Viernes, 24 de mayo de 2019 12:59 AM

A la Medicina, sin segundas opciones

A las 4: 00 de la tarde continúa la cola en la consulta de Oncología en el Hospital Universitario Doctor Antonio Luaces Iraola, pero, contradictoriamente, nadie se va a casa porque saben que “el viejo” atiende hasta el último paciente.

También le dicen “el loco” y “el profe”, para completar una tríada de apelativos en los que se desdibujan las especialidades que ostenta o el orden exacto de sus apellidos, pero lo que saben con certeza es que José Manuel González Cendán está ahí para todos, lo mismo para poner la mano en el hombro ante la fatídica muerte que para gozar el placer de las buenas noticias.

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Su padre, por muchos años el único hombre dedicado a la bibliotecología en Ciego de Ávila, lo obligó a leer hasta que terminó siendo un gusto bien saboreado. Así queda explicada su habilidad para hilvanar ideas sin titubear y conversar hasta el cansancio.

Los sueños de su madre de ser estomatóloga y la influencia de su tío, que con muchos esfuerzos pudo hacerse médico, terminaron por redondear su vocación y su hoja de vida en la medicina comenzó a escribirse mucho antes de que tuviera un título y una bata blanca.

Apegado al orden y la disciplina encajó a plenitud en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, donde cumplió con su servicio social, trabajó en Guantánamo, para ser esta una suerte de misión internacionalista que nunca cumpliría por las circunstancias que la vida le impuso, y más tarde se especializaría en Medicina Interna, en el afán de lograr una visión integradora de cada diagnóstico y tratamiento.

Pero como la vida se escribe en renglones torcidos y, a veces, se llega por los caminos más largos a los más admirables sentimientos, le tocó padecer los síntomas que tantas veces diagnosticó y estudió en sus libros de medicina.

Sería el cáncer una experiencia lacerante que trastrocaría los sentidos de su vida y lo pondría puertas adentro del servicio de Oncología en la dualidad de médico y doliente; mas acostumbrado a mirar el lado bueno de lo malo, de cuando su enfermedad arreció y lo mantuvo en vilo, prefiere recordar el diplomado nacional en Oncología, que le permitió ayudar a otros que, como él, luchaban por rebasar el cáncer.

“Cuando se sufre en carne propia el estar encima de una cama con vómitos y nauseas por los efectos adversos de la quimioterapia. Cuando un médico se ve del otro lado de la barrera comienza a cuestionarse muchas cosas y a entender otras tantas. Un paciente oncológico sobrelleva su enfermedad con el apoyo de las familias. Así pasó conmigo, por eso, hoy insisto en capacitar a las familias, prepararlas y ayudarlas para enfrentar los cuidados y hasta el luto.”

Fue de los primeros pacientes en usar el anticuerpo monoclonal HR3, que las enfermeras le administraban después de terminar su rutinaria visita a la sala. Los efectos adversos los pasaba bajo una colcha en su oficina, con el mimo de sus compañeros de trabajo y con el agradecimiento de sus pacientes, que toma forma en un vaso de agua, un refresco y hasta el empeño de entregar lo que debieran guardar para sí.

En más de 32 páginas y con varias fotos documentó las peripecias de su enfermedad pensando en cómo serle útil a quienes el dolor obliga a pensar que no resistirán, pero las borró cuando se supo sano, como prueba de una etapa ya superada, de la que, sin embargo, nunca ha logrado desligarse.

Le abruma la idea de una chequera y justifica las “broncas” con su irremediable ambición porque todo salga bien. Desea despedirse trabajando al lado de sus pacientes y junto a su colectivo, al que nunca terminará de agradecerle del todo las horas de desvelos y aflicción.

“El jefe tiene que ser el primero en llegar y el último en irse. No se le puede pedir al resto lo que no somos capaces de hacer. Llego a las 7:00 de la mañana al hospital y, a veces, son las 6: 00 de la tarde y no me he ido. Aquí la prioridad es el enfermo y los horarios no importan. Nadie debe irse a casa sin recibir su primer esquema de tratamiento, porque con el cáncer el tiempo significa vida.”

Rememora con destreza cada detalle de los últimos años, se mueve en su silla, bebe café, la voz flaquea, las lágrimas le corren en un acto casi incontrolable y una no sabe si consolarlo por los tropiezos o felicitarlo por su entereza.

Con parsimonia increíble dice que el día de su muerte no quiere horas de velorio ni despedidas de duelo. Desea ser cremado, enterrado y que a fondo se escuche cierta crónica dedicada a él difundida por la radio hace un tiempo. Enjuga sus lágrimas y con el mismo gesto desenfadado confirma que si no hubiera estudiado medicina, hubiera estudiado medicina. Para Cendán no había segundas opciones.


Comentarios  

# Ernesto René Salcedo Rocha 08-01-2019 11:42
Ailén .
Conozco a José Manuel hace más de 28 años y siempre ha sido así , excelente HUMANO , médico de PRIMERA Y MÁS QUE TODO HUMANO ....
Quiero agregar a tú escrito bello y tú periodismo limpio , que José Manuel hace enfásis en el trabajo de la familia y estoy de acuerdo con él en el ciento por ciento .
Aclarar que por errores de la vida , el área de Promoción y Educación para la Salud , ya es un área limitada en recursos humanos , materiales y para mi ESE error se ESTÁ PAGANDO , PORQUE EL TRABAJO CON LA FAMILIA Y LA POBLACIÓN LLEVA CIENCIA Y TECNOLOGÍA QUE YA PRACTICAMENTE NO EXISTEN EN LA PROVINCIA Y EL PAÍS .....LLEGÓ LA HORA DE RACIONALIZAR RECURSOS E INICIARON POR EL ESLAVÓN QUE NO DEBÍA SER ......LÑA PROMOCIÓN DE SALUD ....ESENCIA DE ESTAR ANTES DE QUE OCURREN LOS FENÓMENOS , HECHOS Y CINCUNSTANCIAS QUE AFECTEN LA SALUD DEL INDIVIDUO , LA FAMILIA Y LA POBLACIÓN ...CON TRITEZA EXPRESO ESA GRAN REALIDAD QUE HA AFECTADO Y AFECTA LA CALIDA DD EVIDA DEL PUEBLO ...
Ratifico esto porque el fenómeno cáncer tiene que ver con multiples causas (factores de riesgo que en más del 85 % son prevebenibles y si no existen las estructuras y los recursos humanos capacitados y especializados en la disciplina , la esperanza de vida al nacer , será un reto mantenerlo con esta estrategia , que desventajo a esta disciplina de Promoción y Educación para la Salud ...
Simpre José Manuel apoyó con crece y visión la PROMOCIÓN D ESALUD ....QUE ES HOY UNA NECESIDAD RESCATARLA POR EL BIEN D ELA SALUD DEL PUEBLO .
Prof Ernesto René Salcedo Rocha .
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# Yuniel 08-01-2019 13:03
Felicidades para el Dr. José Manuel González Cendán,si todos trabajaran así la salud en Cuba fuera perfecta, la atención y el buen trato a la población vale mucho y aunque uno este en fase final se siente agradecido y con ánimo de vivir. Tuve una amarga experiencia en el hospital provincial de Morón con el maltrato, vivo en Punta Plegre a casi 100 km de distencia de Morón, mi esposa se encontraba en puérpera ya que había nacido mi primer hijo, salgo de mi casa a las 4 am porque de más está decir el tema del transporte como está, es decir me levanto temprano por la lejanía y de nada me sirve cuando llego al hospital y la custodio que se encontraba ese día no medejaba pasar, yo le explico de donde era y que le traía comida y ropa a mi esposa y con mucha prepontencía y falta de profecionalidad me dijo que no podía entrar hasta las 11 am que era el horario del almuerso. Yo comprendo que tenemos que cumplir con los reglamentos y también entendo que ella cumplía quizás con lo establecido, ya que tampoco hay ninguna pizarra informativa para uno conocer los reglamentos. Pero creo que en el caso mío podían pedirme mi carnet y verificar que no estaba mintiendo, que no vivía en Morón sino a casi a 100 km del mismo y que se pasa bastante trabajo para llegar, así que para regresar se pasa el doble.
Que pasó que quizas yo no tenía una meriendita para regalar. Cuando se acabe el maltrato estaremos hablando de un sistema de salud único en el mundo. Muchas gracias Yuniel Pérez García.
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# krist 08-01-2019 14:29
el dr cendan es un ejemplo de valentia que hace sonreir a cada pacientes por dificil que sea enfrentar la enfermedad que padesen
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# Dayguan 08-01-2019 14:33
Hermoso trabajo el que he leido aqui y de seguro habrá más cosas que contar sobre su vida, pero en lo particular agrego quee s un excelente vecino mio y que todas y todos estamos muy agradecidos con esa hoja ejemplar de un cubano de a pie y que la vida hoy le agradece gracias a la Medicina que estudió y estudia cada dia para ser mejor médico, profesional, y un buen vecino, claro que sí.
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# jorge felix 08-01-2019 16:15
Recuerdo con mucho orgullo cuando trabajamo junto en el partido provincial fue muy consagrado y gran amigo , el atendia la efera de salud y yo Educacion , sufrimo mucho su Enfermeda , me alegra mucho que este bien de salud y que continue Haciendo Revolucion , Mucho Saludo Cedan de jorge felix de Chambas .
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# Grisel Valdes Quintana 09-01-2019 20:18
Excelente articulo.
Me alegra este bonito reconocimiento.
Cendan es asi,una gran persona,buen esposo,buen padre,buen abuelo.
Magnifico colega.
Trabajamos juntos en el Partido.
En varias ocasiones estuvo bien grave,nunca perdio la alegria .
Felicidades Jose.
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# roberto 10-01-2019 14:45
Lo mejor que tiene Cendán es su infatigable humor. Es un buen tipo, sin dejar de ser respetado y exigente. Desde que lo conozco, hace pocos años lo considero un excelente ser humano. Como médico, espero no tener que consultarlo....una dosis de humor en reciprocidad..
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