, comenta Osmar Tejeda Fajardo, especialista de Riego y Drenaje del departamento de Ingeniería en la Delegación Provincial de la Agricultura.

riego pastorEl impacto de la escasa generación de electricidad se hará sentir especialmente en el riego por goteo

Muchos de estos molinos se pueden activar y otros recuperar, sin embargo, apenas permanece activo el 28 por ciento del total de 252, lo que ofrece una idea de la magnitud del problema.

Otras medidas organizativas dan cuenta de la agrupación de las cosechas los martes y los jueves, jornadas en las cuales se pretende aprovechar al máximo la capacidad de carga por camiones, racionalizar los viajes mediante el pesaje in situ de los alimentos acopiados en el campo y depositar los alimentos a recoger en un punto común, cuando se trate de varios productores o fincas.