Parques. OSVAL• En otros lugares del mundo, establecimientos comerciales y gastronómicos, a fin de conquistar clientes, combinan sus ofertas con la disponibilidad de una Wi-Fi abierta. En Ciego de Ávila podríamos, aunque sea, experimentar

El día de la prueba de concurrencia de la zona Wi-Fi en Ortiz, más que Internet inalámbrica había sol e incomodidad. La sala pública del Consejo Popular Indalecio Montejo es la de más reciente creación en la provincia y, a falta de un parque (como es lo habitual), en ese reparto fue ubicada en las áreas del mercado. Lugar muy frecuentado y céntrico, sí, pero muy poco confortable, también.

Si me preguntaran diría que allí alcanzamos el summum del voluntarismo. Entiendo que esa área necesitaba que le acercaran esta posibilidad, que los vecinos reiteraran una y otra vez el reclamo, incluso, puedo comprender que, ahora, visto lo visto —personas de pie y con sombrillas, sudando a gotas la hora de conexión— haya quien se contente diciendo el consabido consuelo “del lobo un pelo”. Mas, en buena lid, en estos momentos tendrán otros reclamos, hijos de la incomodidad. Es la ley de la dialéctica: necesidades crecientes demandan satisfacciones crecientes.

Hasta la fecha, la política de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A (ETECSA). ha sido potenciar el acceso a la red de redes desde espacios abiertos, que ya suman una veintena en Ciego de Ávila, a la par de la extensión del servicio en salas de navegación y Joven Club de Computación y Electrónica. Disponen de puntos de acceso, además, en hoteles de la cayería y las universidades. Han quedado para después otros ambientes en los que confluyen gran cantidad de personas y, por ende, la oportunidad de “actualizar” el entorno.

A ETECSA le podremos achacar varias insatisfacciones, sin embargo, las condiciones de los parques y zonas Wi-Fi no está en el “radio de acción” de la empresa. Esa responsabilidad, ya lo hemos comentado en anteriores oportunidades, recae en los hombros de los gobiernos municipales y es en esas instancias donde se deben formular mejores respuestas a una repetida demanda de la población.

Ciertamente, la ciudadanía incumple con frecuencia el deber de cuidar la propiedad social y tal vez este argumento frene posibles iniciativas. No obstante, abunda la falta de una concepción integral del servicio. Inaugurar una sala pública para conectarse a Internet no debería ser solo el despliegue técnico de ETECSA en los días previos al “suceso”. Asimismo, la garantía de un nivel mínimo de accesibilidad, o sea, cestos para la basura, cercanía de Telepuntos, privacidad, seguridad y confort.

Pero para ser fieles a lo que sentimos, habría que decir que ya estamos urgidos de otro tipo de ofertas. Todavía nadie me ha podido convencer de que sería muy difícil colocar mesas en los bajos del edificio de 12 plantas, asociadas a alguna entidad gastronómica, y brindar allí una limonada “de paquetico”, piña colada (que también es de paquetico, por cierto), canchánchara o cualquier otro brebaje, al tiempo que le mostramos a la persona del otro lado del IMO lo bonito que está el día aquí.

¿Por qué en el parque Máximo Gómez nunca han colocado cestos? ¿Por qué en el parque La Edad de Oro la oscuridad se enseñorea? ¿Por qué en la Avenida de Las Flores es casi obligado estar al sol? ¿Por qué en Ortiz no hicieron un parque antes de la Wi-Fi? ¿Por qué no proponernos lo que en el mundo se conoce como cibercafés? ¿Por qué las cosas las hacemos a medias, como si bastara con lo poco?

Mientras llega el momento de que cada cual pueda tener Internet en los teléfonos móviles o en la tranquilidad del hogar, —tecnología y precios razonables mediante—, no costaría demasiado ni habría que hacer desarreglos extraplan para pensar y concretar un servicio que conjugue más de una opción. Pensemos en que la cuenta del uno por ciento podría tributar a este objetivo. En otros lugares del mundo, establecimientos comerciales y gastronómicos, a fin de conquistar clientes, combinan sus ofertas con la disponibilidad de una Wi-Fi abierta. Aquí podríamos, aunque sea, experimentar.

Las zonas Wi-Fi volvieron a la vieja normalidad de parques soleados y sin privacidad

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Comentarios   

+3 #6 brmh 18-10-2017 21:28
hace ANOSSSS, para entrar a una shoping habia que ensenar el DINERO, parece irracionar pero muchos entraban por el aire acondicionado o a MIRAR
ETECSA, no tendra la responsabilidad de dar las condiciones a los lugares con wifi
yo PREGUNTO, paga ella al gobierno municipal por utilizar un ESPACIO PUBLICO ???
tanto cafeterias PARTICULARES como estatales se RESISTEN a tener en ellas el PERIODICO [ la fontana ya no lo tiene ] segun alegan la gente se demora MUCHO.
te imaginas con la WIFI, nada que estamos en CUBITA la BELLA .
un lugar fantastico para la WIFI sera LA TURBINA te imaginas !!!!!!!!!!

barbaro ricardo martinez hortelano
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0 #5 Poly 18-10-2017 17:02
ni hablen mucho porque capaz que la quiten de Ortiz, que por cierto tardaron bastante en conectarla, y entonces si vamos a estar embarcados, lo que necesitamos es en muchos sitios de la localidad y que nos llegue a nuestros hogares con precios acorde al salario de los CUBANOS, que hay que exprimir el bolsillo para conectarse.
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0 #4 edmundo 18-10-2017 14:44
el problema es que cuba es otro mundo.
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+6 #3 Alfredo 18-10-2017 14:24
Eso se debe a que, a lo que tienen el poder para darle estas y otras satisfacciones al pueblo trabajador, que por muchas razones se lo merece, no les interesa o no les preocupa en lo más mínimo.
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+1 #2 sayli sosa 17-10-2017 18:57
Ruffi...
soñar todavía no cuesta nada :lol: :lol: :lol: :lol:
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-1 #1 Ruffini 17-10-2017 18:18
Sigue soñando. :zzz
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