Domingo, 19 de agosto de 2018 3:19 AM

Segunda oportunidad

Hasta el zumbido de una mosca podía escucharse. Vestidas de verde olivo, seis chicas prestaban atención a las instrucciones del oficial.

Servicio militar femeninoAlejandro GarcíaNayanisLa sesión parecía tranquila, pero como mismo hablaron de temas actuales durante un intercambio de información, llegó uno de mayor intensidad, al punto de hacer demostraciones sobre la preparación física del soldado, con defensa personal incluida.

Si entre ellas aparecieran juguetes no sería extraño que los tomaran en sus brazos, en definitiva la infancia todavía les resulta cercana, sin embargo, la vida ha visto crecer a estas jóvenes unidas por un hecho común: el Servicio Militar Voluntario Femenino (SMVF).

Casi todas pasaron un mal momento durante las pruebas de ingreso a la Universidad, cuando las Matemáticas se convirtieron en escollo insalvable que les impidió optar por carreras.

Para bien, les llegó la información a tiempo y encontraron la variante que las une a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y les abre diversidad de caminos hacia el futuro.

“A mí siempre me ha gustado la vida militar y cuando termine este período pienso solicitar la especialidad Político-Militar en las FAR”, expresa Nayanis Izquierdo Altunaga, una chambera que se considera traviesa, risueña y seguidora de las ideas de su mamá Aymara, aunque mucho ha cambiado desde su entrada al SMVF.

“En mi casa yo no hacía casi nada. Aquí aprendí a pensar mejor las cosas y controlar las reacciones, a levantarme temprano, lavar y organizar la ropa, a adquirir marcialidad, o sea, más carácter y seriedad.”

Del mismo municipio que Nayanis, pero de la zona de Punta Alegre, es Vilma Reina Torna Morales. Tras la devastación de su pueblo por el meteoro, estuvo en una de las visitas realizadas por el General de Cuerpo de Ejército y viceministro de las FAR Joaquín Quintas Solá.

“Con él tuve una breve conversación. Me preguntó que si estaba estudiando. Le dije que no. Entonces me sugirió optar por el SMVF, de lo cual yo no tenía ningún tipo de conocimiento. Tomaron mis datos y ese mismo día mi casa fue visitada por oficiales de la Región Militar.

“Acepté y aquí estoy, dispuesta a hacerme profesional de las FAR y obtener la Licenciatura en Derecho”, afirma, y acto seguido cuenta dos situaciones asociadas a su familia.

“Mis hermanas gemelas, Dainelis y Diannelis, de 15 años, estudian el 10mo. grado; cuando terminen el preuniversitario quieren optar por esta variante. Lo gracioso ocurrió con mi papá, que vive en Caibarién. Hasta allá se extendió el proceso investigativo para mi ingreso y como él no sabía lo que pasaba me llamó preocupado. Pensaba que yo había hecho algo malo.”

Sin embargo, Vilma Reina solo seguía los pasos de su abuelo Donaldo Morales Ruiz, vinculado, por varios años, a las Tropas Guardafronteras “(...) con su ejemplo tengo ahora la oportunidad de desarrollarme. Quiero salir adelante, ayudar a mi gente y a la Revolución”.

VENTAJAS Y OPCIONES

Quedarse sin carreras estaba fuera de los planes de Yunisleivi Oliva Franco, pero le sucedió. Lo que esta rubia del municipio de Ciro Redondo no esperaba era la oportunidad que le ofrecieron.

A partir de este año surgió un convenio entre las FAR y los ministerios de Educación Superior, y de Trabajo y Seguridad Social, el cual genera una nueva fuente de ingreso a la Educación Superior para las que provienen del SMVF.

Esa posibilidad constituye un notable beneficio para quienes tengan aprobado el duodécimo grado.

Afirma Yunisleivi que “en mi caso, estaré en la Unidad hasta febrero. Luego pasaré a la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, donde recibiremos una preparación con vistas a las pruebas de ingreso a la Universidad. Deseo estudiar Medicina”.

“De presentarme por la calle tendría que aprobar y esperar, en dependencia del escalafón. Aquí tenemos seguro el estudio, y si aprobamos los exámenes de ingreso, se nos otorga de forma directa la carrera que deseamos”, añadió la esbelta muchacha.

Las que no hayan terminado el preuniversitario tendrán la opción de terminar la Facultad Obrero-Campesina, y al concluir el Servicio Militar, junto con el Nivel Medio-Superior, pueden solicitar carreras en los cursos por encuentro.

En los casos de aquellas que en su permanencia en las FAR no adquieran el Nivel Medio Superior, optarán por cursos en las especialidades de técnicos de Nivel Medio de forma directa, a través de las modalidades de cursos diurnos y para trabajadores.

Para las que no obtuvieron carreras de Nivel Superior están previstos cursos de técnicos de Nivel Medio afines con prioridades del país, en tanto, las graduadas de técnicos de Nivel Medio en especialidades relacionadas con las FAR o el Ministerio del Interior (MININT), si quieren sumarse al SMVF, serán ubicadas en unidades donde puedan desarrollar el perfil de sus especialidades.

Otra variante beneficia a las muchachas que obtuvieron carrera universitaria en perfiles que no son de su agrado. En esos casos, pueden entrar al SMVF y, una vez cumplido, les compete pedir la carrera de su preferencia, sin necesidad de repetir las pruebas de ingreso.

Las jóvenes pueden, además, optar por plazas de estudio en las instituciones docentes de Nivel Superior de las FAR o del MININT. Quienes así lo deseen pueden acudir a las Áreas de Atención o a los Comités Militares Municipales para esclarecer dudas y formalizar los trámites para su incorporación al SMVF.


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