Arraigado a la vida

Arraigo a la deriva, exposición del artista de la plástica Félix Zayas Sarabia, demuestra oficio y compromiso ante su realidad

Parece incierto, pero es real, el talento en ocasiones, carece de apreciación y su oportuno reconocimiento, no solo por el posible público interesado en él, sino también, por las entidades sociales destinadas a estos menesteres, dígase las instituciones culturales comunitarias. 

En el caso de Félix Zayas Sarabia, atrapado por el mundo de las imágenes y el sinfín de significados desde su niñez, halló en la Casa de la Cultura un asidero para su posible crecimiento e identificación como artista. 

Acompañado de colegas y amistades del arte, el talento del instructor en la superación, se cultivó. Félix Zayas Sarabia es licenciado en Educación, graduado como Instructor de Arte (2010). Después de dos años de intensa labor artística, se expone al público a través de muestras muy representativas de los procesos en los cuales ha estado indagando —en aras de hallazgos formales y expresivos a favor suyo— como conformador de nuevas realidades. 

Gracias a la Asociación Hermanos Saíz (AHS), en el espacio expositivo de la Casa del Joven Creador, y la canción en las voces de Héctor Luis de Posada y Oristela Pérez Betanzos, en pleno Festival Piña Colada, quedó inaugurada la exposición de Zayas, quien invitó a su amigo Darién Morejón Baños —con su atractiva escultura Desarraigo— a compartir la sala. 

Exhibe Félix Zayas Sarabia interesantes piezas de varias colecciones donde la intencional mirada crítica del artífice sigue el trayecto de la vida ante la retadora contemporaneidad.
Arraigo a la deriva es una propuesta estética más vinculada al conceptualismo predominante en las soluciones tecnoformales del constante interés de captar el sometimiento de una comunidad.

felix1Félix Zayas Sarabia, artista de la plástica avileño

Durante su período formativo, el artista mucho ha experimentado, lo cual se manifiesta a través de logros en la artesanía desde expresiones populares hasta apariencias artísticas de excelente factura (miscelánea, pintura, cerámica, trabajo con metales, pirograbado y escultura), con mostrada versatilidad. 

Por ello, Zayas partió de tristes episodios humanos que se erigen como un hecho histórico: la emigración, impuesta por disímiles condicionantes, asumida como “el ir en busca de otros horizontes” que tanto duele. A decir del artista, el éxodo afecta profundamente a los seres humanos, la familia, las rutinas de la cotidianidad, atiende cómo se pierde el genuino disfrute de la vida “en el día a día”, en los orígenes: “las cosas que uno deja, las consecuencias personales ante la decisión de emigrar.” 

El artista aparece concentrado en el cuerpo del sentimiento, nostalgias de un país; en esta obra emergen intentos de la reconstrucción de historias personales y familiares, la reconfiguración espiritual de una sociedad. 

Entonces el tema se torna interesante, también debido a la incesante búsqueda de líneas, formas y texturas, en correspondencia con las necesidades comunicativas de cada propuesta artística. 

Predominantemente, se emplea la madera con el aprovechamiento de objetos descontextualizados, refuncionalizándose piezas y cualquier objeto en desuso, convirtiéndose en parte intrínseca o esencial del discurso con ganada plasticidad.

vasija3Vasija de la serie Contenidos ausentes

Aunque la colección hace gala de técnica y un oficio increíbles —a pesar de la inventiva personalizada de su autor—, tomó de los estilos clásicos considerados paradigmas de universalidad sus esencias y, mediante un sofisticado tratamiento casi arqueológico, devolvió sentido a elementos naturales, así como a objetos muy relacionados a la vida humana, tales como piezas de reloj, máquina de escribir, etcétera, incorporándoles una nueva dimensión conceptual y visual. Ratifica, al hacerlo, su derecho a apropiarse de todo el potencial artístico existente. 

En su caso, incrustó sobre la pared un conjunto de peces: concibió peces-piezas evolucionando a procesos de mecanización terrenal sobre fragmentados maderos, silueteados al antojo del recuerdo histórico, o experiencia que lo evocó. 

cardumen4Cardumen, obra realizada en técnica mixta

La obra de Zayas Sarabia, también de un cromatismo muy severo, parece hermética pero no lo es. Remontándose a la antigüedad como paradigma de lo histórico, revivió peces con su original mecánica, los creó donde el tiempo parecía haberse detenido, y de su glorioso pasado, solo ambientes y monumentos vacíos dejaba. 

En Zayas el pigmento, la pátina, las coloraciones y tonalidades se muestran muy cercanas al color de la tierra evocando una suerte de jardín de la vida, ofreciendo así una imagen rica en sugerencias.

Estamos ante una obra cuya metáfora puede ser leída de muchas maneras, pero que, dadas las circunstancias, pareciera referirse a las categorías de inmortalidad tan frecuentemente usadas en la Cuba de tantos años. 

Al dramatismo de sus conceptos, le viene muy bien la severidad del color, lo que contribuye al sentido de monumentalidad concedida a cada obra, y no precisamente por sus dimensiones. 

Podría afirmar, a la luz de la actualidad, que esta colección es una de las de mayor creatividad de estos últimos tiempos en el contexto artístico-visual en la provincia, uno de los referentes visuales más interesantes de estas últimas promociones de creadores, tanto por sus valores alcanzados en su expresión plástica como por los conceptos a los que remiten. Estamos, sin dudas, ante el artista que enfoca su mirada hacia la realidad política y social de su entorno.