Un cumpleaños más menos feliz

Concluía la tarde del sábado 25 de abril cuando el teatro Principal de Ciego de Ávila volvió a ser un escenario de grandes acontecimientos. El gallo Ciriaco y el equipo que le da vida ocuparon el tablado para entretener a los presentes con sus ocurrencias, como si el tiempo no pasara por sus alas.

Junto a la abuela Tina y el conejo Tararí volvieron las alegrías, los sentimientos encontrados y la euforia de los más pequeños a confirmar que el aplauso del público es el regalo más grato. Y vaya que lo regalaron, a raudales, con palmas que hacían vibrar las cómodas butacas.

Un gran espectáculo cultural se viviría esa tarde, a propósito de celebrar el cumpleaños del Gallo Ciriaco, protagonista de uno de los programas infantiles más queridos de la emisora Radio Surco.

teatro2Niños y niñas, acompañados de sus familiares, disfrutaron de las actuaciones de proyectos de casas de Cultura, de la Casa de la décima Raúl Rondón, así como Tejiendo Sueños, entre otros

A simple vista se aprecia que a los niños integrantes de estos proyectos les gusta lo que hacen, por lo que es muy importante el apoyo de la familia, eso puede definir su futuro. Sobre sus hombros, pequeños aún, descansa la semilla de lo que vendrá.

Este programa de Radio Surco, con su gallo alegre que ha marcado generaciones enteras, mantuvo en la función su premisa fundamental de ser un espacio entretenido y a la vez educativo. No hay mejor manera de aprender que riendo.

Sobre el escenario desfilaron actuaciones de Rafael González y Maylin Cabrales en sus personajes, el frente infantil Pelusín, el Grupo Polichinela, la Casa de la Décima Raúl Rondón, Danza Alrabiat, el Conjunto infantil Campesino Son Armonía, y los proyectos “Tejiendo Sueños” y “Necesitamos de tu sonrisa”.

Dicha constelación de talento popular tuvo la dirección artística de Juan Carlos Pérez, la producción corrió por cuenta del Centro de Casas de Cultura, y la dirección general, estuvo a cargo de Ángel Broche Ruedas.

En las premiaciones del concurso de dibujo que lanza el programa, fueron reconocidos niños de Ciego de Ávila y Morón. La Escuela Secundaria Básica Clotilde Agüero Cepeda se alzó como el centro escolar de mayor participación. Sus trazos y colores fueron otro regalo para Ciriaco en su día.

Confieso que mi niño interior se emocionó al ver cómo este programa está próximo a cumplir 30 años y, a pesar de todas las limitaciones existentes, se sigue defendiendo con uñas y pico si hace falta, —en lugar de dientes.

Vi allí a muchos niños como yo lo fui, que lo escuchaban por la radio, y luego mi mamá me llevaba a cada cumpleaños suyo, en ese mismo lugar. El canto del gallo en la mañana por Radio Surco marcó a una generación. Muchos crecimos, ya somos grandes, pero no perdemos la oportunidad de que los pequeños que nos rodean sean partícipes de esa historia.

Infantes y adultos, recordaron durante la festividad acciones sobre prevención de enfermedades, se habló de estar en contra de la basura para evitar los mosquitos, y se lanzó la histórica invitación a realizar periódicamente el autofocal. Ciriaco enseña mientras hace reír y reflexionar.

Entonces ocurrió. En medio del espectáculo llegó el apagón. Los artistas, sin inmutarse, continuaron la presentación. No se puede decir otra cosa: cuando un espectáculo está planificado, ensayado con audio, luces, incluye niños, y se va la corriente en un teatro, hay que hacer un esfuerzo sobrehumano.

No ocurre como con los adultos, que lo resumen en un simple “el show debe continuar”.

teatro3El teatro, hay que decirlo, se llenó hasta más no poder

Los payasos del Guiñol Polichinela, con su histrionismo a prueba de cortes eléctricos, salvaron la situación con sus ocurrencias. Pero fue un cierre abrupto. Un final que supo a poco, a telón caído antes de tiempo.

Ya más adulto, no lo sufro tanto porque he tenido que adaptarme a estas circunstancias para, como muchos, realizar mi trabajo. Pero los niños fueron los más afectados. Porque la provincia, dicho sin eufemismos, carece de propuestas para el público infantil, y lo poco que tienen no debería apagarse así, sin más.

Entiendo lo que pasó. En las actuales circunstancias los motivos se explican solos: recrudecimiento del bloqueo, poca disponibilidad de combustible. Pero no me conformo. Tenemos derecho a buenos espectáculos con luces, con audio. Los actores demostraron que trabajan hasta el cansancio.

¿Es posible preveer protección energética (por mínimo dos horas) al circuito donde están enclavadas las instituciones culturales cuando realizan actividades de tal envergadura? Tenemos derecho a disfrutar de nuestro teatro. ¿Será posible en las próximas jornadas que lo disfrutemos sin traumas?  Reí, me emocioné, también me fui triste. Fue un cumpleaños más o menos feliz. Como la vida misma, supongo.

Los artistas, que se crecen ante las dificultades, tuvieron que improvisar para salir de esa amarga situación. Entre sombras y aplausos a oscuras, terminaron en el parque Martí, secundados por una conga. El espacio público volvió a fungir una vez más como principal tarima.

El cumpleaños del gallo Ciriaco terminó así, con el creador del icónico personaje avileño y el pueblo que lo quiere, que al parecer es la única red que sostiene a los que trabajan para ellos regalando su arte. Mientras haya un niño que ría, Ciriaco seguirá cantando, aunque no alumbre la luz del escenario.

teatro4La calle, los portales, los parques, eternos cómplices de los avileños