Viernes, 21 de septiembre de 2018 9:46 AM

De cara al campo en Ciego de Ávila

Quien los observe, desde fuera, podría pensar que para ellos la labor que realizan es una diversión.

Y hasta cierto punto lo es, porque, mientras recogen ese frijol ya seco en pleno surco, desbordan alegría, chistes y la inquietud propia de la adolescencia.

Lo que hacen, sin embargo, es mucho más que divertirse.

Como explica Yackelín Tames Pons, subdirectora de la escuela mixta Esteban López, ubicada en el poblado rural de Vicente, en el municipio de Ciego de Ávila, en estos momentos esos alumnos de séptimo, octavo y noveno grados realizan su escuela al campo, como expresión de un principio martiano de la educación, concretado luego por la extraordinaria visión de Fidel: el nexo entre estudio y trabajo.

No es la primera vez que tierras de la Empresa Integral Agropecuaria Ciego de Ávila acogen a estudiantes del mencionado centro docente. Según afirma Ariel Nieves Concepción, director de la misma, cada año “los estudiantes concretan allí su etapa de escuela al campo, cumplen un deber que, de paso, los va formando, aprenden y dejan un aporte, aparentemente simbólico, pero que la entidad agradece.

Labores en la escuela al campoEl trabajo educa“Nuestra relación con el centro, añade Ariel, no se limita a las actividades de esta etapa; estamos al tanto de lo que pueda hacerles falta, apoyamos la celebración del 4 de abril: aniversarios de la Organización de Pioneros José Martí y de la Unión de Jóvenes Comunistas, entre otras fechas y momentos importantes.”

Observo a la pequeña Laritza Rodríguez Estrada, y disfruto ver la elegancia con que recoge frijol. Así también lo haría en la papa, melón, boniato o cualquier otro cultivo porque, como asegura, “no hay que tenerle miedo al trabajo ni al campo; la tierra da dinero para el que la trabaja y, alimento para las personas y los animales”.

Lo dice con una pícara sonrisa prendida todo el tiempo al rostro. Pudiera parecer que repite algo que ha escuchado. Pero es la vivencia, bajo techo, lo que la hace hablar así: su padre es obrero de esa misma empresa agropecuaria.

Ojalá todos los adolescentes pudieran vivir una experiencia similar vinculada directamente a áreas de la agricultura o a otros sectores de la producción, como sucedía décadas atrás, cuando miles de estudiantes, en toda Cuba, se instalaban en albergues y campamentos, con maletas, mochilas, avituallamientos y todo lo necesario, para complementar o enriquecer, desde surcos y plantaciones, lo aprendido en aulas docentes.

Quienes tuvimos ese privilegiado deber, sabemos que, en primera instancia, lo agradece, de forma directa, el agro. Después, y para siempre, el estudiante. Cuando convertido en adulto, tiene que enfrentar los rigores de la vida laboral.


Comentarios  

# barbaro martinez 03-04-2018 12:25
soy del criterio que debiera ser VOLUNTARIA su participacion [pudieran crearce alternativa para hacerla tambien en la ciudad ]
para unos un privilegio y una "divercion'' para otros una AGONIA.
con lo que si NUNCA estare de acuerdo es con la escuelas en el campo,suerte que ya desaparecieron la MAYORIA, aunque quedan pocas producto a que son necesarias por algunos factores .
es un error PEDAGOGICO, separar a niños y adolecentes de sus FAMILIAS .

brmh
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# Pastor 04-04-2018 16:24
Yo no diría un error. Separar a adolescentes de su padres o familares puede ser o parecer un poco incómodo, pero no me negarás, Bárbaro, que también prepara al muchacho o a la muchacha para no criarse bajo la falda de la madre, atenidos a que mamá, papá y abuela le hagan todo. Que yo sepa, nadie murió de tristeza o desamparo en una ESBEC o en un IPUEC. Todo lo contrario, quienes por allí pasamos aprendimos a abrirnos paso solitos en la vida, sin tener que depender de nadie. Otra cosa es que allí haya buena comida, buenos dormitorios y otras condiciones necesarias para asegurar una buena estancia y sobre todo el aprendizaje de los contenidos docentes. Por cierto, y por suerte, cuando yo estuve becado todo eso fluyó muy bien. Es una verdadera lástima que a ti, por lo visto, no te resultó igual. Y en cuanto a las escuelas AL campo, sí pienso que también hacen falta y vienen muy bien, sobre todo en estos tiempos en que algunos (no pocos) padres crían a sus hijos en una urna de cristal, sin saber el terrible daño que les hacen para el futuro. Como siempre, y aunque no concuerde contigo en algunas cosas... gracias por comentar.
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# barbaro martinez 04-04-2018 18:34
estudie pedagogia y fui profesor por 5 años y de esos dos el mas INTEGRAL de mi escuela [me ayudo que la asignatura era fisica,cuidaba mucho la ortografia pues una fal ta es tomada como error de contenido],mi padre por mas de 40 y debatiamos mucho sobre este tema del cual el tenia este mismo criterio ,esta demostrado que a esas edades no es recomendable separar a los jovenes de la FAMILIA.
en el pre y la escuela al campo la pase de MARAVILLAS, mi espiritu ''guerrillero'' me permite disfrutar la NATURALEZA .
ese mismo espiritu que me permitio ''disfrutar'' vivir en la P... calle en madrid ,por mas de un mes con menos dos grados de temperatura.
de las cosas que vi en el pre,todos las conocemos y cada uno tendra su propia vivencia.
yo soy de los que piensa que hay que tener la posibilidad de elegir
les pongo un ejemplo,LA Lenin de la HABANA, HOY esta con escasa matricula,la gran MAYORIA prefiere los pre de la CALLE y es LA LENIN.

brmh
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