Zoológico de Ciego de Ávila también veranea (+Post)

A la vista del hombre, 21 años son las puertas de la juventud pero, para la única tigresa que acoge desde esta semana el Complejo Parque Zoológico de Ciego de Ávila, son los últimos años de vida pues, en cautiverio vive 25, aproximadamente.

La adquisición forma parte de un plan para el incremento de las especies en la instalación, afirma a este medio de prensa Roberto Acevedo Yera, director del centro, quien además advierte la próxima llegada de otros animales como el quetzal, la cebra, un avestruz y aves exóticas.

Por ser uno de los cuatro zoológicos del país con mejor confort en sus recintos, de conjunto con los de La Habana, Villa Clara y Santiago de Cuba, el ubicado en la Ciudad de los Portales fue escogido para elevar la actual cifra de 227 animales y mostrar mayor variedad entre las especies.

Otras acciones como la siembra de árboles, la construcción de nuevos ranchones para el expendio de comida criolla, refrescos, malta y cerveza, así como la reapertura de la piscina para los más pequeños, con un precio de cinco pesos la entrada, constituyen algunas modificaciones que, durante este verano y en etapas venideras, beneficiarán a todos los avileños que visiten el complejo.

Alegría para el alma, porque visitar el Zoo es como transfundirnos con risas infantiles, gozar la papeleta, como dicen los muchachos, es ser #niñosotravez. #Invasor te invita

Posted by Lisandra Morales Cruz on Thursday, July 19, 2018

 

Asimismo, la reparación de la clínica estomatológica insertada dentro del lugar y que presta servicios a las embarazadas residentes en la zona y a los niños que padecen el síndrome de down, integrantes del proyecto Tin, la confección de murales para el embellecimiento de las áreas y la siembra de árboles se priorizan para dar fin a la etapa de mantenimiento constructivo a la que se somete el zoológico.

El Complejo mantiene sus horarios de Martes a Domingo, de nueve de la mañana a cinco de la tarde, y hasta el pasado 15 de julio ha recibido, en el mes, 8 029 menores y 8 974 adultos, lo que lo ratifica como uno de los espacios para el divertimento más visitados en el territorio.

Solo Acevedo Yera lamenta las indisciplinas y el comportamiento de algunos padres e hijos pues, “no son pocos los que tiran piedras, ramas y comida a los animales, rayan las pancartas o echan la basura fuera de los cestos”. Por ello, transformar conductas a favor del cuidado medioambiental tiene que ser premisa, más que opción.