A sus connacionales Cuba abre las puertas para invertir sin restricciones

De histórica y sin precedente han calificado expertos y académicos la reapertura económica para cubanos residentes en el exterior, al permitírseles invertir o hacer negocios, ahora con más facilidades, beneficios y sin tantas restricciones, en la tierra donde nacieron.

Aunque el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera (Mincex), Oscar Pérez-Oliva Fraga, en la Mesa Redonda de la televisión cubana anunció hace unos días cambios fundamentales en esta política, recordemos que en la Feria Internacional de La Habana, en noviembre pasado, hubo un intercambio con connacionales en el que éstos expusieron inquietudes, sugerencias y peticiones.

Pero también han sido frecuentes los encuentros en diversas naciones de dirigentes y altos funcionarios de la Isla con la comunidad cubana, expresión del interés de profundizar los vínculos con quienes la aman y desean ayudarla.

Sin dejar de reconocer a esos empresarios foráneos que en medio de bloqueos y amenazas estadounidenses han apostado por la mayor de Las Antillas, y lo siguen haciendo, sin dudas se hace justicia y se reafirman principios como el de la unidad al acoger la Patria a sus hijos, por encima de posiciones políticas o ideológicas.

Sobre todo, cuando están dispuestos a contribuir a su desarrollo y al mejoramiento de la vida de la población en momentos tan angustiosos, por la crisis económica, energética, comercial y financiera que hoy enfrentamos, al calor de las pretensiones y medidas del gobierno de Estados Unidos de derrocar la Revolución, en irrespeto a su soberanía.

‎La medida los reconoce como “una parte activa de la nación”, con derecho a participar en su desarrollo económico y social, tal cual había adelantado en su reciente comparecencia Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República.

Por eso el emprendimiento de cubanos en el exterior no se limitará únicamente a pequeños negocios, pues podrán involucrarse también en proyectos de mayor escala, incluidos los vinculados a infraestructuras y otras iniciativas económicas de envergadura.

Hasta ahora, solo los residentes permanentes en Cuba podían invertir y eso cambió al abrirse el abanico, además de que a través de empresas constituidas en otros países podrán asociarse con empresas privadas cubanas, cuando antes solo se permitía hacerlo con entidades estatales.

Otra facilidad o beneficio es el derecho a participar en la creación de instituciones financieras no bancarias, bancos de inversión y otras entidades, previa licencia del Banco Central de Cuba.

Incluso quienes tengan empresas en la Isla podrán abrir y operar cuentas bancarias en divisas, en igualdad de condiciones que cualquier residente en el país.

‎. En su exposición en el espacio de la Mesa Redonda, el primer viceministro anunció, además, la apertura de fondos destinados a nuclear la cooperación solidaria y a financiar proyectos de desarrollo en el territorio cubano.

Y en todo este empeño hay prioridad para la participación de los cubanos residentes en el exterior en producciones agrícolas, especialmente a nivel municipal.

Por ello se prevé la entrega de tierras en usufructo con vistas al desarrollo de proyectos productivos, lo que permitiría canalizar inversiones y experiencias hacia el sector agropecuario y otras áreas vinculadas.

También ‎Pérez-Oliva Fraga fue claro al recordar que el bloqueo constituye el principal obstáculo para el desarrollo de todas las transformaciones que nuestro país está implementando en el ámbito económico.

Entonces, ¿quién duda que contra la criminal política tendrán que chocar quienes desean establecer mayores vínculos con la Patria que los vió nacer?

Pero a su vez , el también titular del Mincex fue más allá al subrayar ‎que las puertas de Cuba están abiertas al comercio libre con las empresas estadounidenses.

La voluntad existe; el obstáculo está en la legislación de EE.UU.

En resumen, las medidas anunciadas forman parte de las acciones dirigidas a ampliar las fuentes de financiamiento, dinamizar la economía nacional y fortalecer los vínculos económicos con la comunidad cubana residente en el exterior.