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Bloqueo a Cuba perjudica también a pueblo estadounidense
(Actualizado 5 de octubre del 2006)
Por Javier
Rodríguez
El
bloqueo de Estados Unidos a Cuba, vigente durante
casi medio siglo, además de golpear a la Isla antillana, afecta
sensiblemene al propio pueblo norteamericano.
La medida punitiva mantenida vigente por sus gobiernos en un
frustrado intento de liquidar el proceso revolucionario cubano,
alcanza esa magnitud por su carácter intransigente y abarcador, para
muchos signo de desesperación.
Esas regulaciones van desde las prohibiciones para la adquisición
de medicinas indispensables hasta el absurdo de impedir a un niño
cubano, ganador de un premio de la ONU, recibir una cámara
fotográfica por estar fabricada con componentes estadounidenses.
Pero insólito también resulta prohibir, en nombre de la guerra
contra Cuba, que ciudadanos norteamericanos puedan
beneficiarse de descubrimientos cubanos o servicios gratuitos
en las áreas de Salud y Educación.
El informe que Cuba presentará ante la Asamblea General de
las Naciones Unidas sobre el comportamiento de ese asedio en el
último año muestra algunos ejemplos en ese sentido, además de
subrayar el desconocimiento de la Casa Blanca a las anuales condenas
de la ONU.
Ese es el caso del medicamento cubano TheraCim para el
tratamiento de tumores cerebrales en los niños, particularmente del
tipo pontine glioma.
Los tumores cerebrales constituyen la causa principal de muerte por
enfermedades malignas en los niños y su incidencia en Estados Unidos
y Europa es de, aproximadamente, 40 000 pacientes al año, según se
puntualiza en el informe.
Mientras que los esfuerzos para lograr medicamentos efectivos
hechos por científicos de Estados Unidos, Japón, Europa y China no
tuvieron éxito hasta ahora, el desarrollado en La Habana consigue
reducir la masa tumoral.
Sin embargo, la insistencia en el bloqueo impide el inicio
de los ensayos clínicos del TheraCim en Estados Unidos y por ende
beneficiar a los niños de ese país.
Algo parecido sucede con el Citoprot P que permite acelerar la
curación de la úlcera del pie diabético y, por tanto, reducir el
riesgo de amputación de miembros inferiores, patentado por Cuba
en diferentes países, pero negado ese trámite en suelo
norteamericano.
Ello tiene más importancia si se tiene en cuenta que allí se
reportan más de 70 000 amputaciones anuales y casi 21 millones de
personas padecen de diabetes.
La misma intransigencia fue el telón de fondo de la negativa de la
Casa Blanca a aceptar la propuesta cubana de brindar atención
médica gratuita a 3 000 estadounidenses pobres, hecha en el 2004, y
reiterada en 2005 para 150 000 pacientes.
El informe cubano señala, además, que las empresas de esa
nación pierden 585 millones de dólares por cada millón de turistas
de Estados Unidos visitantes de Cuba debido al
recrudecimiento de las restricciones de viajes.
Finalmente, el bloqueo es el causante de que Washington deba
importar desde mercados lejanos cada año 148 000 toneladas de níquel
primario y unas 10 000 toneladas de cobalto cuando podría
beneficiarse de importarlos de Cuba con el consiguiente
ahorro.
Son solo algunos de los ejemplos con los cuales el gobierno
cubano, al presentarlos ante la Asamblea General de la ONU,
demuestra que la gran potencia atenta hasta contra sus propios
intereses en el fracasado afán de vencer la resistencia de Cuba. |