La tejida candidez

El niño Marco Antonio Ramos Vázquez demuestra vocación y dominio en la técnica artesanal del tejido

tejidoDana María Gómez SánchezMarquito teje usando una prenda de vestir creada por élA través del tejido puede crearse una variedad de telas desde ropa hasta textiles para el hogar y artículos de bricolaje, pues el tejido “es una técnica artesanal que consiste en crear textiles tejidos con hilo”. También algunos estudios recientes sugieren que “las tareas lentas y táctiles, como tejer, pueden activar los sistemas cerebrales de maneras que favorecen la salud cognitiva a largo plazo de diversas maneras, incluyendo el desarrollo de la memoria, la atención y la función motora, a la vez que ayudan a regular el estrés”.

Muchas personas acuden a esta variante de manufactura, a modo de esparcimiento, para canalizar tensiones cotidianas, otras solo con la intención de crear para un mercado; lo cierto es que el tejido persiste como un arte tradicional que llega hasta nuestros días impregnado de una esencia ancestral.

Desde pequeño, Marco Antonio Ramos Vázquez, Marquito, se sintió atraído por lo heredado y aún existente en su entorno familiar: la práctica del tejido. Con tan solo diez años de edad, mostró interés en el aprendizaje de este quehacer, sintiendo profunda inspiración por esta técnica artesanal.

Actualmente Marquito cursa el 5to. grado en la Escuela Primaria José de la Luz y Caballero de la ciudad de Ciego de Ávila, obteniendo satisfactorias calificaciones. A pesar de ser un estudiante aplicado, y comprometido con el aprendizaje de los contenidos de cada una de las asignaturas, considera que no le resta importancia al estudio, pues sabe, es imprescindible para su formación. O sea, le “gusta ser buen estudiante, aprender y salir bien en los exámenes”, pero, con la franqueza que lo caracteriza, dice: “Prefiero tejer”.

Hoy recuerda cuando, en “tiempos lejanos”, “veía a mi abuela tejiendo y quería aprender, ella me enseñó a hacer la cadeneta. Después aprendí uno de los puntos básicos a través de videos de YouTube”. Continúa rememorando cómo “en otra ocasión, la suegra de mi tía me enseñó a hacer el punto alto”.

Una breve retrospectiva a los inicios del gran pequeño Marquito confirma su persistente vocación—respecto a la técnica del tejido—, pues, a principios de 2025, se incorporó a los talleres del Consejo Provincial de las Artes Visuales (CPAP) y, sobre esto, admite: “En febrero me apunté en el taller del proyecto Manos Mágicas y comencé a asistir, a aprender más de lo que sabía”.

Los encuentros sabatinos, cada mañana, en el patio de la Galería de Arte Raúl Martínez, concedieron al aprendiz la posibilidad de adquirir otros conocimientos y habilidades, cuyas clases han estado a cargo de la artesana artista Odalis Álvarez, líder del proyecto. Es por lo que, ante esta experiencia, él reconoce: “Así fui profundizando y aprendiendo muchas cosas interesantes sobre el tejido”.

tejido2Muestra de tejidos de sus “primeros pasos” en la artesanía

La constancia y el esmero con que asumió la creación artesanal, en especial, la técnica del tejido, convirtió al niño aspirante a tejedor en asiduo participante tanto de los talleres como de las actividades y convocatorias derivantes de ellos.

En el caso de la etapa lectiva le facilitó y le permite aun, la posibilidad no solo, de aprender de las enseñanzas y experiencias de la profesora Odalis, de “Manos Mágicas”, sino, también, la adquisición de valores tecnoformales de quienes le antecedieron y enseñar a las nuevas incorporaciones del grupo infanto-juvenil.

Al conversar con Marquito, esclarece la importancia de las disciplinas de diseño textil, las cuales incluyen, entre otras formas, “textiles tejidos, donde se tejen fibras o hilos juntos para formar una tela, y textiles de técnica mixta, donde se combina más de una disciplina”.

Es sorprendente, cómo con su dominio técnico, y con “las leyes” que cuenta, se siente cada vez más fascinado por las técnicas de crochet: “Aprendí las cuatro técnicas básicas para iniciarme en la técnica del crochet: el montaje, punto de cadeneta para crochet, punto bajo para crochet, punto alto para crochet, rematar las hebras o unir piezas, y mucho más. Nada fácil, pero tampoco difícil, porque aprendí”.

tejido3Exquisitez de tapete creado en la técnica encaje de bruja (a crochet)

Además, valora la oportunidad de entretejer a su dinámica personal la savia del legado familiar en estos menesteres, así como importantes registros de su ascendencia, unido al logro creativo de otros copartícipes de innumerables aprendizajes en el ámbito cultural del punto y el tejido.

La estancia en los talleres condicionó en Marquito el deseo de asistir a las actividades programadas por el CPAP y la galería de arte, las instituciones culturales que rigen las ofertas del mundo artístico-visual donde se incluye la artesanía. Es decir, él participa en calidad de espectador de las artes visuales, así como autor de sus creaciones artesanales (tejidos), en las exposiciones que, durante el año, ofertan dichos espacios.

A su decir sobre esta etapa formativa, expresa: “En el año 2025 participé en el Salón Infantil Motivos Infantiles, en el que presenté tres trabajos—basados en la técnica del tejido—, ellos son: un juego de short, un caricaturesco o simpático perro llamado Coraje—proveniente de un animado infantil—, y tejí una tortuga de mi propia inspiración”.

Es oportuno apuntar cómo el aprendiz crea diversas alegorías con elevado nivel de conocimiento sobre las posibilidades expresivas del tejido, en la obtención de piezas artesanales en las cuales afloran elementos de la realidad, fantásticos y simbólicos.

Paulatinamente, el gran pequeño Marcos, ha asimilado variadas herramientas para el desarrollo de la técnica del tejido—tanto en calidad como en diversidad—y, del mismo modo, se apropió de diferentes puntos a favor del dominio y la belleza de sus creaciones. Con un candor infantil y sano orgullo, se entusiasma con su exitosa irrupción, al debutar en la vida artística de la localidad: “Participé en la exposición destinada al Día de San Valentín—en febrero pasado— donde presenté un tapete de encaje de bruja. Es una técnica muy compleja. Aún hay tejedoras profesionales y legendarias artesanas que todavía no dominan esa técnica, porque dicen es difícil”. Exactamente, Marco Antonio exhibió un tapiz tejido con el encaje de bruja, técnica nada fácil y en la que él demostró dominio. Al respecto explica: “En los tapetes logro tejer los diseños deseados, por ejemplo, el que hice para la exposición está realizado en crochet, pero lo que lo diferencia es la técnica en que está hecha: el encaje de brujas, está hecho a base de crochet y se llama así porque es una forma distintiva del crochet”.

De la misma forma continúa ganando la necesaria confianza en sí mismo denotada en el fluido progreso de su obra; sigue proactivo en sus quehaceres y, sobre todo, ya cuenta con recursos profesionales para perfeccionar sus labores—aupado por su familia—, se inspira en lo que prefiere y lo “traduce” al lenguaje del tejido.

Cuando se le pregunta dónde se hallan tantas piezas creadas por él en apenas dos años, asevera: “Cuando empiezo a hacer la pieza, ya la gente me la quiere comprar”. Últimamente, tiene muchas ideas para convertirlas en obras, incluso ha logrado costumizar sus prendas de vestir, así como mochilas, u otros accesorios de utilidad. Con su atractiva personalidad deja bien asentado que, sin abandonar el estudio, no excluye de su rutina lo que más le gusta “ni por los apagones, porque tengo mi propia iluminación”; entonces, sigue insaciable, dedicando gran parte de su tiempo al tejido, su pasión.