Patria y amistad van de la mano

Los lazos entre los pueblos, los países, las culturas y las personas son de suma importancia para Cuba. Así como un día Martí designó la amistad como la segunda palabra de mayor valor después de patria, hoy en una pequeña Isla del Caribe se lanza al mundo un mensaje humano e incluyente llamado solidaridad, donde patria y amistad van de la mano.

Convertida en una de las naciones líderes en los movimientos de solidaridad a nivel internacional, Cuba no solo comparte lo que tiene, sino recibe el caluroso abrazo de muchos países que hoy saben discernir de qué lado está la justicia. Así ocurrió el 1.o de noviembre del 2017 en la ONU, cuando recibió un apoyo rotundo contra el bloqueo impuesto por Estados Unidos. Así se demostró el 18 de mayo, mientras llegaban los mensajes de los amigos, preocupados con por accidente aéreo en el aeropuerto internacional José Martí. Así lo ratifican las brigadas de solidaridad que cada día llegan a la isla y las donaciones para los damnificados por los huracanes Irma o Matthew.

Como la plata a las raíces de Los Andes, así marcha un batallón de amigos de la talla de Nicolás Maduro, Lula da Silva, Dilma Rousseff, Evo Morales, Cristina Fernández, Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel… Esto, a pesar de los afanes desestabilizadores de Estados Unidos, que se empeña en sus ideas injerencistas, sin tener en cuenta que Nuestra América va más allá de un simple concepto, es convicción.

FIDEL: DEFENSOR DE LA SOLIDARIDAD

En Cuba, la voluntad política del Estado está muy bien definida: donde haya un necesitado ahí estará el médico, el maestro, el deportista, el instructor, el investigador o el científico cubano.

Fidel siempre proclamó la solidaridad humanitaria internacional como un pilar fundamental de la política exterior de Cuba. En mayo de 1960, cuando acababa de perder a 3000 médicos (atraídos por las campañas de Estados Unidos), ofreció la primera ayuda médica cubana, al enviar una brigada a Chile por el terremoto, con el acompañamiento del entonces senador Salvador Allende.

En el discurso pronunciado en el acto con motivo de la primera graduación de la Escuela Latinoamericana de Medicina, en el Teatro Karl Marx, el 20 de agosto del 2005, el líder histórico de la Revolución Cubana expresó: “Esta graduación era un sueño hace casi siete años. Hoy es una prueba de la capacidad de los seres humanos para alcanzar las más elevadas metas, y un premio realmente para los que creemos que un mundo mejor está a nuestro alcance.

“La idea surgió cuando los cables comenzaron a divulgar la noticia de que el huracán Mitch había arrancado la vida a más de 40 000 personas en Centroamérica. Propusimos enviar una fuerza médica capaz de salvar cada año tantas vidas como las que había destruido el huracán. No vacilamos en hacerlo aunque estábamos todavía bajo los más duros embates del periodo especial. Ello era posible porque, aun en medio de aquella terrible prueba después del derrumbe del campo socialista y de la URSS, que nos privó de toda cooperación exterior, y cuando en el mundo se daba por perdida nuestra causa, la Revolución no cesó un instante de crear capital humano”.

En esta primera graduación se gestaba lo que luego se convertiría en un batallón de batas blancas por el mundo. Al cierre del año 2014, en Cuba ya se habían graduado 38 940 médicos, de los cuales 24 486 pertenecen a las diez promociones de la Escuela Latinoamericana de Medicina.

CUBA ESTÁ DONDE SE LE NECESITE

Según datos ofrecidos por Marcia Cobas, viceministra de Salud Pública en la isla, actualmente se encuentran prestando su colaboración en otros países unos 50 000 profesionales de la salud en 67 países. Del total, más de 25 000 son médicos. La directiva anunció recientemente que se incrementan los convenios de colaboración en Brasil, Qatar, Argelia, México, Portugal, Arabia Saudita y en naciones africanas.

Cuba estuvo cuando se combatió el ébola en África. Muchos decían que los médicos cubanos estaban locos, pero, a pesar de los riesgos, la brigada se alistó inmediatamente al escuchar que debían partir hacia Sierra Leona: “Nosotros estábamos conscientes de que si moríamos nuestros restos estarían cinco años sin poder regresar a Cuba. Sabíamos que si caíamos en combate, ahí quedaríamos: estábamos en una guerra. Todos firmamos ese acuerdo antes de partir y fue totalmente voluntario; el que no quiso ir a esta misión pudo rechazarla y seguir en lo que estaba, incluso yendo para otra misión. Tuvimos miles de voluntarios para cubrir las 256 plazas”, explicó Jorge Delgado Bustillo, jefe de la brigada.

El pasado 3 de junio, el volcán de Fuego hizo erupción, y en ese momento ya se encontraba en Guatemala la brigada cubana, que, inmediatamente, mostró su disposición a ayudar. En Escuintla, 26 especialistas trabajaron ininterrumpidamente. Se atendieron a más de 3000 damnificados y se diagnosticaron patologías como cuadros respiratorios, afecciones de la piel y enfermedades de transmisión digestiva.

Asimismo, se podría hablar de la Misión Milagro que comenzó en Venezuela y se extendió a Bolivia, Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, República Dominicana y Uruguay.

El próximo 30 de julio celebramos el Día Internacional de la Amistad. Esa fecha fue instituida por las Naciones Unidas con el propósito de incentivar iniciativas que promuevan la paz y la amistad entre los pueblos. Cuba se ha unido a esta voz, que es la de las naciones que necesitan hermanos fieles en medio de la adversidad, de manera que se honren las dos cosas más importantes que existen: la patria y la amistad.