La salud infantil en Cuba: una razón
contra el bloqueo
(Actualizado 27 de
septiembre del 2007)
En
Cuba los resultados terapéuticos de los niños enfermos de cáncer
son comparables con los de cualquier nación del primer mundo, a pesar
del férreo
bloqueo económico, comercial y
financiero, impuesto por los Estados Unidos hace casi medio siglo.
Especialistas
confirman que la prolongación de unos años más de vida de los menores
con tumores malignos en Cuba ha aumentado en los últimos tiempos
por la introducción de medicamentos, esquemas de tratamiento más
adecuados y una vasta experiencia del personal
especializado, para lo cual existen nueve centros de oncología
pediátrica en el país.
Pero las
restricciones impuestas por el bloqueo impiden la adquisición de medicamentos necesarios en mercados dominados por las transnacionales
estadounidenses, que compran los laboratorios farmacéuticos que
establecen contratos con Cuba.
El doctor Lorenzo
Anasagasti, subdirector del Instituto Nacional de
Oncología y Radiobiología (INOR), puso como ejemplo las restricciones
para comprar las fuentes de isótopos radioactivos Ir-192, con las
cuales se aplican las radiaciones destinadas a erradicar los tumores cancerígenos.
Agrega el experto
que, además, han sido negadas por los Estados
Unidos las visas a investigadores cubanos en el campo de la
oncología para asistir a eventos en esa nación, lo que limita el
intercambio,
imprescindible en ese campo.
Independientemente de
que el bloqueo contra Cuba, el más prolongado, cruel e
injusto de la historia de la humanidad, impide mostrar al mundo los
avances científicos, también cierra la posibilidad de que pacientes
norteamericanos se beneficien del desarrollo de la ciencia cubana.
Igualmente,
medicamentos o reactivos de laboratorio específicos,
únicamente producidos por compañías o filiales norteamericanas son
negados a la Isla, aun cuando pasan por terceros o cuartos
suministradores, aseveró el galeno.
Por su parte, el
doctor Rolando Camacho Rodríguez, jefe del grupo nacional de oncología
del Ministerio de Salud Pública, explicó que
debido al bloqueo, se han dado casos de niños que han sido
remitidos a otros países al no contarse con el tratamiento requerido en
Cuba.
La repercusión de la
criminal política contra el pueblo cubano también incide en los
estudios para diagnosticar y conocer el estadio clínico de la enfermedad
cuando el paciente llega al centro.
Esas investigaciones
se realizaban en tres días y en ocasiones han superado las dos semanas,
por la escasez de reactivos y equipos, que en el último caso tienen
excesivo tiempo de explotación.
Baste señalar que más
del 90 por ciento de los componentes son de patentes norteamericanas,
por lo cual cuando se necesita una pieza de repuesto, no se puede
disponer de ella.
Sin embargo, en medio
de tantas trabas y absurdas maniobras de los
enemigos de la Revolución, ha llegado la solidaridad de organizaciones
No Gubernamentales, que burlando las restricciones envían citostáticos y
otros materiales útiles.
Anualmente se
detectan más de 29 000 casos nuevos de cáncer en Cuba, 300 de
ellos en niños, generalmente con leucemia, linfomas y tumores renales,
y fallecen por ese mal unas 18 000 personas, aseveró el doctor Rolando
Camacho, jefe del Programa Nacional de Cáncer del Ministerio de Salud
Pública.
Aun con todas las
limitaciones, los resultados terapéuticos son superiores al promedio de
los países latinoamericanos y, en algunas localizaciones tumorales, se
aproximan a los de naciones desarrolladas, añadió el experto, quien
aseguró que casi el 60 por ciento de todos los tipos de cáncer reciben
tratamiento con resultados de control o curación.
AMOR Y SOLIDARIDAD
En Cuba, además de los tres tratamientos médicos para el cáncer
(cirugía, radioterapia y quimioterapia), existe un elemento sumamente
importante desde el punto de vista humano, que es el amor y la
solidaridad ofrecidos al paciente, que tiene su máxima expresión en el
programa Mi Aporte por la Vida.
Se trata de
trabajadores que reciben estimulación salarial en divisas, por el tipo
que labor que realizan, y donan un porcentaje para contribuir a lo que
el Estado cubano invierte en la compra de medicamentos.
De acuerdo con las
estadísticas, a la mayoría de los enfermos de cáncer se le aplican dosis
mensuales que rondan los 2 000 dólares, y nunca los tratamientos son por
menos de un año, puntualizó el doctor Camacho.
Ello demuestra el
gesto altruista de los cubanos y su Revolución que ha hecho
posible un sistema de salud gratuito, que vela por la prevención y la
esperanza de vida.
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