Domingo, 18 de noviembre de 2018 8:23 PM

Vocaciones tempranas

Bien que podría confundírsele con una alumna, más cuando está rodeada de sus estudiantes, salvo que hace unos cuantos años dejó de usar el uniforme amarillo. A sus 21 años de edad, Alianis Martínez Gutiérrez no solo imparte clases de Español-Literatura en la Secundaria Básica René Ramos Latour del municipio cabecera de Ciego de Ávila, sino que habla a sus alumnos del magisterio con el amor propio de quien lleva toda una vida frente a las aulas.

Cuenta que eso lo aprendió de su abuela, que en su tiempo fue maestra de Matemáticas, y por la que poco le importó que al terminar el preuniversitario la tildarán de loca al querer ser profesora. Ahora que lo logró, intenta que otros también se enamoren de la profesión, por eso le pone todo el empeño al círculo de interés sobre Pedagogía que dirige en el centro, aunque dos años atrás, cuando impartió la primera clase, jamás lo hubiera imaginado así.

Entonces, combina sujetos y predicados con las charlas de los maestros de mayor experiencia para lograr su propósito, porque los “más entraditos en años”, reconoce, tienen lo que a ella le falta por su corta edad. Y para no caer en la monotonía, también prepara visitas a la Escuela Pedagógica Raúl Corrales, con el mero fin de que sus estudiantes se familiaricen con la que puede convertirse en su futura escuela, si llegan a decantarse por esa vocación que a ella una vez le atrapó.

Por lo menos a Dayanis Benítez López, estudiante de octavo grado, ha conseguido contagiarla. Aunque todavía le resta un año para elegir carrera, muy claro lo tiene la adolescente, que en el mañana se ve enseñando a pequeños en una Escuela Primaria, pues de todas las enseñanzas, esa es la que más le atrae. Para su suerte, no tiene que preocuparse por lo que sus padres puedan decir, pues ellos la apoyan y respetan su decisión, siempre que se sienta bien con lo que hace.

Desgraciadamente, no siempre sucede así, como reconoce Paulo Chacón Ortiz, director de la institución educativa. Por eso aprovecha las Escuelas de Padres para involucrar a los progenitores en la formación vocacional de sus hijos, y en más de una ocasión ha tenido que enfrentar a los que reniegan de la opción pedagógica, de los cuales, algunos incluso, trabajan hasta en Educación.

En total son ocho los círculos de interés pedagógicos de la Secundaria Básica René Ramos Latour, y en este curso escolar, como en ningún otro, parece que al fin empiezan a cuajar su propósito pues con todo orgullo manifiesta el director que 38 de sus estudiantes ya tienen en sus manos la oportunidad de convertirse en maestros. Mas ese record puede superarse, alega feliz Chacón Ortiz, todo depende de saber trabajar con los 92 alumnos que entre séptimo y octavo grado optan por esa opción.

Pero no solo el magisterio se cultiva en ese plantel educacional, también tienen lugar quienes prefieren la Zootecnia-Veterinaria, la Agronomía, la Enfermería y el Corte y costura.

Alumnos en la escuelaEn el taller de Educación Laboral se desarrollan las habilidades de corte y costuraPor eso es que, según cuenta Yudisladys Valdés de la Rosa, encargada del círculo de interés de Agronomía, sus diez alumnos y ella han conformado el huerto escolar que se aprecia a un costado de la escuela, y del que han salido hasta ahora lechugas, habichuelas, ajíes y rábanos, algunos de ellos, cosechados a partir de las semillas que han traído los propios estudiantes.

Otra es la historia de Lisandro Corrada Alen, estudiante de octavo grado, al que mucho le fascinan los animales y de los que ha podido conocer un poco más desde que pertenece “al piquete de los veterinarios”. Al menos, lo tiene decidido, esa será su opción el próximo curso escolar cuando deba elegir continuidad de estudios, solo le preocupa que, para entonces, “ese Técnico Medio no llegue”.

Y aunque exista todo un cronograma de visitas al Palacio de Pioneros Juan Bruno Zayas, encargado también de despertar vocaciones en edades tempranas, a Paulo Chacón Ortiz no deja de preocuparle que esta institución no se aproveche al máximo, pues “hay escasez de instructores, no van a aparecer sino se les sale a buscar”, y apuesta por el vínculo con los organismos, como estrategia que podría salvar la situación.

De esta manera, las vocaciones se enrumban y las caras repiten de un curso para otro en los diferentes círculos de interés de la Secundaria Básica René Ramos Latour, donde la formación vocacional es preocupación compartida pues para nadie es un secreto que, solo plantando la semilla, será posible hablar de futura cosecha.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar