|
Estados Unidos agrede a
otros países con el bloqueo a Cuba
(Actualizado
5 de octubre del 2006)
Por Javier Rodríguez
Estados Unidos viola leyes internacionales y agrede a
otros países al aplicar en forma unilateral la extraterritorialidad de las
medidas de
bloqueo a Cuba.
Durante casi medio siglo, Washington ha mantenido un asedio económico,
comercial y financiero contra Cuba en un esfuerzo fallido por liquidar el
proceso revolucionario iniciado en 1959.
Paralelamente a acciones de tipo terrorista y sabotajes a sectores de
producción y servicios desatados desde el triunfo de los guerrilleros de la
Sierra Maestra, un complejo entramado de disposiciones busca lograr el
colapso de la economía cubana.
Pero la inutilidad comprobada de esa estrategia, a pesar de los graves
daños causados a Cuba, llevó a la Casa Blanca a pasar por
encima de convenios y acuerdos internacionales para presionar a otros
Estados a fin de sumarlos al mencionado bloqueo.
El informe presentado por Cuba a la Asamblea General de las Naciones Unidas
sobre este tema con el objetivo de su análisis y votación el próximo
8 de
noviembre, describe las resoluciones adoptadas por Estados Unidos.
Sin consultar siguiera a las autoridades de los territorios donde se
encuentran enclavadas, se prohibió a subsidiarias norteamericanas que operan
en terceros países mantener cualquier tipo de transacción con entidades de
Cuba.
Igualmente, se rechazan las exportaciones de cualquier nación hacia Estados
Unidos si se trata de productos de origen cubano y hasta aquellos que, en su
elaboración, contengan algún componente originado allí.
Ignorando los intereses comerciales de otros y los derechos nacionales se
prohibió la venta a Cuba de bienes o servicios cuya tecnología contenga más
de un 10 por ciento de componentes estadounidenses.
La negativa a dar entrada a puertos norteamericanos a los buques que
transporten productos desde o hacia Cuba, con independencia de la matrícula
de la nave, también está vigente.
Como una expresión de imposición de su poder, los bloqueadores impiden a
bancos de otras nacionalidades abrir cuentas en dólares norteamericanos a
personas jurídicas o naturales cubanas y hacer cualquier transacción
con ellas en esa moneda.
Una disposición calificada de insólita dicta la prohibición a empresarios
de cualquier país de realizar inversiones en propiedades nacionalizadas por
Cuba o reclamadas por personas nacidas en la Isla que hayan adquirido
posteriormente la ciudadanía estadounidense.
Este acápite es especialmente dedicado a intentar preservar intereses de
funcionarios de la dictadura derrocada en 1959 o representantes del poder
económico entonces vigente, como latifundistas y asalariados de consorcios
controlados por Estados Unidos.
Esas y otras medidas, las cuales conllevan fuertes multas y sanciones a
quienes no las acaten, son fuertemente criticadas internacionalmente por
desconocer la soberanía de los demás estados y los derechos de sus
nacionales. |
|
|