Denis: entrega a una afición

Paisajes, exposición de pintura del artista Abel Denis, se exhibe en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

 marDana María Gómez SánchezPaisaje de la costa norte (Punta Alegre)La celebración del Día de la Cultura Cubana, el pasado 20 de octubre, promovida por el Comité Provincial de la UNEAC en Ciego de Ávila, tuvo la posibilidad de contar con la presencia del pintor Abel Denis, reconocido “por sus aportes y dedicación a las Artes Plásticas en la provincia”.

Se trata de un creador con un poco más de ocho décadas de vida, e intensa proyección artística, no en vano fundador de la UNEAC. A decir del “Cuaderno de Historia avileña” de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC): “Un joven aficionado apareció en el salón con siete formatos en los cuales lo romántico y lo épico dialogaron y emitieron un discurso de principiante.”

Aquel joven era Abel Denis en calidad de principiante, quien llamó la atención por la cantidad de labores artísticas realizadas para un certamen local: “Primera Exposición de Pintura” (Ciego de Ávila, 11 de abril de 1960). De entre lo idílico y la epicidad, resultó un retrato de Camilo Cienfuegos con su típico sombrero alón—logrado a través del empleo del óleo como pigmento sobre sobre la superficie del cartón—, cuyas dimensiones son de 25 cm x 30 cm.

A pesar de la calidad interpretativa, incluso, concederle psicología a la personalidad histórica retratada, resultó el paisaje la predominante expresión plástica del aspirante a artista, quien no sabía se convertiría en un emblemático amante del paisaje, devenido en uno de sus practicantes del género paisajista.

De los trabajos ofrecidos al evento de pintura, se reconocieron por la prensa escrita de la localidad: “de ellos, uno titulado Camino del retiro (tempera sobre cartón): una vista del final de Maidique, reflejada a través de la utilización del sendero fangoso como elemento principal y dando acceso a los demás componentes: un bohío con un molino de viento a un lado, y del otro, un cañaveral”.

Es merecida esta retrospectiva nota histórico-cultural para la mejor apreciación de la entrega y compromiso de una vocación en constante expectativa desde sus inicios. Abel Denis aportó no solo a la concreción del primer encuentro de aficionados a la pintura sino también a su posterior aglutinamiento, lo cual contribuyó a la fundación del Movimiento de Aficionados en la provincia.

Después de la recurrencia al pasado queda confirmada la excepcional trayectoria del pintor que desde temprana edad conformó junto a otros del terruño significativos espacios culturales para la identificación, tratamiento, y reconocimiento a la afición avileña, así como posteriores modalidades de eventos.

Por ello, Paisajes, actual exposición de Denis, en la galería Azagaya demuestra los niveles de cultivo para una enfocada vocación. La constancia en la búsqueda de lares de la región avileña. Aunque han sido muchos los sitos re-tratados por él, en su afán por atraparlos y pictóricamente, hacerlos suyos, en esta ocasión se concentró en los atractivos de diversos paisajes reinterpretados en estos últimos años pues para el creador el lugar a retratar nunca será el mismo.

Y precisamente de eso trata la poética de este empedernido pintor, en especial, encantado por los verdes y azules, quien inspirado por la belleza natural tamiza los elementos de ésta, para provocar más atracción.

Un periplo por el espacio expositivo proporciona un desigual disfrute del paisaje avileño con la impronta de uno de sus importantes recreadores. En su mayoría las obras pictóricas exponen los elementos “al natural”, o sea, sin intervención humana, por ejemplo, de lugares frondosos: árboles, arbustos, ramas… Por su parte, las concentraciones de agua: mar, playa, laguna, río, saltos, exhiben lo valioso para el pintor, lo ineludiblemente natural. Sin embargo, pinta zonas de la naturaleza transformadas por la vida humana donde prevalece lo sano.

El recinto expositivo permite además confrontar diferentes escenas concebidas por Madre Natura. A veces algunas áreas de la superficie del lienzo aparecen relamidas pues el pincel impregnado de óleo no finaliza sus aplicaciones hasta el término de la obra, instante definido por el autor. Otras experimentaciones técnicas oscurecen parte de la composición paisajística porque se torna imprescindible “las degradaciones del color de la tierra”, es decir, los ocres y otras tonalidades son desplegadas en el formato con el propósito de matizar.

 paisajePaisaje costero de Punta Alegre

También suelen proporcionarse en Denis las búsquedas de texturas visuales y táctiles pues la pincela para obtener efectos irregulares, ríspidos, la piedra—por enunciar un caso—, parece real. Existen vistas cargadas de paz: la colección dedicada a Punta Alegre—otrora poblado costero Punta San Juan—, donde capta lo más interesante del paisaje.

Con la misma pasión conque persigue las composiciones naturales de la región, atiende la añoranza de muchos por pintar, forma a quienes tienen vocación por esta manifestación artística, o sea, no mata inspiración alguna en los enamorados del paisaje.

Abel Denis tiene entre tantos méritos: ser promotor, y artífice en los eventos de artes visuales destinados “Entorno” (UNEAC) y “Evento Regional de Paisaje” (Consejo Provincial de las Artes Plásticas).

Pinceles y cuando se precisa, la espátula, gracias a la mirada recelosa de Abel Denis sobre el paisaje, hacen de una obra autentica, y proporciona una muestra donde la sala de exposición casi en plaza desde una perspectiva ecológica para el encuentro con la naturaleza.