Viernes, 24 de mayo de 2019 3:00 AM

Aportes de Seguros al surco en Ciego de Ávila

El hombre de campo precisa en este tiempo no solo de trabajar la tierra, al pensar en futuro. Asoman en las llanuras de Ciego de Ávila condiciones un tanto contrapuestas, donde los fértiles suelos son zarandeados, cada vez con mayor frecuencia, por ciclones, inundaciones o prolongadas sequías. ¿Una solución a mano? ¡Asegurarse!

Para ello la Empresa de Seguros Nacionales (ESEN) brinda protección contra posibles pérdidas económicas, a través de las llamadas pólizas que, tras cierto abono periódico, dejan claro cuánto se pagará al perjudicado de sucederse determinado daño.

La herramienta existe y funciona con resultados, pero el número de beneficiados pudiera ser significativamente mayor, puesto que “del universo de personas, naturales y jurídicas, dedicadas a labores agropecuarias en el territorio solo poco más de la mitad ha establecido acuerdo o contrato con nuestra entidad”, revela Luis Alberto Gómez Peñate, subdirector de la Unidad Empresarial de Base (UEB), de la ESEN, en Ciego de Ávila.

Repercute un determinado desconocimiento sobre las bondades de esta oferta. Admitido es decir que en materia de comunicación nunca está dicho todo, por más que se esmeren los 180 agentes de Seguros (100 naturales y 80 jurídicos, presentes estos en las Cooperativas de Créditos y Servicios) que operan en la provincia.

También le restan al propósito que eventos como los hurtos de cultivos agrícolas y animales, que tanto golpean al campesino, no aparezcan (por motivos lógicos) entre las líneas de bienes a asegurar; así como que grandes entidades cosecheras decidan, a veces, sembrar a riesgo de su bolsillo, en lo fundamental, plantaciones de ciclo corto como frijoles y maíz.

Aún así, de la importancia de estar asegurado mucho pueden hablar los agricultores y, también, aquellos que saben interpretar las oscilaciones del tiempo y la economía. ¿Qué hubiera sucedido aquí tras los impactos de más de tres años de aguda sequía y, a seguidas, de un huracán a lo largo de toda la Isla?

No por gusto Carlos Blanco, director de la Empresa de Cultivos Varios La Cuba, aseveraba unos días después del paso del  huracán Irma (septiembre de 2017), que, para finales de mayo o junio del pasado año, estarían en los mercados los primeros lotes de plátanos. Una entidad que sufrió daños en 2 100 hectáreas de plantaciones fue indemnizada en 7,6 millones de pesos, de los cuales recibió enseguida el 40 por ciento para el fomento inicial de los campos.

El destructor evento meteorológico determinó en la provincia la erogación de 31,3 millones de pesos para el sector agrícola, con otros saldos muy notables para las empresas Cubasoy (7,5 millones) y uno para la Agroindustrial de Cítricos de Ceballos; concedidos todos desde el último trimestre de 2017 hasta el mes de julio de 2018, en que se realizó el cálculo final de cosecha de un campesino en el municipio de Baraguá.

La respuesta de la ESEN ante los efectos del meteoro es digna del reconocimiento, pero sabido es, también, que no les quedó el mismo sabor a los asegurados que fueron atendidos primero, que a quienes quedaron para el final.

Con independencia, el Seguro exige de una disciplina, de un respeto, de parte de sus clientes, y, ante una reclamación verifica, a través de especialistas, las reglas que quedaron fijadas y firmadas por medio de la póliza.

Escojamos un ejemplo. Ante pérdidas por una plaga, ¿disponía el agricultor del paquete tecnológico para enfrentarla? Como es natural, la aseguradora no se responsabiliza con negligencias o descuidos.

Mas en el cumplimiento de lo contratado prima la confianza. Quedan como testigo las cifras de 2018, período en el cual la UEB de Seguros en Ciego de Ávila llegó a ingresar una suma récord de 49 millones 214 100 pesos, que supera los 37 millones 846 420 alcanzados el pasado año.

Con el monto mayor procedente del sector agropecuario, ascendente a 42 millones 219 300 pesos, fue la segunda provincia que más captó en el país. Muestra, además, del rol catalizador del Seguro entre los vaivenes de la vida, en lo fundamental de la naturaleza, y la sobrevivencia de quienes trabajan el suelo.

Principales partidas erogadas en 2018 para el sector agropecuario:

Causas del Monto
- Enfermedades y plagas: 16 millones 463 140
- Por sequía: 6 millones 548 500
- Lluvias intensas: 4 millones 444 100
- Inundaciones: 2 millones 980 900
- Otros riesgos: 2 millones 025 350

Líneas que asegura la ESEN al campesino:

- Bienes agrícolas: Para proteger la inversión directa y el rendimiento de los cultivos temporales, así como las plantaciones permanentes de los daños o pérdidas ocasionadas por eventos meteorológicos, aeroavalanchas, tornados, fuertes vientos, inundaciones, lluvias intensas, exceso de humedad, granizos, sequía, incendio, deslizamiento del terreno, así como plagas y enfermedades.

- Bienes pecuarios: Para proteger la muerte, sacrificio, pérdida de capacidad de los animales, en caso de accidente, para cumplir el propósito al que estuvieren destinados al momento de suscribirse el contrato; riesgos climatológicos, enfermedades, asfixia, parto patológico, timpanismo y complicaciones operatorias y postoperatorias. También se les brinda extensiones de coberturas o coberturas adicionales para los nuevos nacimientos, ocurridos durante la vigencia del seguro, en correspondencia con el índice de natalidad previsto para el productor.

- Patrimoniales agropecuarios: Cubren los daños ocasionados a maquinarias, equipos e implementos agrícolas a causa de eventos climatológicos como tornados, fuertes vientos, inundaciones, lluvias intensas, exceso de humedad, granizadas, incendios, deslizamiento del terreno, robos, y choques o vuelcos.


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