La existencia pertenecida

 silviaDana María Gómez SánchezArtista ingenua Silvia Fe PortalLos orígenes del reconocimiento del Arte Ingenuo están asociados a la vida cultural francesa desde que el pintor francés Henri Rousseau, más conocido como El Aduanero, quien desde finales del siglo XIX se expresó a través de maneras osadas y líricas.

Surge indistintamente de ello el término Arte Naíf, cuya definición parte de la cultura francesa —específicamente del idioma francés.

Respecto a esta manera de crear se han emitido criterios en los que se corrobora que, junto al desarrollo de la pintura en las distintas épocas estilísticas, se encuentra la actividad creadora de los artistas naífs, libres de la influencia, tanto en disciplinas académicas como de la tradición y los acontecimientos del mundo artístico actual.

A pesar de la infinidad de nominaciones —existen muchos calificativos—, lo análogo en estos creadores es la no profesionalización artística; sin embargo, “poseen las suficientes potencialidades expresivas para que sus creaciones expongan valores de atracción, las cuales pueden competir con talentosos graduados de academias, entre otras alternativas de estudios artísticos”.

Lo más importante para un exitoso arte ingenuo, no es el apelativo propio al creador, sino el nivel técnico y autenticidad de la obra.

Ciego de Ávila cuenta con exponentes de este lenguaje artístico también provenientes del Movimiento de Artistas Aficionados. Entre ellos, emerge la personalidad de Silvia Fe Portal (3 de noviembre de 1943-7 de mayo de 2023), quien singularizó dicha expresión a través de las atipicidades de sus creaciones, únicas en su estilo.

El entorno artístico-visual de Ciego de Ávila registra, entre otros notables artistas, a una laboriosa mujer, exponente de un lenguaje tan controversial como su existencia misma. Aunque las inquietudes plásticas afloran en Silvia desde una temprana juventud, la pintura le llega en su plena adultez sin limitar sus aportes.

Su desempeño “ingenuo” le granjeó importantes reconocimientos en el ámbito profesional y social, con amplia repercusión en el gremio de la cultura de este terruño —trabajo acuñado por Centro de Casas de Cultura, y el Consejo de las Artes Plásticas en la provincia.

El modo de “pintar como lo hace la infancia, como una niña” la convierte en un exponente significativo en el contexto del arte ingenuo avileño, donde destacan aspectos signados con un quehacer pictórico de una rica paleta sin predilección o tendencia.

 silvitaRetrato de Silvita, su hija

Cuando narraba “la historia de su vida”, parecía una realidad soñada: la pintada sobre el lienzo, o esbozada en papeles, cartones, y otros soportes; y la plasmada no solo como propósito de crear, sino, también, como una forma de catarsis donde apela a vivencias de su infancia al amparo familiar, entre otras tantas remembranzas.

Inolvidables resultan sus orígenes en la colonia Bravo, enclavada en la zona de Jagüeyal, donde, siendo muy niña, concibió un Retrato a lápiz, de José Martí, al decir de la creadora. Desde entonces captó una realidad cortejada por un ambiente indetenible hacia la creación.

Sobre, cómo concibe y materializa su pintura Silvia comentó: “Cuando comienzo una obra, lo primero que hago es desarrollar en mi mente el tema, y lo que voy a pintar. Preparo mi paleta hasta lograr el colorido que deseo. Utilizo el pincel; pinto con óleo, tempera, acrílico, acuarela (…)”.

mayoral“El mayoral y su entorno”, mención en la Feria Nacional de Arte (2007)

Para la aplicación de estas variantes de pigmentos, apela al lienzo, cartón, cartulina o madera, aunque prefiere el lienzo por sus especificidades como soporte textil.
Dentro del entorno natural, la artista confiesa su predilección por la temática campesina —porque le recuerda su pasado—, y la torna insuperable; pero también pinta paisajes urbanos, las tradiciones cubanas y, como parte de ellas, las típicas de nuestra provincia.

En la composición pictórica se propone la incorporación de elementos que se relacionan entre sí, y para ello se apropió de una técnica en un constante perfeccionamiento.

El retrato es su composición preferida, y como raigal esencia, su familia —su hija Silvita y su nieta Giselle—. De la misma forma se exhiben retratos a colegas allegados, imágenes del más puro sentir religioso, insignes personalidades de la cultura y la historiografía nacional.

historiaHistoria y transculturación en la pintura de Silvia Fe Portal

No le placían los espacios cerrados, prefería crear con la luz natural e, incluso, obtuvo una pintura donde reina la intensa luminosidad del entorno rural cubano. Predominan los apacibles ambientes naturales, donde no falta el bohío, la palma, el río y demás elementos del folclor y la espiritualidad campesinas.

Al decir de esta eminente cultora del Arte Naíf: “Si logro que las personas que se acercan a contemplar mi obra sientan todo eso, y se olvidan en ese momento de todos sus pesares y problemas, me sentiré muy complacida”.