En el nonagenario Teatro Principal de Ciego de Ávila, Buena Fe ha servido el trago más musical del centro del país. La nueva edición del Festival Piña Colada sigue marcada por la polémica, sobre todo ante el contexto electroenergético que afronta la provincia.
Los apagones prolongados afectan actualmente la vida social, económica y doméstica de los avileños. Por esa razón, usuarios de las redes sociales creen que no era necesario celebrar la vigesimotercera edición del Festival Piña Colada.
Sin obviar tantas carencias y el momento que vive Cuba, existe otra postura: Ciego de Ávila posee enormes vacíos culturales. El festival tampoco puede cubrirlos todos, menos ahora, pero es tal vez el mayor intento. El Coliseo avileño se convirtió en el escenario principal del Piña Colada de 2026 cuando se decidió no utilizar plazas de mayor consumo energético.
La noche del sábado 4 de marzo, el “lugar de los grandes acontecimientos” en Ciego de Ávila acogió, con el graderío lleno, al dúo Buena Fe, que regaló unas dos horas de concierto con la presentación de su nuevo disco y las canciones más antiguas.
“Hay mucha gente que cuestiona la realización de este tipo de eventos, y yo pudiera decir que, probablemente, haya mucha gente también que se cure el alma y hasta la cabeza en estos días tan duros, en espiral descendente, sometidos a la teoría del schok constantemente”, dijo a Invasor el líder de la agrupación, Israel Rojas.
“A veces el arte es visceralmente necesario. Ver a la gente en un ambiente más sano y pasando aunque sea un rato de felicidad no tiene precio ninguno para mí. Venir a cantar tiene un alto valor humano. Los salvamos a ellos y ellos nos salvan a nosotros. Antes, teníamos 120 conciertos en el año. Últimamente cantamos solo fuera de Cuba. Ojalá queden las imágenes de estos conciertos para poder un día mirar atrás y decir que fuimos unos sobrevivientes”.
Buena Fe arrancó pasadas las 9:00 de la noche con Café, perteneciente al álbum Morada. Después tocó las canciones que más conoce el público: Nacimos ángeles, Pi 3.14, Volar sin ti.
El repertorio, como era de esperar, incluyó temas sociales: Catalejo, porque hay “flores que se abonan con excesos de misterios”; Miedos, porque “hay quien se pone nervioso si los artistas se ponen valientes”; y Trineo.
Trineo es el primer sencillo del disco homónimo que lanzará Buena Fe próximamente. En tiempos recientes, a Israel Rojas se le ha cuestionado por estar cada vez menos comprometido con la realidad cubana. Según sus declaraciones, Trineo será una respuesta más a dichas aseveraciones.
“Si analizamos los últimos temas que hemos estado sacando, veremos que son profundamente sociales. Peregrino es una canción profundamente social, que habla sobre la diversidad espiritual de los cubanos. Hicimos un tema sobre la vejez y sus problemáticas. Hicimos Para no caer, sobre las drogas”.
“Trineo, la canción, tuvo un año de producción musical y un año de producción audiovisual. Estamos ya acostumbrados a meternos en problemas, porque creemos en lo que decía Pablo (Milanés): 'pobre del cantor que no arriesgue su cuerda por no arriesgar su vida'. El disco, como siempre hemos hecho, es una fotografía desde nuestro lente de lo que vivimos hoy. Lo que me preocupa ahora es que las canciones analíticas, que cuestionan la realidad, que ponen ideas en circulación tienen cada vez espacios más reducidos”, concluyó Israel Rojas.
La noche previa, el recién restaurado Teatro Principal fue escenario de la gala Música y Juventud, dedicada al aniversario 40 de la Asociación Hermanos Saíz, con las presentaciones de talentos locales, la trovadora Santa Massiel y la banda de Arnaldo Rodríguez.