Lunes, 22 de octubre de 2018 10:15 AM

Anfiteatro del desconcierto en Ciego de Ávila

Desde hace unos meses, cualquiera diría que a la Plaza Mayor General Máximo Gómez Báez, de Ciego de Ávila, le ha nacido un patito feo. Allí, en uno de sus extremos, donde alguna vez reinaron notas musicales y tuvieron lugar muchos de los espectáculos que más de un avileño rememora, ahora solo queda la triste imagen de un Anfiteatro que el vandalismo y el descuido han hecho agonizar.

El final feliz de este cuento bien que podría empezar por ponerle nombre a la culpa, mas al hojear las páginas del libro sobran los implicados y se ausentan los responsables. Pero como toda historia, mejor comenzar por el había una vez.

Allá por los inicios, el inmueble fue ocupado por la Dirección de Servicios Comunales, que alojó en él las oficinas correspondientes a la Zona Comunal del Reparto Vista Alegre. Con el tiempo, la Dirección Provincial de Cultura solicitó un local donde almacenar los equipos de audio, el cual le fue cedido. Y por último, la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos, Musicávila, también se sumó a la repartición, al ocupar uno de los espacios para el resguardo de instrumentos musicales y el ensayo de agrupaciones locales como Ariel y su timba.

En busca de respuestas, Invasor acudió a Musicávila como uno de los posibles responsables. Orlando Pino Amores, director de dicha empresa, explica que durante el tiempo que ellos lo emplearon garantizaban las guardias diurna y nocturna para custodiar el área, hasta que, en marzo de 2017, decidieron entregar el sitio que ocupaban.

“En carta al Director Provincial de Servicios Comunales, fechada el 5 de abril de 2017, solicitamos a este que se responsabilizara por el local del Anfiteatro ubicado en la Avenida de los Deportes hasta que se aprobara por el Consejo de la Administración Provincial el traspaso del inmueble y se realizaran los trámites correspondientes. Asimismo, notificamos a la Dirección de Cultura nuestro retiro y, acto seguido, entregamos las llaves.”

Sin embargo, Luis Alberto Pérez Olivares, director provincial de Servicios Comunales, reconoce que en su poder no consta ningún documento legal que testifique el traspaso y, a su juicio, este debiera concederse a una entidad asociada a la cultura en función de aprovechar las potencialidades del lugar.

Mientras la bola va y viene, y los papeles que nombran un dueño parecen jugar a las escondidas, las ventanas, puertas, instalaciones eléctricas y tuberías del otrora Anfiteatro, continúan desapareciendo ante los ojos de todos sin que nadie se pronuncie al respecto. A ello habrá que añadir, el baño público improvisado, que imposibilitó a nuestra fotorreportera graficar las condiciones del interior y que, además de atraer a apurados e inconscientes, también resulta punto de reunión para aquellos que gustan de mostrar su “otra geografía” a las féminas de paso.

¿Por qué esperar a que se destruya el Anfiteatro más grande con que cuenta la provincia cuando las oportunidades de esparcimiento para la población, sobre todo los fines de semana, se encuentran tan deprimidas? ¿Acaso la situación actual del auditorio no desentona en el panorama de la Plaza reservada para grandes acontecimientos políticos y culturales del territorio?

Y como dice Buena Fe: Ay, la culpa, la maldita culpa…


Comentarios  

# barbaro martinez 09-01-2018 17:48
periodista estoy seguro que pasas por alli a PIE, otros por pasar en AUTO se acaban de DESAYUNAR.
el proyecto del anfiteatro NUNCA se termino y tomo el mismo ''camino''
que el avila cinema,nicaragua,iriondo.
ahora ''mudaron'' la sala 3D para la periferia de la ciudad.
Yel patio de artex que tiene record GUINNESS por el tiempo CERRADO mas de cuatro años.
ahh y pa cuando la MUDADA de la biblioteca y la terminacion de la reparacion del PRINCIPAL,cada dia tiene menos butacas los palcos .

brmh
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