Sábado, 15 de diciembre de 2018 8:14 PM

Un sorbo de vida en brazos de papá

Dicen los más viejos, que el niño, en los primeros meses de vida, conoce a la mamá por el olor, el llanto se calma en cuanto ella lo arropa en sus pechos y lo acaricia con ternura.

Pero las investigaciones científicas avanzan y señalan que ese privilegio lo pueden disfrutar por igual los padres si, desde el nacimiento del pequeño, mantienen contacto piel a piel, conocido como "método canguro".

En países desarrollados, este procedimiento, que se incluye en el protocolo Cuidados Centrados en el Desarrollo de Familias, se emplea en prematuros menores de 34 semanas con un peso de 1 500 gramos, incluso más pequeños, por su efectividad, no solo en la relación mamá-hijo, sino también en la padre-hijo.

Como los beneficios son muchos, desde hace un año, en el servicio de Neonatología del Hospital Provincial General Docente Doctor Antonio Luaces Iraola, de Ciego de Ávila, se aplica con éxito el proceder, del cual se beneficiaron hasta la fecha unos 25 niños.

Midiala Cervantes Mederos, especialista de segundo grado en Neonatología, y al frente del proyecto, precisa que la inclusión del papá en el cuidado del bebé durante el prolongado periodo de hospitalización contribuye a la disminución de los daños neuro-sensoriales y neuro-conductuales que se producen en esos infantes por inmadurez del sistema nervioso central, y ayuda al aumento de peso en un menor tiempo.

Para emplear este protocolo-puntualiza- se exigen requisitos tales como un papá sano sin infecciones, fundamentalmente las respiratorias y de la piel; bañado; sin prendas, cremas ni lociones.

“Se logra un tierno acercamiento del progenitor con su pequeño porque le da la posibilidad, además de brindarle su calor por espacio de una hora y media a dos, y de alimentarlo con la leche materna a través de la sonda orogástrica”.

Es gratificante ver lo bien que se desenvuelven los papás con sus críos y la disposición para repetir la experiencia cuantas veces haga falta, comenta la doctora, quien es, además, especialista de primer grado en Pediatría.

"La evolución y desarrollo sicomotor de estos recién nacidos, al ser dados de alta, la continúo en la consulta de neuro-desarrollo, la cual me permite decir que los bebés progresan en todos los aspectos, y que mamá y papá asisten juntos a esos exámenes médicos", alega Midiala, con satisfacción.

Chereisy María Alfonso Sánchez, quien sufrió una preclampsia grave, manifiesta alegría en su rostro porque no solo ella puede disfrutar del "método canguro", también su esposo, Osniel Cruzata Espinosa, lo hace a plenitud.

"Puedo decir, sin temor a equivocarme, que si para un bebé es importante el contacto con su progenitora desde el momento de su nacimiento, lo es igual sentir el calor de su papá", dice Chereisy María.

"Es una experiencia maravillosa, suceso que para nosotros los padres se veía inalcanzable, porque solo las madres experimentaban esa relación tan cercana", refiere Osniel.

“Ir más allá del cristal por donde podíamos ver nuestros hijos era algo impensable, hoy es una realidad ofrecerles abrigo, mimos y sostener ese roce piel con piel para ayudarlos en su desarrollo en general”, agrega.

A Steven Osdiel Cruzata Alfonso, quien nació el pasado 25 de agosto a las 32 semanas con 1 300 gramos, se le augura un desarrollo feliz; él crece no solo con el calor de su mami, sino también con un sorbo de vida en brazos de papá.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar