Apariencia de lo ocultado

Presencia oculta, expo-evaluación colectiva extraescolar de discípulos de la Academia de las Artes Vicentina de la Torre, en la Galería de Arte Raúl Martínez, desde la educación continua                 

Un grupo de estudiantes de la Especialidad de Artes Plásticas de la Academia de las Artes Vicentina de la Torre (curso 2025-2026, Camagüey), regresó a su terruño, Ciego de Ávila, a causa de la crítica situación actual, así como exigencias del contexto nacional, cuya decisión fue asumida por el sistema de enseñanza en el país, hace meses. 

Una vez recibidos por el sectorial Provincial de Cultura, los jóvenes fueron distribuidos acorde a las asignaturas pendientes de finalización. Por ello, el Centro de Superación para la Cultura, atendió las materias básicas; y, el Consejo Provincial de las Artes Plásticas (CPAP) y su Galería Raúl Martínez, los acogió para la enseñanza-aprendizaje de la asignatura Historia del Arte.

A pesar de los lógicos y esperados desniveles en los aprendizajes academicistas —porque se trata de jóvenes pertenecientes a diferentes años (de primero a tercero)—, los recursos del arte favorecieron la gestión inmediata de imprescindibles replanteamientos, con el propósito de concederle equilibrio al proceso formativo, sobre todo, ganándose motivación entre los discípulos (estudiantes) y la profesora. 

Apelando a la educación continua, se ofreció una suerte de una versión de curso adecuado a las exigencias; los discípulos han tenido la posibilidad, además, de participar de formas activa o pasiva, en talleres —entre ellos Manos Mágicas, Taller de Apreciación—, diseñados para todas las personas, espectadores, sean profesionales del arte y la cultura, o lo contrario. Precisamente, Sueños, Taller de Creación Artística, impartido por el retratista Plinio Rolando Sánchez Rodríguez, recibe colaboraciones de los “noveles academicistas” —quienes fueron formados en el mismo —donde actúan como monitores, atendiendo a quienes acuden interesados en las artes plásticas durante las sesiones sabatinas (Galería de Arte Raúl Martínez). Es evidente cómo cada día proliferan más las enseñanzas —implicada la institución cultural— que ofertan seminarios, cursos multimodalidad, entre otros.

Las atípicas clases en diversos sitios —a la sombra de un portal, domicilios, entidades sociales, culturales, religiosas, así como algunos espacios públicos, por ejemplo, el parque Martí—, aportaron, además, a la inserción de lo lúdico en el proceso de aprendizaje. El disfrute constituyó una de las premisas elementales de la “actividad pedagógica”, revelándose ante cualquier tipo de encasillamiento (o esquema), pero, aplicándose con pertinencia algunos resultados parciales de los modelos teóricos y prácticos de la investigación Formación del espectador de las artes visuales desde el espacio expositivo Galería de Arte, persistiendo como observatorio de la formación de público de las artes visuales, el Consejo Provincial de las Artes Plásticas, al tratarse de acciones extraescolares.  

Durante cada clase-cita, el aprendizaje desde la creación artístico visual fungió como centro de atracción donde el grupo, en general, apeló a múltiples recursos para los ejercicios observación y apreciación. Ilustraciones de bibliografías, láminas como recurso didáctico, asimismo, consultas dirigidas en Internet, visitas a repertorios artísticos, entre otras, contribuyeron a la comprensión y asimilación de importantes cuestiones sobre el arte, y contexto histórico que le dio origen. 

Por su parte, los encuentros artísticos facilitaron la herramienta esencial para el proceso enseñanza-aprendizaje de los aprendices, la dinámica del trabajo educativo. Estas actividades están diseñadas todavía para ayudar a los estudiantes a aprender de manera activa, es decir, provocar el razonamiento sobre la historia del arte en lugar de reproducir datos, e informaciones “de memoria”, así como a los exponentes de cada período, escuela, tendencia, estilo…

La breve pero intensa trayectoria de los estudiantes anunciaba ideas y avances de los posibles proyectos artísticos a presentar en opción al pase de año. Cumplidas las tareas, cada uno de ellos demostró la asimilación de contenidos e indagaciones en diversos entornos culturales —contacto directo con la creación—, prevaleciendo la modalidad presencial. 

Resultante de todo lo antes explicado, fue conformándose un grupo y creció con la suficiente afinidad entre sus miembros, en el que “cuatro voces creativas”, unidas, obtuvieron una peculiar imagen donde la individualidad es tolerada e, incluso, enriquecida por las restantes.

Surgió pues Presencia oculta, exposición colectiva, respuesta a lo aprehendido a través de las diferentes acciones pedagógicas y concebida, además de quehacer artístico, como recurso evaluativo desde la dimensión del arte. Después de conversaciones sobre las posibilidades de acceso a algún espacio expositivo, o convertir algún lugar ordinario en aquello —según la aprobación local—, se pensó en una institución cultural. Tras varias gestiones fallidas para conseguir la publicación (socialización) de los trabajos artísticos (obras) e invitar públicos, simultáneamente, el talento y la disciplina de los estudiantes inspiraban, tanto a promotores de la actividad cultural como a decisores del CPAP y su Galería: ambas entidades culturales abrieron sus puertas a la juventud a través del franco diálogo con los próximos protagonistas, o sea, siguientes exposiciones de la programación anual.  

Quedó definida así la exhibición conjunta, sin limitaciones al despliegue de los valores de cada uno de los artistas noveles: Presencia oculta; los jóvenes soñaron convertir cada sala de la Galería de Arte Raúl Martínez,en sitio de la apariencia individual (personalidad artística). 

Cada uno de los conjuntos de creaciones se revela como testimonio de las “zonas recónditas” de su autoría en el trascurso de su vida, respectivamente; la exclusividad vivencial del sujeto es compartida en un espacio común en el que, las espiritualidades, se entrelazan. La propuesta con una serie de introspecciones asociadas a la infinidad contextual e interpretativa, connota el marcado interés en el concertado juego de dibujos, y, también, armoniosa contraposición en la cual se desdibujó la inútil evasiva a la identidad. 

Sustrato, exhibición de Melisa Najarro Gutiérrez (Primer Año), emerge de la necesaria confrontación de lo oculto en la profundidad que cada ser; explora la psiquis humana representando las energías como fluidos que emergen del inconsciente. Además, pretende que el espectador se vea reflejado en el proceso, invitándolo a la apertura de sus propios compartimentos internos. Un cúmulo de objetuales evidencias expone la composición del ello, receptáculo de los impulsos primitivos y oscuros que nos habitan manifestándose en una amalgama de objetos símbolos del inconsciente materializado (el ello). Procesos inherentes a la vida humana como estos se hallan interconectados, siendo percibidos, y “traducidos” a través de la creación artística. Principios del performance son tratados con fuerza, en correspondencia al “pretexto conceptual” de esta exposición —tanto a los exponentes que le anteceden, como con los sucesivos—, generando formas y sus lógicas variantes discursivas. Por ello, interesó, además, la revelación del happening, cuya actuación estuvo a cargo de la también joven creadora Dana M. Gómez Sánchez (modelo-actriz de la autora) donde la singularidad escenográfica simula un habitáculo; la idea inicial se enfoca en la introspección, porque, se re-busca adentro de gavetas y objetos personales en el afán del hallazgo “quién soy”.

En el lugar equivocado JesúsEn el lugar equivocado, de Jesús A. Delgado Milanés (Segundo Año)

En el lugar equivocado, por Jesús A. Delgado Milanés (Segundo Año), indaga sobre los efectos causados por la sensación de la soledad interna, lo cual es atendido como un proceso necesario de la experiencia humana. Buscando resortes expresivos, se acude al Tarot como elemento de introspección, psicológico, y medio narrativo, combinado con el lenguaje del cómic, creando una historia donde el protagonista atraviesa “sus fases de soledad acompañada”, en que las cartas apoyan el contexto de la imagen/panel y la tirada.

JavierMemoria de un olvido impuesto, de Javier Hechavarría Sánchez (Tercer Año)

Memoria de un olvido impuesto, de Javier Hechavarría Sánchez (Tercer Año), percibe la degradación mental a través de etapas —lo cual “acompaña” al ser humano en la medida que lo va consumiendo—, ya sea intencionalmente (o no). El artista no identifica dicho estado como enfermedad, a pesar de estar basado en el Alzhéimer, sino, más bien, como un estado autoimpuesto, al querer olvidar algo, alguien o a uno mismo, creando, pues, un personaje que sufre una afección mental, desvaneciendo sus recuerdos constantemente, incluso, cuando intenta recordarlos una y otra vez. Se trata de la interpretación personal en piezas creadas con el propósito de la sensación de vacío existencial, en el que, el sujeto ni siquiera sabe quién es. Como una de sus obras claves, se halla su Bestiario, que muestra distintos seres que simbolizan: búsqueda, identidad y sumisión. 

GabrielaEsencia, de Gabriela Expósito Lozada (Tercer Año)        

Esencia, exhibe logros de Gabriela Expósito Lozada (Tercer Año), cuya creación artístico-visual aflora del interés de la creadora sobre la representación humana mediante piezas que conforman la esencia del ser, o sea, reinventa su mundo interior como sui generis rompecabezas, el suyo. Es un trabajo autorreferencial conque busca plasmar el trayecto de su autoconocimiento —haciendo referencias a sus raíces y autorepresentándose—, mediante las figuras y el color, las piezas que, van construyendo su distinción en un sistema-forma donde se hace visual la parte más espiritual del ser humano: el busto. La novel explora sobre aquellas cosas/sucesos personales que le hacen “el ser yo” (ser ella) en sus transiciones vitales en momentos de la vida en que solemos preguntarnos quiénes somos y cómo proyectarlo cuestionándose a sí misma y, al unísono, al espectador. 

Por primera vez se desarrolla un tipo de actividad cultural como esta en la provincia, logrado gracias al trabajo en equipo del CPAP: empezando por el protagonismo, e ideales estéticos de los estudiantes, así como la frescura con que aquellos tamizaron sus percepciones de la realidad circundante. 

Los noveles, con la exuberante riqueza de sus novatadas, impregnaron autenticidad a la obra colectiva, la exhibición; permeados de los influjos vanguardistas más próximos a sus niveles academicistas, tempos vivenciales —con sus respectivas y, comunes, savias—, han priorizado la incorporación de sus códigos generacionales, se buscan, hallan, rencuentran, ante la demanda identitaria del buen ser “aquí”, “ya”, “ahora”; porque “las apariencias engañan”, siguen buscando a través de la i-lógica de lo morfo (y amorfo) en aras de la verdad.