Asistencia Social, repartir con acierto

Para la protección a personas vulnerables, con incapacidad para trabajar y sin familiares que puedan ayudarles, la Asistencia Social en Ciego de Ávila ofrece prestaciones en servicios y especies, sustentadas en un presupuesto, para el año en curso, de siete millones 172 772 pesos, que incluye, también, el pago de las conocidas jubilaciones.

La cifra de beneficiados alcanza los 3 646, en unos 2 376 núcleos, con ayudas monetarias que oscilan entre los 217.00 y 260.00 pesos. Si bien estos números resultan insuficientes frente a las necesidades, la práctica ha demostrado que no todos los que creen ser casos sociales, de acuerdo a las legislaciones vigentes, merecen este calificativo.

Orlando Díaz Rodríguez, subdirector de Prevención, Asistencia y Trabajo Social en el territorio, explicó que existe un levantamiento de los individuos y las familias con dificultades para garantizar la legalidad del proceso y el orden en la entrega de recursos.

“Mientras exista una persona apta para trabajar, alguna entrada económica en el núcleo o familiares en primer grado de ascendencia no es responsabilidad directa de la Asistencia Social. En determinadas circunstancias, cuando se incumplen estos parámetros y la persona verdaderamente requiere apoyo, tramitamos los expedientes de modo excepcional y solo en la instancia nacional pueden ser aprobados. Ante todos debemos ser justos.”

El pago del costo de la transportación por asuntos de salud, de la corriente, a ocho casos con enfermedades crónicas, costear total o parcialmente casas de abuelos, hogares de ancianos y cuidadoras a domicilio, así como la entrega de ropa, zapatos, camas, colchones o cualquier otro bien se inscriben dentro de la lista de necesidades que la Asistencia Social satisface de acuerdo a las posibilidades existentes.

Para el concepto de aporte en especies se destinan 255 849.00 pesos, cifra que puede variar a partir de sumas devengadas por el Consejo de la Administración Provincial. Hasta la fecha se han ejecutado 24 500.00 pesos, lo cual indica que se marcha a buen paso y saca a la luz los precios minoristas a los que deben pagarse los artículos, que cifran un colchón, por ejemplo, en 3 500.00 pesos, razón por la cual la racionalidad viene a ser otra cuestión que determina.

Hacer sostenible el sistema de la Asistencia Social resulta una muestra de voluntad política, a pesar de las muchas limitaciones que ciñen la vida económica del país, aunque esto no se traduce, literalmente, en la satisfacción de todas las necesidades. Extender y mejorar sus acciones todavía son retos pendientes.