Con árboles también se defiende a Cuba

Tiene apenas 33 años, pero a la hora del diálogo, su claridad denota una madurez superior en temas que lo apasionan, los que, por coincidencia, poseen algo común con el color verde.

Su nombre es Reinier Ferrales Martín, responsable de la reforestación en la Región Militar de Ciego de Ávila, aunque, más allá de los cargos, en él prevalecen sentimientos que lo unen a la Naturaleza y a la defensa de Cuba.

“Desde pequeño me gustó la vida militar, y mi primera experiencia en ella fue en una unidad de tanques ubicada en Matanzas, donde obtuve el grado de subteniente y me gradué de ingeniero zapador.”

Tras aquella etapa, Ferrales retornó a esta, su provincia de origen.

“Aquí trabajé como jefe de una compañía. Luego de algún tiempo en esas funciones decidí cambiar mi vida profesional. Solicité mi paso al Servicio Militar de la Reserva, lo cual no significó que me iba definitivamente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Decidí quedarme como trabajador civil."

Las nuevas funciones resultaron una sorpresa, sin embargo, cuando hay juventud y deseos de hacer…

“Me dieron la tarea de atender la reforestación. Al principio, como es lógico, sabía muy poco. Después adquirí conocimientos por diversas vías, entre ellas, el estudio y el intercambio con especialistas de la Empresa Forestal.”

Y así, bien pegado a la tierra, poco a poco forjó un vivero, cuya calidad está avalada por la condición de Referencia Nacional, otorgada por el grupo que rige la Agricultura Urbana en el país.

“Ese resultado se debe a que siempre hemos tenido el área organizada, bonita, con posturas de calidad, y por supuesto, cumplimos todos los requisitos que lleva un vivero.”

Cantero Ferrales Martín en medio de su poblado vivero.

—¿Cuáles son esas exigencias?

—Tenemos en la entrada un área de desinfección, y en los alrededores sembramos plantas contra insectos, entre ellas, la albahaca y el árbol del nim. En cuanto a las posturas, contamos con especies maderables y frutales. De las primeras sobresalen ahora caoba, acacia, majagua, eucalipto y, en otras ocasiones, logramos posturas de cedro y baría. Para fomentar las frutas contamos con mango, guayaba, chirimoya, tamarindo, pera y coco.

Justo en este momento del diálogo, el joven hace una pausa, mira hacia los árboles que rondan el vivero, se dirige a un cocotero y, en un santiamén, fotógrafo y reportero saciamos la sed. Tras el agradable receso, seguimos.

“Usamos las posturas en la reforestación de áreas dañadas por los huracanes, en la reposición de los bosques de interés para la defensa, y como han visto aquí, en los alrededores de nuestras unidades."

—¿Tienen cuantificado el aporte?

—Así es. Al año debemos producir 20 000 posturas y siempre lo cumplimos, pero lo que más nos satisface radica en que el índice de supervivencia de las plantas es del 80 por ciento. Con frecuencia he caminado por las áreas sembradas y se ven los resultados.

—El huracán Irma generó cambios en la mayoría de las actividades en la provincia. ¿Cómo les fue a ustedes?

—La afectación fue poca, porque retiramos a tiempo la cubierta del vivero, y como las plantas eran pequeñas, no hubo daños de consideración. Claro, sí hubo mucho trabajo. Rehabilitamos el espacio afectado, el sistema de riego, y sustituimos las posturas dañadas en los bolsos para continuar la producción.

Seis años han pasado desde que Reinier Ferrales Martín optó por esta variante para defender a su patria. Junto a él, dos soldados, Cristian Ríos Bouza y Brianci Rodríguez Rodríguez, aprenden el oficio de sembrador, que más allá de una misión dada por las FAR, es un aporte al verdor tan necesario para el futuro de la humanidad.

Bien lo dijo Martí en frase escrita a la entrada del vivero: “Debiera exigirse a cada hombre, como título a gozar de derechos públicos, que hubiera plantado cierto número de árboles”.

Joven Reinier Ferrales MartínEn los alrededores del vivero ya existe un bosque, orgullo de jóvenes como Ferrales Martín, uno de sus forjadores.

Las proyecciones hasta el 2030 comprenden la siembra de 797 mil ha de árboles maderables, para diversos tipos de programas, entre estos los de carpintería, vivienda, envases, módulos apícolas y otros.

Posted by Revista Bohemia on Thursday, June 28, 2018