Cuerdas y Voces del Llano: guardianes de la décima y el son avileño

El Quinteto Cuerdas y Voces del Llano lleva 15 años preservando el punto cubano, el repentismo y las tradiciones campesinas en Ciego de Ávila, con peñas mensuales que convocan a quienes aman la poesía oral y la música de la tierra

Cuando Gualberto Domínguez Pérez habla del repentismo, lo hace con la convicción de quien sabe que custodia algo vivo. “La poesía está presente en la décima también. Es una belleza literaria que está presente en cada décima que se hace por cada uno de los repentistas”, afirma el director del Quinteto Cuerdas y Voces del Llano, agrupación fundada el 13 de abril de 2010 con una misión tan sencilla como urgente: mantener vivas las tradiciones campesinas cubanas.

El quinteto lo integran cinco músicos de sólida formación popular. Yainier Delgado Abreu, laudista y asesor musical del grupo, es también repentista; Raúdel Feria González alterna la voz con la guitarra; Daniel Palmero Gutiérrez, oriundo de Majagua —tierra de bandos y punto de parranda—, aporta su canto y el contrabajo; Adslan Martínez Barrueto lleva la percusión menor y el bongó además de la voz; y Domínguez Pérez completa la formación como percusionista y repentista. Juntos cultivan el punto cubano, las tonadas regionales, el son y el repentismo, géneros que consideran patrimonio irrenunciable de la cultura nacional.

decima

Para el director, la poesía oral e improvisada no es un resabio del pasado sino una necesidad del presente. “La cultura alegra el alma, alegra los corazones”, sostiene, y en esa certeza radica la filosofía del grupo: acercar la décima al público, propiciar controversias, invitar a los asistentes a participar con pies forzados y hacer del guateque campesino un espacio de identidad compartida. En tiempos donde la supervivencia cultural exige visibilidad, el Quinteto responde con presencia constante: una peña campesina el segundo domingo de cada mes en los jardines de la Uneac, otra el tercer sábado en el espacio María la Matancera, y los sábados por la mañana en el Motel Las Palmeras, en la calle Libertad entre Martí y Onelio Hernández.

Domínguez Pérez confía en el relevo. Señala con orgullo que jóvenes formados en talleres de repentismo ya defienden el punto cubano en diferentes medios, prueba de que esta expresión auténtica de la poesía en español goza, como él mismo afirma, de buena salud en Cuba. El Quinteto Cuerdas y Voces del Llano sigue siendo, a sus quince años, uno de sus más fieles custodios en la provincia avileña.