Carreteras avileñas: más accidentes y menos muertes

Tomé hace unos días un coche en el poblado de Majagua, con rumbo a Campo Hatuey, y, al llegar a La Playita, se bajaron algunas personas que, por su comportamiento festivo (botella de ron incluida), iban resueltas al disfrute. “¡Cuidado, no se vayan a fajar ahí!” les dijo, en broma, alguien que siguió viaje.

“¡Fajarse!”, exclamó el cochero, “¡si las autoridades decidieron una medida (excepcional) de imponerle 5 000,00 pesos de multa a quien provoque un altercado ahí!, todo el mundo está tranquilo”, advirtió.

Sin embargo, en el trabajo para el control de la disciplina en el balneario a donde concurren varios cientos de personas cada día en la época de calor, al menos quedó una brecha, cuando una persona salió de allí conduciendo su motocicleta y en estado de embriaguez, razón por la cual se volcó; estropeando así los más de cinco años que llevaba la provincia sin accidentes de tránsito asociados a los lugares de recreación y esparcimiento durante la etapa vacacional.

Aunque, fuera de las actividades relacionadas con el momento de descanso masivo, el comportamiento del flujo de vehículos en el territorio tuvo también un mes de agosto malo; del mismo modo va resultando el año con respecto a las estadísticas de la accidentalidad, lo evalúa así la Comisión Provincial de Seguridad Vial.

Un sinsabor dejan las cifras del octavo mes, pues sobre las calles y carreteras ocurrió una media de casi un accidente y una víctima por día. Contabilizados 32 choques y vuelcos, dos fallecidos y 29 lesionados. Mientras que el período enero-agosto no difiere en resultados. Sumadas 190 colisiones, las que superan en 26 las sucedidas en semejante trayecto de 2017 y 135 lesionados, equivalentes a más 11.

Si algún alivio quedara, es que decrecieron los varios siniestros violentos del año precedente, cuando los 17 muertos de esta vez representan exactamente la mitad de aquellos.

Toca ahora el momento de examinar cuánto de lo que se pudo hacer, en cuanto a prevención colectiva y conducta individual, no se hizo; y que a estas alturas, en términos de vidas humanas y pérdidas materiales, ya no tienen remedio.

Si bien en el informe presentado por Sonia Hernández Talavera, secretaria de la Comisión Provincial de Seguridad Vial, sobresalen elementos que seguramente engrosarán los venideros planes dirigidos a prevenir. Digamos que, en lo que va de 2017, en las carreteras avileñas han sido atropelladas 10 personas, de las cuales cinco han perdido la vida; cuestión que reclama, por supuesto, de la prudencia del ciudadano y de la contribución de la familia y las organizaciones sociales.

El recuento habla de 1 239 multas impuestas a conductores por exceso de velocidad. Y también exige de mayor control de las administraciones el hecho de que en agosto, en pleno período vacacional, el momento de mayor número de accidentes y víctimas es el comprendido entre las 6:00 de la tarde y las 9:00 de la noche de los días sábados, cuando la mayoría de los vehículos estatales debían estar en los parqueos.

Mientras que en apremio queda, asimismo, para la citada Comisión y para las autoridades, el reto de poner orden a la indisciplina social que la ha emprendido contra las señales de tránsito; con diferentes formas de actuar, pues en algunos lugares las arrancan y se las llevan, o las parten y las dañan. Serán activadas todas las vías, se acordó, en el empeño de frenar el problema.