Chambas: trabajo y diversión

Desde que Irma azotara en septiembre último al municipio de Chambas, enorme ha sido el empeño por resarcir las heridas dejadas por el huracán, las cuales sanan, paso a paso, sin que merme un ápice el deseo de generar alegrías.

En ese ámbito llegó la etapa veraniega con posibilidades reales de disfrute pues las lluvias, insistentes, han devuelto el cauce a los ríos y arroyos, mientras los constructores dan vida a la mayoría de los centros dañados, hecho que augura incrementos en la diversión, siempre con una condicionante: urge precaver para que los accidentes y las irresponsabilidades no opaquen el esparcimiento.

Aguas Azules, un lugar emblemático de esa localidad, está entre los preferidos desde que sus manantiales retomaran la fuerza de antaño. Claro, las manos de quienes construyen han sido vitales para mejorar sus servicios.

Yovany Barrera Serrano, vicepresidente del órgano de Administración del Poder Popular en Chambas, informó que en esa instalación recuperaron el área de la Parrillada, la cual cuenta con mucha aceptación, no solo por los habitantes del municipio, sino por visitantes de otros terruños: “En cuanto a las habitaciones, añadió, 17 están listas y se prevé que un total de 30 entren pronto en funcionamiento”.

Otro lugar restaurado es el área de baño conocida como La Barranca, en las márgenes del río Chambas, mientras El Laguito, de Mabuya, sigue ganando adeptos por la belleza de su entorno, acompañada por una infraestructura gastronómica capaz de garantizar ofertas de restaurante y de alimentos ligeros durante el día, en tanto, en las noches, sobre todo los fines de semana, funcionan como discoteca.

Punta Alegre también recobra su ambiente acogedor tras el resurgimiento del complejo gastronómico Sol y Mar, destruido por Irma, sin embargo, el almacén está listo, además, pusieron el techo y las ventanas del área de cocina. Todavía faltan detalles como las ventanas del salón, pero su mobiliario fue renovado y ya prestan servicios. A la actividad gastronómica se suman los ranchones aledaños.

Con respecto a La Casona, en sus áreas exteriores levantaron otro ranchón para asegurar alimentos ligeros a los veraneantes, aunque ese reconocido lugar todavía no está listo. Asegura Barrera Serrano que poseen todos los recursos para su terminación, pero quedan faenas por hacer, con énfasis en la reconstrucción de sus 11 baños.

Al campismo de esa localidad corresponde una dosis alta de favoritismo, y consta que sus trabajadores han luchado contra serias adversidades como la escasez de agua potable.

Su director, Reidel Escobar Rodríguez, dijo que existen detalles por terminar, pero aún así han puesto lo mejor de cada trabajador para que los campistas se sientan a gusto.

“Terminamos, entre otras acciones, la pasarela para el acceso al ranchón de la playa, y la piscina, una de las áreas favoritas, funciona, lo que permite realizar juegos deportivos, las noches cubanas y los gustados piscinazos.”

Escobar Rodríguez destacó que en una primera etapa dejaron listas 12 habitaciones, pero los trabajos continúan con la pretensión de que la cifra llegue a 26.

Justo ese último número ha devenido aliciente para este municipio, uno de los más dañados en Cuba por el paso de Irma y de la tormenta tropical Alberto. Chambas está en 26 de Julio, una efeméride dolorosa para Cuba por las pérdidas de valiosas vidas, pero con la enseñanza eterna de no amilanarnos ante las dificultades.