El bloqueo económico de los Estados Unidos a Cuba (lV y final)
No pasarán gato por liebre
(Actualizado 6 de noviembre del 2006)
Por
José
Antonio Quintana García
Cuando triunfó la Revolución líderes y esbirros de la dictadura
batistiana huyeron hacia los Estados Unidos para escapar de la
justicia popular. En el exilio, además de refugio seguro, donde
recibieron privilegios que no tenían otros inmigrantes, fue
salvaguardado el dinero que robaron en la
Cuba,
cuyo monto era de 424 millones de dólares.
El gobierno estadounidense, el 12 de febrero de 1959, se negó a
devolver la suma que pertenecía a las reservas del Banco Nacional de
Cuba: era la primera acción con el objetivo de bloquear la
economía de la Mayor de las Antillas.
Como esta práctica genocida no ha cesado durante casi medio siglo es
considerada la más prolongada en la historia de la humanidad.
Violando todas las normas del derecho internacional la Casa Blanca
intenta matar de hambre a un pueblo que no se le enfrenta en un
conflicto bélico.
Después de la caída del campo socialista arreció la agresividad. La
Ley Torricelli (1992), la Ley Helms-Burton (1996), y las versiones
sucesivas y complementarias del Plan para la anexión de Cuba,
bajo el mandato de Bush así lo demuestran.
En el nuevo documento que el presidente norteamericano firmó el 10
de julio de este año, elaborado por la mal denominada Comisión para
la asistencia a una Cuba libre, se recomienda, entre otras
medidas, la creación de una fuerza de Tarea Interagencias específica
para la persecución del níquel cubano; el reforzamiento del
Grupo de Persecución de Activos Cubanos; la prohibición de
ventas a la Isla de equipos médicos para el uso en programas de
atención a extranjeros en gran escala, como la operación
internacional en cirugía oftalmológica (Operación Milagro), en la
formación de médicos o en la ayuda a otros países en casos de
desastres.
Asimismo, impondrán sanciones a las empresas que colaboren en la
prospección y producción de petróleo. El texto incluye una cláusula
secreta, con recomendaciones que no han sido publicadas debido a
razones de “seguridad nacional y ejecución efectiva”.
No hay indicios de flexibilidad, todo lo contrario.
En el 2005, al menos 38 naciones sufrieron los rigores de la
política coercitiva yanqui, y las multas a ciudadanos
estadounidenses por viajar a Cuba se incrementaron en un 54
por ciento.
También en ese período el número de cubanos residentes en Estados
Unidos
que viajaron directamente a
Cuba
desde aquel país disminuyó en un 54 por ciento
en
relación
con el
2003, año en que aún no eran aplicadas las restricciones adicionales
establecidas a partir del 30 de junio del 2004.
El daño causado por el bloqueo, según cálculos conservadores,
supera los 86 108 millones de dólares, un promedio de 1 832 anuales.
A esta altura le será imposible a la delegación del imperio, en su
acostumbrada réplica, pasar gato por liebre en las Naciones Unidas
el 8 de noviembre próximo, cuando, una vez más, el pueblo cubano
llevará a debate la necesidad de poner fin al bloqueo
económico, comercial y financiero que le ha impuesto Estados Unidos.
Cuba volverá con la victoria. |