Luces de una estrella

Celebración del natalicio de José Martí a través de la promoción de su obra, y la participación cultural, en la Casa del Joven Creador (CJC) de la Asociación Hermanos Saíz (AHS)

Para quien, a la temprana edad de dieciséis años, publicó Abdala, su primer poema, en el periódico político La Patria Libre, José Martí, se dedicaron jornadas culturales en todas las localidades de la provincia a través de Estrofa Nueva, evento literario organizado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS), que inició días antes de la celebración de su natalicio (28 de enero), finalizando con la tradición de las antorchas y ofrendas florales.

De entre tantas actividades, dos de ellas, protagonizadas por la Sociedad Cultural José Martí (SCJM), fueron conducidas por Odalys Margarita Sánchez y Neilán Vera Rodríguez —presidenta y vicepresidente, respectivamente, de la SCJM— en la Casa del Joven Creador (CJC) de la AHS.

Diversa resultó la propuesta: escritura creativa a cargo de Yasmani Rodríguez Alfaro y Brizaida de la Nuez; trova con el dúo camagüeyano Dulce Kpricho, y excelente música grabada, seleccionada por Heymer Carbonell Perdomo, productor sonidista de la CJC —en proceso para ser miembro de la AHS—, entre otros promotores culturales.

No obstante, junto a dichas manifestaciones de la cultura, lo esencial del evento fueron el reconocimiento y la promoción de la obra martiana. Ambos conductores de la actividad, desde sus miradas profesionales, trasmitieron al público algunos textos martianos a través de los géneros desarrollados por el autor en el transcurso de su vida.

Precisamente, con la Poesía Completa de José Martí empezó la promoción literaria. Se mencionaron pasadas ediciones y, algunos asistentes comentaron, por ejemplo, sobre la Edición Crítica Tomo I, a cargo de un equipo de especialistas presidido por el doctor Pedro Pablo Rodríguez, puntualizándose en su contenido toda la poesía del Apóstol de la independencia cubana, desde los libros publicados por él en vida (Ismaelillo y Versos sencillos), hasta los que dejó inconclusos y su poesía de ocasión.

Otro momento estuvo orientado hacia la cortesía con que Martí demostró sus sentimientos, o sea, la forma en que los destinó no solo a la familia, sino, también, a sus amistades. Tal es el caso de José Martí: dedicatorias, de Luis García Pascual, quien “entrega un libro inusual”, a decir del Centro de Estudios Martianos —uno de los auspiciadores de esta obra.

encuentroEscritores y artistas participaron activamente en el encuentro

El Apóstol, de Jorge Mañach —prologado por Luis Toledo Sande, se convirtió en el libro más polémico, al contener una suerte de historia añadida, fruto de la relación de la personalidad del autor con su época.

Sande no se limita a la simple presentación de la obra, pues el prólogo ofrece importantes datos, aclaraciones y razonamientos a favor del logro de la obra: “Únanse a ese testimonio los ofrecidos por numerosos cubanos de determinadas edades a quienes he oído afirmar que esta biografía, publicada inicialmente en 1933 y fechada por su autor en el bienio 1931-1932, ocupó un lugar destacado entre los alimentos más apreciados de su devoción por Martí”.

Después de la insistencia de otros intelectuales del mismo contexto histórico de Mañach sobre sus “limitaciones” y, por ende, las de su nueva mirada sobre el Maestro, esta obra obtuvo, con el transcurso del tiempo, su merecida aceptación, la cual es confirmada por Sande: “Por entre las biografías de Martí escritas en la República neocolonial —la mayoría de las publicadas hasta la actualidad—, la debida a Mañach continúa mostrando una más ostensible calidad literaria, que se halla entre las razones más poderosas de su sobrevivencia”.

Entretejidas poesía y prosa martianas, e interiorizadas, hicieron constancia de la excepcional escritura de José Martí: creación de imágenes, provocación de emociones y asunción crítica de las circunstancias epocales.

Por ello, la concurrencia intelectual aportó a la diversidad de criterios sobre cuestiones que condicionaron un desprejuiciado y oportuno debate. Martí merece esto y muchas cosas más.