Hora decisiva para la Administración Tributaria

De la gestión de la ONAT dependerá que en Ciego de Ávila, y en Cuba, las aperturas que se avecinan adquieran un rendimiento con la mayor justicia social posible

La Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT) en Ciego de Ávila, como en toda Cuba, está abocada a trascendentes compromisos que demandan niveles superiores de exigencia y preparación profesional.

Después de varios años de enfatizar en la enseñanza dirigida al fomento de una cultura tributaria, que fuera elevando la responsabilidad de la población y de las entidades del país; toca ir reforzando los niveles de exigencia que contribuyan a perfeccionar la gestión en el cobro de los tributos y en fortalecer el control fiscal.

En ese camino los resultados han ido en ascenso y del millón 286 000 pesos recaudados en la provincia por esa vía en 2013, el 2017 cerró con un millón 574 900 y un crecimiento del siete por ciento.

“Habrá, sin duda, un impacto en nuestro quehacer a partir del próximo 7 de diciembre, en que entrarán en vigor las nuevas normas relacionadas con el trabajo por cuenta propia. Y todos los cambios debemos dominarlo a profundidad. Es el modo de lograr el pretendido incremento en las acciones de fiscalización”, advierte Beatriz Ramos Ibarra, directora de la ONAT en Ciego de Ávila.

Pero antes, a partir de este martes, 7 de agosto, comenzará en el territorio un ciclo de seminarios, el cual arrancará con la presencia de los especialistas de las entidades nacionales encargadas con las novedades que regirán los deberes y derechos de aquellos que se van a desempeñar en el naciente sector; curso que proseguirá en el nivel de los municipios, para concluir el 21 de octubre en encuentros con todos los cuentapropistas.

Para el venidero mes de enero se ha dispuesto la apertura del pago de impuesto para el sector agropecuario, por el concepto de los ingresos obtenidos durante el 2017. Otro desafío para una Oficina (ONAT) que no cuenta con toda la plantilla de especialistas cubierta.

Y en el encargo de evitar que nadie burle sus compromisos tributarios, Juana Jiménez Gutiérrez, especialista en auditoría fiscal de la ONAT avileña, propone un cambio en las Normas contables que rigen los controles de aquellos trabajadores por cuenta propia que poseen un poco más de capital, las cuales, a su entender, debían incluir las cuentas por pagar y por cobrar y, además, los inventarios.

¿Será, o no, ese el camino más directo para seguir alcanzando una mayor justicia social? Lo incuestionable es que asistimos a una hora decisiva para la Administración Tributaria.