Martes, 21 de agosto de 2018 9:13 PM

Caminarás... Damián

Cuenta Luz Mery Céspedes que familiares y vecinos quedaron sorprendidos, allá en el poblado de Sanguily, municipio de Venezuela, cuando, con apenas siete meses de edad, su niño habló.

inter damian caminaraPastor BatistaDamián no deja de asombrar

Pero al año y medio de haber venido al mundo, Damián Camp Acosta no sabe lo que es caminar. Una malformación en ambas piernas le impide andar, como suelen hacer a esa altura de la vida millones de niñas y niños en todo hogar.

Mientras hay personas que con 80, 90 y más años jamás han estado bajo la luz de un quirófano, ya el pequeño Damián ha sido sometido a cuatro intervenciones quirúrgicas.

“Yo sé que es un caso complicado —me cuenta la joven madre—, porque, además de luxación de cadera, presenta pie varo equino bilateral y bridas amnióticas. Hasta ahora los especialistas no han ofrecido garantía, pero yo tengo mucha confianza en la Medicina cubana, mucha fe y no he perdido la esperanza de que mi niño camine un día, aunque sea con ayuda de algún aparato.

“Desde que nació, aquí en Ciego me hablaron con claridad; me recomendaron que lo llevara para La Habana, donde hay todas las condiciones para hacer la operación que lleva un caso así. Y puedes escribir ahí que el hospital William Soler es una verdadera maravilla; no tengo queja, siento que nos atienden como se trata a un familiar. Por lo general, vamos cada 15 días, aunque a veces el turno es al mes.

“La primera vez fuimos por nuestra propia cuenta, pero los demás viajes han sido en ambulancia, con la excepción del último, que me avisaron de pronto para la operación y, por no correr peligro de llegar atrasados, nos fuimos en ómnibus.”

Consciente de cuántos gastos le ahorra esa sensibilidad y ayuda, Luz Mery enfatiza su agradecimiento, reconoce que la enfermera del consultorio suele visitar un poco más al niño y lamenta que los trabajadores sociales no hagan lo mismo.

Entre tanto, Damián sigue asombrando a familiares y vecinos, no solo con las ocurrencias de su corta edad a punta de verbo, sino, también, mediante una inteligencia avanzada, un apetito realmente bendecible y un carisma que cautiva y contagia “sin derecho a reclamación alguna” a todo el, o la, que se le pare delante.

—Por favor, ¿puede dejarnos allí, en esa intersección?

—¡Cómo no! —responde el chofer que, sin previa seña de la joven madre, la había recogido, con su niño, minutos antes, a pocos kilómetros.

—¿Y a mí, me permites dos cosas: una foto y escribir lo que me has contado de Damián?

Sonríe. No aguardo respuesta. Por la abertura del lente fotográfico, entran los dos. Ella con él en brazos, él con una manita apoyada en el pecho maternal, mientras fija su mirada en ese tramo de carretera por donde un día caminará, o tal vez hasta corra, delante de Luz Mery... porque, como ella, también yo confío en el poder de nuestra Medicina y sé que Damián va a sorprender a familiares, vecinos, médicos, ambulancieros y a todo quien lo conoce... caminando.


Comentarios  

# senelio ceballos 21-12-2017 04:44
Saludos LUZ MERY..nopierdas la FE...uno de mis hijos a los 2 annos no sabia hablar..Hoy domina 4-5 idiomas extranjeros jajaja..DAMIAN correras junto a tus amiguitos..BESOS DESDE RUSIA!!!
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