Martes, 22 de mayo de 2018 2:17 AM

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Ante las insuficientes capacidades de los círculos infantiles en Ciego de Ávila, resurge la vieja figura de las nanas o cuidadoras particulares, pero no siempre ambos casos hablan el mismo idioma. Entonces, ¿qué se espera de esta actividad?

Cinco casas visitó Ariannis González. En la primera, le dijeron que su hijo estaba muy pequeño y solo aceptaban a partir de los dos años. En las siguientes tres, la higiene o la cantidad de niños la hicieron dudar.

Solo al tocar la quinta puerta encontró lo que buscaba para su Kevin: un ambiente acogedor, una señora afable y pocos infantes con quienes compartir la atención.

“Fueron recomendaciones de amigos y familiares, pero quería estar segura de que estaba escogiendo el mejor lugar”, expresa a la entrada de la vivienda donde admiten a su primogénito cinco días a la semana.

Ariannis labora como peluquera en un salón de belleza que abriera su prima, con el auge del trabajo por cuenta propia en Cuba, de ahí que nunca valoró la posibilidad del círculo infantil (CI) “porque se dice que Salud y Educación son los sectores para la entrega de las capacidades”.

Sin embargo, Práxedes García Tamayo, metodóloga provincial de la Primera Infancia, aclara que las madres trabajadoras del sector no estatal también están contempladas en la resolución que norma el proceso de otorgamientos de plazas, mas las prioridades se establecen según las principales actividades económicas de cada municipio, lo cual precisa el Consejo de la Administración Municipal.

Aun así, laborar en alguna de estas dos ramas no siempre significa tener asegurada una plaza para los pequeños en una de las 34 instituciones destinadas al cuidado y educación de infantes con que cuenta la provincia, pues, en este caso, como en otros, la oferta tampoco logra satisfacer la demanda.

Cuidadoras particulares jugando con los niñosLos 34 círculos infantiles de la provincia acogen hoy a 5 174 niños en edad preescolar

LA CUENTA NO DA

Al analizar los datos del Anuario Estadístico de Ciego de Ávila, edición 2017, publicado por el sitio web oficial de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, se puede concluir que, entre 2011 y 2016, la cifra de CI en la geografía avileña se mantuvo intacta, no así sus capacidades y el número de madres beneficiadas que, al concluir el quinquenio en cuestión, había descendido en 2 378 féminas.

Para 2017, el panorama resultó alentador cuando, por fin, quedó inaugurado, en el reparto Villamil, de Morón, el Jardín de los sueños, que, conforme manifiesta García Tamayo, permitió reducir en más de un 50 por ciento las solicitudes, pendientes del municipio que, en su momento, superaron las 300.

"El proceso de otorgamiento se complejiza en Primero de Enero y hasta en el propio Morón, los más comprometidos con la cantidad de solicitudes pendientes, las cuales, hasta la fecha, suman 1 075 en la provincia. A pesar de ser esta una cifra inferior a las de años anteriores", apunta la metodóloga, continuar disminuyéndola se complejiza dada las condiciones que existen con la disponibilidad de educadoras infantiles y auxiliares pedagógicas, sobre todo en los citados territorios, así como el estado constructivo de algunos centros que han debido cerrar o afrontan una reparación que suma hoy varios meses de retraso.

Escucha"Círculos infantiles" en Spreaker.

Alternativas aprobadas en 2017 favorecen a las madres con dos o más niños para el pago y otorgamiento de los CI, a juzgar por García Tamayo, sin embargo, la posibilidad real de tener asegurada una plaza desentona en el contexto de un país cada día más envejecido, que apuesta por el incremento de la fecundidad.

DE PRECIOS Y CONDICIONES

Hace dos años y medios que Odalys Pérez Osorio decidió hacerle caso a su papá y solicitar la patente que la autoriza a ejercer la actividad 11 del trabajo por cuenta propia, reconocida como asistente para el cuidado de niños. Tampoco le resultó tan ajena, dado que 14 años había dedicado a los niños en el CI Manzanita, de la cabecera provincial, situado enfrente de la casa en la que ahora recibe a nueve infantes que atiende de conjunto con su tía.

Para lograr el permiso, tuvo que someterse a una rigurosa inspección por los compañeros de Higiene, Epidemiología y Microbiología, conforme establece la Resolución No. 240 del Ministerio de Salud Pública de 2011. Mas, esa no fue la única vez que la visitaron para chequearle “hasta el más mínimo detalle”. Coinciden en admitir, el resto de las cuidadoras entrevistadas por INVASOR, que no hay un solo mes que escapen a la comprobación del compañero del Área de Salud a la que pertenecen.

Aunque, hasta el momento, ninguna licencia sanitaria ha sido retirada, Guadalupe Benítez Pérez, jefa del Departamento de Higiene Comunal del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, precisa que lo más preocupante es la inocuidad de los alimentos que consumen los infantes, pues, la mayoría de las veces, son comidas recalentadas a partir de lo que los padres traen.

Niños almorzandoLas cuidadoras deben garantizarles horarios de alimentación y sueño estables

Aparte del almuerzo y la merienda, también, orinales, juguetes, toallas, catres y hasta el agua que toman los bebés constan en la larga lista de lo que deben aportar los mayores, aunque los requerimientos varían de una cuidadora a otra. Algunas como Odalys y Aida Modesta Cepero Invernon han asegurado sus implementos para el entretenimiento, pero, en la generalidad de los casos, todo se subordina al nivel adquisitivo y la imaginación de los progenitores.

No obstante, revela Aida Modesta, son muchos los padres que tocan a su puerta desesperados porque acepte cuidarle al niño o la niña, al punto de que ha tenido que mandarlos con otras compañeras porque por ley, solo puede cuidar hasta seis ella sola.

Para no dejarla mentir está Yudislaidis Fonseca Naranjo, trabajadora de la corporación CIMEX, para quien Aida ha sido una bendición caída del cielo, luego de tener a su única hija ni siquiera se molestó en solicitar el CI y se decantó por los servicios de la señora, aunque cada mes deba pagar 250.00 pesos, en los que no se incluyen los aportes antes mencionados, además de ser la tarifa que casi todas las cuidadoras cobran por el servicio, bajo el juicio de que ningún dinero paga la responsabilidad que entraña velar a un impúber.

Lo que sí paga este precio es la cuota única consolidada que cada mes deben abonar a la Oficina Nacional de Administración Tributaria, y que si antaño fue de 80.00 pesos, ahora es de 40.00, al ser esta una de las figuras que dentro del Régimen Simplificado de Tributación, explica Natalia Nery Pérez Garcel, jefa del Departamento de Atención al Contribuyente en el nivel provincial, se vio favorecida con la Resolución No. 26 del Ministerio de Finanzas y Precios de 2017, que redujo el pago al 50 por ciento.

¿Podrían disminuir los precios?, inquiero a una cuidadora con toque de ingenuidad, mas, del otro lado, la conversación cambia de tema.

¿EDUCACIÓN POR CUENTA PROPIA?

Sentada en el patio de su casa junto a su hija, con quien comparte la responsabilidad de velar por los 10 pequeños que juguetean en el lugar, Loyda Reyes Fernández pone en duda que otras cuidadoras realicen actividades como las planificadas en los CI, se lo dicen los 22 años que lleva en esto. Ella prefiere dejar los juegos a la espontaneidad de los infantes y, alguna que otra vez, alterna con el televisor de la casa, porque la sala es diminuta y debe rotar los niños.

Al parecer, es tendencia extendida, así lo confirman varios progenitores encuestados, los que al igual que Damarys Carbonell Amarales, no dudan un segundo en afirmar que, gracias a personajes como Mickey Mouse o Dora, su bebé está tranquilo y no le da tantos dolores de cabeza a la mujer que se lo cuida para poder trabajar.

Por lo tanto, se impone cuestionar dicha práctica, tan criticada en los últimos tiempos por los especialistas, mas todo argumento se diluye ante la justificación de quienes dejan claro que “el nombre de la actividad es asistente para el cuidado de niños, nada de educación, así que esa corre por los padres”.

Advierte Loyda que todos los ojos están sobre quienes ejercen la actividad por lo legal, mientras no es secreto que, a la par de las 49 licencias registradas en todo Ciego de Ávila, existen quienes actúan al margen de la ley.

Eso le consta a Marta Isabel Domínguez Allen, subdirectora de Empleo de la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, quien considera que, no obstante los supervisores estar alertados, poco puede lograrse porque muchos implicados alegan cuidar a sobrinos o nietos, y no se les puede probar nada debido a que “todo el mundo es libre de elegir la persona que le cuida al hijo”.

Cuestiones como estas fueron identificadas en 2015 por una visita de control y fiscalización que efectuara la Comisión de Atención a la Niñez, la Juventud y la Igualdad de Derechos de la Mujer del Parlamento cubano a 83 guarderías infantiles en 28 municipios de La Habana, Pinar del Río, Matanzas, Cienfuegos, Sancti Spíritus,
Santiago de Cuba, Holguín y Granma.

INVASOR pudo constatar que, en el caso de nuestra provincia existen cuidadoras, algunas ilegales, desprovistas de conocimientos pedagógicos para la atención de los infantes y, en determinados casos, los productos audiovisuales que se emplean para el entretenimiento no tienen que ver con sus edades o formación de buenas costumbres, la vida social o la lengua materna, sin contar las largas horas que pasan expuestos a los mismos con las consecuentes repercusiones negativas que ello puede tener.

Otras deberían ser, entonces, las miradas sobre esa actividad que, si bien resuelve el problema de las exiguas capacidades en el sector estatal para el cuidado de niños, no solo precisa de la atención constante de Higiene, Epidemiología y Microbiología, sino, además, de una retroalimentación con Educación que mucho podría aportar para hacerla coincidir con los múltiples programas que la enseñanza cubana tiene diseñados en función de la primera infancia.

Pero como a toda regla siempre se le escapa una excepción, Odalys echa mano de las láminas que ilustran el cuento de Ricitos de Oro y más de una voz la secunda en la historia que acompaña con gestos y sonidos onomatopéyicos. Acto seguido, agarra los cubos de colores y las respuestas de quienes apenas alcanzan los tres años dejan entrever que lo único anormal del día es la inesperada visita de esta periodista y una fotógrafa que no para de captar la naturalidad del momento.


Comentarios  

# barbaro martinez 08-05-2018 13:10
hay cosas con las que no TRANSO,que para mi no tienen discusion.y una de ellas es la EDUCACION PUBLICA, jamas estare de acuerdo a que se autorice la de caracter privado.
y esto puede ser el inicio, los primeros germenes ,estoy seguro que ya existen sitios donde tienen mejores ''condiciones'' que los estatales. el ESTADO tiene que priorizar la creacion de circulos infantiles ,alli es donde mejor se puede educar al niño ademas de que hace que TODOS tengan las mismas posibilidades.
cuidado que podemos empezar con diferencias de clases en sectores estrategicos para una sociedad socialista.
no estoy de acuerdo ni estare con esta ''alternativa'' de trabajo por cuenta propia .
el ESTADO que ponga el local y que las nanas se conviertan en asistentes pedagogicas y educadoras.

brmh
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