Sábado, 25 de mayo de 2019 7:06 PM

La madurez llega a los 40

La Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Paquito González, en Ciego de Ávila, es ya una cuarentona que celebra su cumpleaños sin los coloretes con que suele disimularse el paso del tiempo. Allí la vida no admite mascarilla

Lo rural parece un cuento mal hecho cada vez que se reduce, la mayoría de las veces, al polvo o al fango; dependiendo de la temporada. Incluso, queda chato si lo contamos desde el círculo, el consultorio y la escuelita (así, en diminutivo) y obviamos la vida que transcurre fuera de los estereotipos del campo al que, por suerte, no pertenece la Paquito González. Con tanta trama allí, ni esforzándonos logramos una historia sosa en medio de sus platanales.

Aunque, ciertamente, hay hechos invariables que no escapan a la rutina y desde en un aula de tercer grado pueden adivinarse cuando preguntas qué hacen en las tardes después de clases…y de las tareas. Entonces te definen de 11 maneras el mataperreo, con dos lugares comunes que podrían definir, asimismo, la CPA: los tamarindos y las turbinas.

Niños en la escuelaPara estos niños los tamarindos tienen más dulzura que amargura

Solo tres niñas de ese tercer grado nunca se han trepado a los tamarindos que sí han probado con muecas bajo la sombra donde, también, han inventado lo inimaginable. Es fácil a los nueve años, y en la Paquito, rodeada de tamarindos. Hasta los mayores ubican su epicentro debajo de uno, el que está al frente de la escuelita. Ahí es donde los hombres juegan dominó, se dan cuatro tragos, hacen el chiste del día, se preguntan si, por fin, ciclanito siguió con fulanita después de aquello y miran, no tan de reojo, a las pelilargas que pasan por un recado, por presumir o por ver lo que pregona la vendedora: licras que muchas pueden comprarse de un tirón, nada de a plazos, porque, de un año a otro, el anticipo (que viene siendo el salario de cada mes) aumentó en un 42 por ciento. Los hombres de esas mujeres y las mujeres que trabajan (que son la minoría de los 345 socios de la CPA) están recibiendo casi el doble de lo de antes, y no escatiman.

Las turbinas pudieran explicar eso de algún modo. Si no llueve son chorros refrescantes que los niños aprovechan primero que las plantas, pero difícilmente más. Y la prueba está en los rendimientos que se justifican un poco con esa agua, con cultivos que han ido creciendo, no en áreas sino en rendimientos, que es la mejor manera de “pesar” los quintales. Hay un dato que ilustra, como ninguno, tal aprovechamiento. En tres caballerías se bombeaban 400 litros por segundo y promediaban unos 7 000 quintales; cambiaron la bomba, ahorraron electricidad, implementaron un sistema de riego eficiente (por goteo) y con 40 litros por segundo están obteniendo 20 000 quintales. ¿El agua se reduce 10 veces y los rendimientos se multiplican por tres?

Si no lo corroborara el mismísimo presidente de la CPA, José Alberto González Sánchez, miembro, además, del Comité Central del Partido, el dato parecería “inflado”. No obstante, aclara que fuera de ese pedazo de tierra la realidad varía; apenas unas 30 caballerías, el 50 por ciento de las áreas de cultivos varios, poseen riego eficiente. Aun así, a la Paquito González la inscribieron en un programa donde 78 Cooperativas del país, con similares condiciones (y extensiones), debían producir más de 100 000 quintales. Solo 36 lograron la meta, dentro de ellas la CPA avileña, que produjo 180 000 y se llevó el título de la mejor CPA del país en Cultivos Varios; condición que allí anuncian con mayor cautela que rimbombancia.

“No dejo de pensar que con más fertilizantes, sistemas de riego, maquinaria… pudiéramos lograr mucho más, porque aquí ya existe una cultura en los cultivos y sabemos cómo trabajar la tierra”, anuncia José Alberto, y secunda la parquedad de su frase con el récord de ganancias que obtuvo en el 2017, por si hiciera falta una demostración: 8 millones 601 927. 00 pesos. En el 2018 sobrepasaron los 7 millones y las predicciones anuncian que la CPA debe mantenerse en esos rangos. Madurez o solidez podrían significar lo mismo.

Si comparáramos lo que en algún momento les costó producir un peso (0.34 centavos) y lo que les cuesta hoy (0.64) podríamos creer que no, que no van cuesta arriba. Y por el contrario, en medio de un contexto donde los insumos se han encarecido sobremanera, José Alberto sabe que están obligados a buscar mejores rendimientos para contar con un patrimonio que, por ley, les permite distribuir hasta el 70 por ciento de sus ganancias; una millonada que se le nota a la Paquito.

Construcción de viviendasEste año deben concluirse unas 26 viviendas, los trámites delataron demasiado el proceso constructivo

Quizás, fue la ingenuidad o la falta de práctica, porque desde el 2006, en la CPA, no se construían casas, pero allí creyeron que levantar 40 viviendas haciéndolas coincidir con el 40 aniversario, sería tan sencillo como levantarlas. Y no: siete meses duraron los trámites, un dolor de cabeza del que todavía no se recuperan y ante el cual decidieron postergar la fecha de terminación para no hacer de las entregas festivas, fachadas que se desmoronan con los años.

“No podemos permitirnos hacer algo sin calidad, se trata de la casa de la gente, no es cualquier cosa”, aclara José Alberto, y Richard Díaz Torres, el electricista que llegó hace ocho meses a la cooperativa, le da la razón con la algarabía de quien ayuda a construir su propio hogar, “bueno y curioso”. ¿Tan rápido una casa?, pregunto, aclarándole que me refiero a los ocho meses de trabajo, no a los 49 de edad. Él sonríe y cuenta que lo salvó la falta que hacía allí, aunque sabe en el fondo que fueron las prioridades y los millones que maneja la CPA, pues un electricista hace falta en cualquier CPA ¿cierto? − Sí, tá claro, pero aquí me han considerado mucho, afirma, y parece tener toda la razón. Jóvenes como Yudismar llevan una década erigiéndose un techo.

●Lea aquí la historia de Yudismar, un joven guapo y sin alardes

Al margen de los 40 cooperativistas que recibirán sus viviendas entre el 2019 y el 2020, todos han sido considerados, de una forma u otra; los que ya podrán asistir al estadio de la Paquito sin que parezca una explanada cualquiera, los que irán a la piscina remodelada; los que se alojarán en la Casa del Destacado, los que disfrutarán del Ranchón, los que encontrarán empleo en la minindustria que preparan… Al polvo de la Paquito podría sumársele el cemento de tanta obra simultánea o el asfalto con el que pretenden enderezar sus caminos. Una vorágine que da la sensación de que han olvidado de momento los plátanos, los frijoles, las papas, los boniatos…

José AlbertoJosé Alberto González Sánchez lleva 12 años al frente de la CPANada más alejado de la verdad; los cultivos sostienen sus obras a tal punto que el presidente de la CPA asegura que el 70 por ciento de los insumos son comprados con el dinero de sus cuentas. Específicamente, con los CUC que generan las ventas al Turismo. Desde que la Paquito se insertó en el polo exportador avileño y sustituye importaciones al turismo, sus finanzas en divisas les ahorran trabas. Les ahorrarían mucho más si las CPA no estuvieran replegadas todavía, respecto a las Empresas; ni siquiera están en el plan de la economía, y los bloques, por ejemplo, deben comprarlos cuando falla una de las entidades con posibilidades a demandar y a precios por acuerdo. Esa es solo una de las tantas limitaciones que padecen hoy.

Sin embargo, la Paquito ha podido hacerse notar, colindando, incluso, con la Empresa Agropecuaria La Cuba, un referente en el cultivo de plátanos, que ellos producen con similares rendimientos (cuando están en igualdad de condiciones). Tan fina es la línea que las divide que, en la comunidad de Pesquería, que podría asumirse como línea divisoria, confluyen guajiros de un lugar y otro. Los niños de tercero podrían confundirse si les preguntaran hasta dónde llega una y comienza la otra; en caso de que les hiciera falta saber sobre qué suelo están corriendo.

Los adultos, al contrario, suelen tenerlo todo muy claro. José Alberto recuerda que la Paquito era antes un potrero y tres casitas. De eso hace ya cuarenta años.

●Lea más sobre la eficiencia de la Paquito González


Comentarios  

# Ernesto René Salcedo R 22-04-2019 16:16
katia .
Eso demuestra la efiicencia de las cooperativas , con riego moderno o tecnificado , lo demás es pura habladuría , donde hay ciencia y se apica bien los resultados de triplican y el medio ambiente sufre menos .
Considero estas formas de gestión debe consolidarse y ampliarse , ya que ha dado resultados exitosos y si tenemos en cuenta y somos criticos , nos vine a nuestro pensamiento y si el Estado hubise multiplicado esta forma d egestión , tuviesemos la escasez de alimentos y los precios por los cielos y el número de especuladores que viven del sudor ageno ...REFELXIONAR SOBRE ESTE TEMA Y TOMAR DECISIONES LÓGICAS , LO QUE NO FUNCIONA , NO FUNCIONA Y BUSCA OTRA RUTA ...
No entiendo con tantos ingresos no tienen asfaltadas us calles , que en tiempo de sequí las enfermedades respiratorias y garganta aumentan ostensiblemente y cuando la primevara , el fango es infernal ...
Usted joven periodista , se preguntará , por que este hombre opina de todo esto si es especialista en una rama de la salud ..Porque todos estos parajes , lo he caminado junto al campesino , haciendo salud pública , que no es estar detr`pas de un buro haciendo una consulta ..
Opino y además considero que estàs formas de producción y gestión , deben también vender en Acopio , para que la población se beneficie de sus producciones .
Hay varias cooperativas de Producciòn agropecuaria destacada hace muchos años , la rfevolución de Etiopia , la Ignacio Agramonte (cañera ) y otras , para mi todas son efiicientes .
Deben tener una independencia economica mayor , con su transporte de ellos-as , para su disfrute y atención social .EL MUNDO DE HOY TIENE ESTAS FORMAS DE GESTIÓN NO ESTATAL EN MUCHOS PAISES , HASTA EL TRANSPORTE ES ASÌ Y LA EFICIENCIA ES ALTA .

Excelente trabajo
Prof Ernesto René Salcedo R
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