Sábado, 17 de noviembre de 2018 4:27 AM

Círculo infantil avileño detenido en el tiempo

Cuando se habla de los círculos infantiles Clodomira Acosta, en la comunidad Pedro Ballester, y del Antonio “Ñico” López en la ciudad cabecera, por solo citar par de ejemplos, pareciera que algunas de las obras emprendidas en instituciones educacionales de Ciego de Ávila padecen el intolerable síndrome del retraso que coloca dos enormes signos de interrogación a la fecha del feliz término.

Tres semanas atrás, Invasor recibió en su redacción la misiva de un grupo de madres cuyos hijos asistían al mencionado centro de la capital avileña antes de que fuera sometido a rehabilitación, y manifiestan ellas su preocupación pues, desde que en marzo del pasado año fueran reubicados los infantes en planteles similares, las labores ejecutadas allí se han dilatado sin que nadie ofrezca una explicación al respecto, más cuando en un principio se fijó la fecha de terminación para 2017.

Sobre el tema, manifiesta Julio César Cruz Mendoza, director municipal de Educación, que la reparación en el referido círculo infantil estaba prevista para efectuarse entre el segundo y el tercer trimestre del año anterior e incluía la reforma de cubierta en salones y locales administrativos, así como el cambio de carpintería y redes hidrosanitarias y eléctricas en estos, acciones para las que fueron contratados los servicios de la Empresa Provincial de Aseguramiento a la Educación (EPASE).

Asimismo, a partir de los requerimientos que tiene el Ministerio de Educación (MINED), se proyectó independizar de la instalación el salón de niños internos, destinado a la convivencia de pequeños sin amparo filial y único de su tipo en territorio avileño.

No obstante, expone Cruz Mendoza que, una vez iniciados a buen ritmo los trabajos planificados, la primera interrupción llegó cuando la brigada contratada debió trasladarse hacia Morón para apoyar las obras sociales que se inauguraron con motivo del 26 de julio. Posteriormente, a raíz de la situación provocada en el territorio por el paso del huracán Irma resultó necesario que los constructores se movieran hacia Punta Alegre, con lo que quedó totalmente detenida la restauración.

Círculo Infantil Antonio “Ñico” LópezEn el interior del Círculo Infantil Antonio “Ñico” López reina la calma

Aclara Bismark Salaber Varela, subdirector económico de la Dirección Municipal de Educación, que ante tal situación con la fuerza laboral, se valoró la posibilidad de trabajar con una cooperativa no agropecuaria pero, una vez que esta realizó las mediciones en el lugar, resultó imposible pagar el precio que solicitaban, al duplicar los 52 000 pesos que se disponen para la ejecución del proyecto.

Así, se decidió que la propia brigada de la Dirección Municipal de Educación asumiera la obra, solo que esta no pudo incorporarse del todo a la faena hasta el pasado seis de marzo, cuando se logró completar la recuperación de las 57 escuelas, de un total de 90, que en el municipio cabecera fueron afectadas por el evento hidrometeorológico.

Y aunque parte de los materiales de la construcción dispuestos para realizar lo planificado en el Antonio “Ñico” López tuvieron que emplearse en el restablecimiento de los centros afectados, aclara Salaber Varela que actualmente están disponibles todos los recursos necesarios para concluir lo pendiente en el plantel.

Sin embargo, cuando parecía que por fin se lograría avanzar, precisa Yamislay Reina Argudín, inversionista frente a la obra, que la brigada de Educación tuvo que pasarse a la Secundaria Básica Rubén Martínez Villena que presenta una situación desfavorable, y aunque todo indica que por fin se encontró una cooperativa no agropecuaria que acepta trabajar en el círculo infantil por el monto disponible, el retraso se prolonga porque ésta todavía no se ha incorporado.

Reconoce Julio César Cruz que las madres puedan sentirse incómodas por la reubicación de sus niños en círculos infantiles distantes, que en muchas ocasiones obligan a trasladarse de un extremo a otro de la ciudad, pero tanto él como Práxedes García Tamayo, metodóloga provincial de Primera Infancia, coinciden en valorar como positiva dicha oportunidad, pues en sitios como la comunidad de Velasco, una vez cerrado el Soldadito de la Patria, se perdió toda posibilidad de trasladar hacia otros lugares los infantes matriculados.

Aun así, se impone afianzar los esfuerzos para recuperar el tiempo perdido y procurar que los niños regresen, lo antes posible, a un centro de mejores condiciones, siempre cuidando que la premura, en un mañana, no obligue a tener que volver sobre lo que anteriormente, se supone, debió hacerse bien.


Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar