|
Primero de Mayo: colorido, elegancia y expectativas |
|
|
|
|
Por Rigoberto Triana Martínez|
Domingo, 29 de Abril de 2012 08:18
|
Si usted tiene la oportunidad de recorrer la provincia de Ciego de Ávila, de norte a sur y de este a oeste encontrará por estos días un denominador común que poco a poco se ha incorporado a la idiosincrasia de los centros laborales, estudiantiles y comunidades.
Resulta que abril se despide en grande por la llegada del mes que trae consigo la primavera, pero más de la atractiva estación climática, en Cuba el ambiente se enriquece por el festejo del primer día de mayo.
La fiesta proletaria universal se arraigó con solidez en toda la nación, por eso es normal encontrar los locales de trabajo engalanados y la preparación de iniciativas para el momento de los desfiles y concentraciones, según las características de cada localidad.
Ciego de Ávila vive las jornadas previas al jolgorio con amplio dinamismo en el sector Cañero-Azucarero, que rebasó los compromisos productivos de la zafra.
Y la agricultura, amén de imperfecciones que siempre rondan, hace cuanto puede para que los alimentos lleguen a los consumidores, en tanto los encargados de construir han mantenido el paso que tan agradables progresos reporta al territorio desde 2009 hasta la fecha.
Muy difícil resulta encontrar en estos días un establecimiento laboral que no haya recibido el beneficio de los trabajos voluntarios matizados por jornadas de limpieza, adornos, colocación de carteles, banderas, e, incluso, pintura de sus paredes.
Lugares emblemáticos de la capital avileña como la plaza de la Revolución Mayor General Máximo Gómez Báez y el Parque de la Ciudad reciben los toques de elegancia a tono con la efeméride, pues sus áreas serán escenarios esenciales del desfile y las fiestas posteriores.
Para esta ciudad, el Primero de Mayo tendrá continuidad a través de los carnavales, que se extenderán hasta el venidero domingo, y en el ámbito provincial seguirá la expectativa por la actuación de Los Tigres en el play off de la pelota cubana, porque si bien todavía no han ganado, el retorno a casa pudiera marcar una esperada reacción positiva, traducida en más alegría para el terruño.
|